Por: José Roberto Acosta

Mucho tuerto en Colombia

Algunos abren un ojito para ver a Roberto Prieto recibir dinero corrupto de Odebrecht para Santos, pero cierran el otro ojito ignorando al brasileño Duda Mendonça, trabajando para Zuluaga-Uribe con pagos de la misma Odebrecht.

Mientras con un ojito el ministro de Salud y su superintendente ven favorable que Coomeva EPS reparta sus problemas de operación en 223 municipios a las demás EPS, con el otro ojito vieron desfavorable hacer esa misma repartición con los usuarios de Saludccop, para justificar concentrarlos en Cafesalud y ahora sí entregar ese botín, de más de cinco millones de usuarios con sus billonarios aportes, a un “afortunado” comprador. En cuanto a la solvencia de muchas EPS, las autoridades son ciegas y por eso Coomeva EPS y muchas otras siguen operando a pesar de estar en causal de liquidación desde hace años.

Mientras con un ojito el superintendente de Industria y Comercio sólo ve carteles privados violatorios de la libre competencia, con el otro ojito no ve el grado de concentración del sistema de administradoras privadas de pensiones, que en sólo dos empresas concentra el 80 % del mercado y sólo tiene cuatro participantes, ni ve el avance hacia una posición dominante que se ha consumado en el mercado de empresas prestadoras de salud. Pero sí pone sus dos ojitos en un tema que no le correspondía y, con la resolución 5216 del 16 de febrero de este año, le salva el pellejo contractual a Luis Carlos Sarmiento Angulo en el escándalo de Odebrecht-Ruta del Sol II, gran mecenas de su jefe político, Germán Vargas Lleras.

Mientras el ministro de Hacienda abre el ojo para endeudarnos, cierra el otro ojito para no ver la postración industrial y las bajas ventas. Ni una miradita de desprecio para una debilitada inversión pública, mientras sí encuentra dinero para una desbordada nómina paralela de burocracia y clientela y para inyectarles billones de pesos a entidades financieras como el banco que Ecopetrol tiene en Suiza, la Financiera de Desarrollo Nacional o Findeter, muy vulnerables a estafas mediante créditos a particulares, como ya sucedió con el préstamo del Banco Agrario a Navelena-Odebrecht-Valorcon.

Ojalá abramos bien los ojitos, el “derecho” y el “izquierdo” (que, cuando nos vemos en un espejo, se vuelven izquierdo y derecho), porque los corruptos sí nos tienen puesta la mirada plena.

@jrobertoacosta1jrobertoacostaopinion@gmail.com

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