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Manuel Drezner 11 Feb 2013 - 11:00 pm

Música ficta

Manuel Drezner

Es curioso que el conjunto español que se presentó en el Teatro Santo Domingo tenga el nombre de Música Ficta, ya que por razones que son difíciles de explicar ese mismo apelativo lo tienen por lo menos otros tres grupos de música antigua, entre ellos uno colombiano del cual se ha hablado elogiosamente en el pasado.

Por: Manuel Drezner

Para evitar confusiones deberían agregar algún nombre adicional con lo cual sería más fácil distinguir el uno del otro.

“Música ficta” describe cierto tipo de composiciones de los siglos XVII y anteriores, y significa exactamente música fingida o falsa. Ésta contrastaba con la llamada música verdadera, en la cual todas las notas escritas en la partitura eran tocadas por los intérpretes. En contraste, en la música falsa, a lo escrito se añadía la improvisación para adornar las melodías que constaban en lo escrito por el compositor o para resolver algunos problemas de armonía que podían presentarse. En el siglo XVII, con el Barroco, este tipo musical llegó a su culminación, cuando el intérprete podía agregar a su gusto toda clase de adornos a la melodía y fueron los clásicos los que acabaron definitivamente con este uso al exigir que se tocara lo que ellos habían escrito, nada más ni nada menos.

La verdad es que muchas veces las partituras de la música antigua son tan escuetas que si sólo se tocara lo que constaba en ellas, el resultado sería bastante monótono e incluso poco variado. Afortunadamente hubo pioneros de la interpretación de esas creaciones, principalmente Noah Greenberg y su Pro Música de Nueva York, que mostraron que el caso era exactamente el contrario, que esa música con las improvisaciones agregadas seguramente era como las tocaban en sus tiempos y que daba lugar a obras variadas y de gran belleza.

El grupo visitante es muestra del poder de ese método y en su concierto nos llevó a un viaje musical imaginario que cubría las culturas cristianas, musulmanes y judías españolas, desde las Cántigas de Santa María que atribuyen erróneamente al rey Alfonso X, mal apodado El Sabio (los sabios eran los científicos y artistas de los que se supo rodear, eso sí sabiamente, así hubiera discriminaciones crueles en su corte), hasta las melodías sefardíes donde los judíos lloraban su expulsión de España, en arreglos de gran variedad y con un uso acertado de la percusión. Fue un hermoso concierto, con un programa imaginativo y que demostró que se estaba ante un grupo de alta calidad.

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Boyancio

Sab, 02/16/2013 - 03:06
Mane: ¿no has visto por allá al Ñeñe? Desde los carnavales no se sabe nada de su persona. Tú sabes como es él.
Opinión por:

malebranche

Mie, 02/13/2013 - 18:24
Lástima que no sea posible leer estas columnas antes de la presentación. Para los que somos aficionados nuevos a la música académica, muchas veces nos toca acudir a la mera intuición para escoger obras nuevas o agrupaciones/orquestas intérpretes. Salvo esta columna, no sé de otra que reseñe o comente conciertos de música clásica. Ojalá fuera menos esporádica su aparición. De cualquier manera muchas gracias, pues no me la pierdo.
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