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César Rodríguez Garavito 25 Feb 2013 - 11:00 pm

¿Las mujeres pueden tenerlo todo?

César Rodríguez Garavito

¿Por qué hay tan pocas mujeres en cargos directivos? ¿Se debe a reglas de juego que las discriminan, o a decisiones de las mismas mujeres que las relegan a los mandos medios?

Por: César Rodríguez Garavito
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Ese es el debate que han planteado dos de las profesionales más influyentes de Estados Unidos: Sheryl Sandberg, gerente de Facebook, y Ann-Marie Slaughter, profesora de Princeton y, hasta el año pasado, mano derecha de Hillary Clinton en el Departamento de Estado. Con la aparición del libro de Sandberg sobre el tema, la discusión va a reverberar por todo el mundo —mundo que, lamentablemente, sigue siendo controlado por los hombres—.

Veamos las cifras: de 190 jefes de Estado, sólo nueve son mujeres; entre los congresistas del planeta, sólo 13% son mujeres; en el sector empresarial, las mujeres ocupan apenas 15% de los cargos directivos. La situación no es mejor en Colombia. Tenemos sólo cinco ministras (contra nueve ministros), 14% de parlamentarias, una magistrada entre nueve miembros de la Corte Constitucional, cuatro entre 19 magistrados de la Corte Suprema y así sucesivamente. Y en las juntas directivas de grandes empresas, sólo el 10% son mujeres.

¿Por qué semejante diferencia? Se trata de “una brecha de ambición”, responde Sandberg: las mujeres no son tan ambiciosas y toman decisiones que van cediéndoles el espacio a los hombres, como no aceptar ascensos para tener más tiempo para la familia. La batería de estudios que cita sugiere que, a diferencia de los hombres, las mujeres tienden a subestimar sus habilidades, a no negociar el salario o pedir aumentos, y a atribuir su éxito a factores externos. A esto se suma la cultura machista, en la que los hombres exitosos son bien vistos, mientras que las mujeres exitosas son percibidas como “demasiado agresivas”.

De ahí que Sandberg esté lanzando una cruzada de autoconfianza femenina, que incluye círculos de entrenamiento para mujeres profesionales. Su misión es cerrar la brecha de ambición con tres cambios: que las mujeres “se sienten en la mesa” en las reuniones (en lugar de la fila de atrás), que tomen la palabra para hablar y aprendan a negociar, y que insistan en que sus parejas compartan por igual las tareas domésticas.

Aquí es donde entra la crítica de Slaughter, para quien todo esto equivale a culpar a las mujeres por la discriminación y poner el peso de la solución sobre sus hombros. Tras dos años en el gobierno de Obama, con viajes y agendas incompatibles con el cuidado de dos hijos adolescentes, renunció exhausta y concluyó que es falso que las mujeres puedan tenerlo todo —llegar a la cima profesional, ser madres ideales “y, encima de todo, mantenerse lindas y delgadas”—. Porque las reglas de juego laborales (los horarios, las reuniones, los incentivos) están sesgadas a favor de los hombres, quienes las fijan la mayoría de las veces.

A menos que los empleadores estén dispuestos a hacer cambios —permitiendo más trabajo desde la casa, eliminando los viajes innecesarios, etc.—, las mujeres seguirán desertando, agotadas, de sus carreras profesionales, incluso cuando tienen parejas que comparten la carga en la casa, como era el caso de Slaughter. Para no hablar de la mayoría de hogares allá y acá, en que las mujeres siguen haciendo la mayor parte del oficio y el cuidado de los hijos.

El debate apenas comienza y, si me preguntan, creo que las dos contendoras tienen parte de la razón. Y que las soluciones a la vergonzosa brecha de género pasan por cambios en las reglas y en las decisiones (pero no sólo de las mujeres, sino también de los hombres). ¿Usted qué opina?

 

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Yury M. Ariza

Mie, 02/27/2013 - 16:29
1. Podemos ser más o menos ambiciosas que los hombres. No creo que la ambición la determine el género. Además, podemos tener ambiciones distintas, menos "competitivas", pero no por ello menos legítimas. Tampoco todas queremos estar en la cúspide profesional, ser buenas madres y/o esposas o mantenernos bellas y delgadas. 2.Ser menos ambiciosas no es, necesariamente, subestimar nuestras habilidades o ser inseguras. 3. Es cierto, las mujeres exitosas son (¿somos?) vistas como "demasiado agresivas". Pero no por todos. No cabe la generalización. 4.¿Cruzadas de autoconfianza femenina? No sé, suena a couching, a adistramiento para la competitividad en el mercado, y no al empoderamiento de los derechos para la igualdad. 5. ¿Por qué no cuestionar los estándares mismos de éxito y bienestar?
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El de la H

Mar, 02/26/2013 - 18:55
Y mientras tanto en Irán discuten si se les debe permitir a las mujeres usar 'smartphones' con videollamadas porque no se sabe si los usan para hablar con hombres sin tener puesto el velo...
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jumanjiz

Mar, 02/26/2013 - 18:29
En este asunto hay de todo un poco. Arranquemos con el machismo en general, luego la falta de confianza en ellas mismas, la baja autoestima, las obligaciones en el hogar, la crianza de niños,el sexo obligado,las politicas de estado,etc,etc.
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solesporventanilla

Mar, 02/26/2013 - 16:41
http://bl176w.blu176.mail.live.com/default.aspx?mkt=es-co&rru=inbox#n=1891837604&rru=inbox&fid=1&fav=1&mid=1f0cb71a-8042-11e2-b602-002264c15478&fv=1
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digoall

Mar, 02/26/2013 - 13:19
Copio y pego mi opinión en la columna de hoy mismo, del señor Santiago Villa, de título "Una guerra de violadores". Cambie el escenario de la violación por el escenario de la desigualdad: "Las mujeres solas no podemos con esto. Está visto que la fuerza bruta de los machos se impone a falta de cerebro. Por eso necesitamos la fuerza inteligente de los pocos hombres que hay en Colombia, que entienden que la violación es un crimen atroz. Necesitamos de su voz, de la de esos hombres para forzar la vergüenza de sus congéneres. Se agradece siempre que un hombre escriba sobre esto. SE NECESITA QUE ELLOS LO HAGAN."
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mrioss

Mar, 02/26/2013 - 12:22
Es una tontería pensar que las mujeres hacemos cosas como "no aceptar ascensos para tener más tiempo con la familia". Es un error pensar que la solución es "flexibilizar" los horarios para que las mujeres podamos trabajar y al mismo tiempo estar en la casa con los hijos. Lo que hace esta posición es seguir afirmando un rol de género en donde los hijos y el hogar se ven exclusivamente como un ámbito femenino, y se entiende que los hombres no necesitan de esos tiempos flexibles porque no tienen nada que ver con ello, y pueden dedicarse a su carrera. Yo no quiero más tiempo para mi familia, pero sigo encontrándome con reuniones de alto nivel en donde se cuentan una o dos mujeres sentadas en una mesa repleta de hombres. El mundo laboral es tremendamente patriarcal y agresivo con la mujer.
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sinpendejadas

Mar, 02/26/2013 - 11:33
Las mujeres entendieron mal el feminismo, quisieron avanzar en la modernidad tomando lo peor de los dos mundos, la carga laboral pesada y poco reconocida por sus iguales sumada a la responsabilidad del hogar, tambien pesada y poco reconocida por su familia. La solucion no es desaparecer ni a los unos ni a los otros, la lucha por la desigualdad no está en comparse haciendo iguales a los hombres, está en la diferencia, en reconocer que hay necesidades y satisfacciones propias de las mujeres, la necesidad del servicio y apoyo mutuo de la pareja para conseguir un objetivo comun.
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Ewar Gordillo

Mar, 02/26/2013 - 09:38
Ademas, no son tan exitosas por que no tienen una ESPOSA que las aconseje y las respalde.
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Evaluna123

Mar, 02/26/2013 - 09:14
Son muchas las mujeres que trabajan lejos de sus hogares en horarios extenuantes y continúan una "doble jornada" en casa. En el trabajo se les pide ser eficientes, competitivas y con "espíritu de entrega" y por otro lado también se les exige ser excelentes madres, esposas y estar siempre bellas. Esto difícilmente se cumple, pareciera que ser una mujer "exitosa" implica sacrificar la parte afectiva representada una familia o en una pareja. ¿por qué los hombres si pueden ser exitosos y tener una bonita familia a la vez? hasta que la sociedad no genere unas condiciones de mayor equidad para que las mujeres podamos desempeñarnos en estos dos campos de una manera asertiva, serán muchas las mujeres que desertarán de altos cargos o por el contrario serán muchas las mujeres con éxito pero solas.
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Pensaor

Mar, 02/26/2013 - 08:08
La humanidad siempre ha estado en guerra y son los hombres las que las han declarado y las han librado. La herencia cultural que nos quedó de esas épocas es la discriminación de la mujer, muy a pesar que todos nacimos de una. El cambio hacia una mayor participación de las mujeres en todos los campos se está dando. Los progresos han sido muy lentos pero hay que alentar y apoyar su mayor inclusión en todos los cargos directivos del gobierno, las empresas y también en las religiones que casi nadie menciona. Un ejercicio mental que debemos hacer para valorar el papel de las mujeres es pensar que todas desaparecen y solo quedamos los hombres. En menos de 100 años la humanidad se acabaría. Si solo quedaran las mujeres tendrian la capacidad de crear una nueva generación..un matriarcado.
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doloresthomas

Mar, 02/26/2013 - 01:08
Creo que el restulado del trabajo de los hombres está a la vista para ser evaluado; y creo que no salen muy bien librados... Nosotras progresamos lentamente, pero con seguridad.
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