Por: Columnista DATAiFX

Moneda virtual

Bitcoin es el primer ejemplo de moneda descentralizada del mundo.

No existe banco central ni garantía de ningún tipo detrás de su denominación, excepto su valor de uso y cambio, que está sujeto a que el agente encargado de su custodia no haga trampas contables o quiebre (mismo riesgo que con los bancos), y su cotización depende de la demanda para transacciones comerciales y de la emisión por un algoritmo matemático.

Que exista Bitcoin es indicativo de que la economía no funciona como indica la ortodoxia económica, y mucho menos el monetarismo clásico. Que un activo sin valor intrínseco, banco central o garantía real detrás de él exista y se cotice a un cambio de US$67 frente a la divisa de mayor circulación del mundo, es evidencia de que uno de dos supuestos básicos de la ortodoxia económica está errado:

1. El monetarismo y los bancos centrales son prescindibles y un sistema monetario basado en Bitcoins es el futuro de una economía globalizada, donde las transacciones virtuales predominan. Amazon o iTunes empezarán a cotizar sus productos en Bitcoins, convirtiéndose finalmente en bancos virtuales de divisa virtual, que podría servir para comprar desde un libro, hasta un barril de petróleo on-line.

2. Bitcoin es en efecto una aberración sin sentido, lo que demostraría que los agentes económicos son absolutamente irracionales y los precios de mercado (aún uno poco profundo y en desarrollo como el mercado Bitcoin) son totalmente ineficientes, y habría que reformular la frase de Keynes: “Los hombres prácticos que se creen libres de cualquier influencia intelectual, son usualmente esclavos de un programador difunto”.

 

* Diego Ochoa, Catedrático universitario.

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