Publicidad
Armando Montenegro 23 Feb 2013 - 9:00 pm

Nada cambia

Armando Montenegro

ANCREDI FALCONERE, PERSONAje de El Gatopardo, se inmortalizó con la frase “es necesario que todo cambie para que nada cambie”.

Por: Armando Montenegro
insertar

Muchas de las cosas de Colombia siguen ese proceso. Después de los escándalos por corrupción, ineficiencia o el desgreño administrativo, se anuncian reformas drásticas, se emiten vistosas leyes y decretos perentorios. La opinión pública esperanzada piensa, por un momento, que las cosas, por fin, van a mejorar. Pero al poco tiempo se da cuenta de que todo se modificó para seguir en las mismas. Muchas reformas son sólo reacomodos cosméticos que permiten que todo siga igual.

Después de la creación de una pomposa agencia para defender al Estado y, sobre todo, después del fallo de la Corte de La Haya sobre el mar territorial, se pensó que Colombia se iba a esmerar en la protección de sus intereses en los foros internacionales. Vana ilusión. La presentación de Colombia ante la CIDH con motivo de los desaparecidos del Palacio de Justicia deja la impresión de que, una vez más, se repetirá el desastre. Nada cambia.

Comisión Nacional de Televisión, después de lustros de discusiones, malversaciones y sinvergüencerías. Con la creación de la Autoridad de Televisión parecía que el Gobierno iba a poder controlar ese monstruo. Ahora, por la vía judicial, se intenta dar un golpe de Estado contra el ministro y el tesoro público sólo para que el monstruo recupere lo que la reforma le había quitado.

En el campo de la construcción de carreteras, la compra de predios y la facultad de expropiar es un buen ejemplo del gatopardismo. Se han hecho numerosas reformas, todas supuestamente dirigidas a solucionar este problema que impide la construcción de las obras. La realidad es que, después de cada reforma, la situación ha quedado igual o peor que antes. Por esta y otras razones semejantes, en materia de licencias y permisos, las carreteras no avanzan.

Los asuntos de las pensiones siguen por el mismo camino. Con las reformas de los años noventa se trató de hacer que las pensiones correspondieran a los ahorros de las personas y que los subsidios se concentraran sólo en los más pobres. Con la reforma constitucional de 2005 se impuso un tope de 25 salarios mínimos para las pensiones subsidiadas. Otra ilusión. Los magistrados se han encargado de que ese límite de 25 salarios mínimos no rija para ellos ni para los congresistas. Y las clases medias subsidiadas, bien representadas dentro del Gobierno, se empeñan en que sus pensiones sean bastante superiores a sus ahorros, claro, con cargo al presupuesto.

El nuevo proceso de paz se construyó cuidadosamente para no repetir los errores del Caguán. Se negoció una agenda concreta y se pusieron plazos definidos para alcanzar los acuerdos. Las Farc intentan ahora desbordar la agenda y prolongar hasta el infinito la duración de la mesa. Por esta vía pueden desgastar a otro gobierno decidido a ponerle fin al conflicto. Pronto lo pondrán en la disyuntiva de levantarse de la mesa o suicidarse ante la opinión pública (en el caso de que el proceso no rinda sus frutos). Parecería que es imposible desviarse del libreto del fracaso del Caguán.

Cuando se observa que tantos problemas de Colombia no se resuelven, a pesar de los anuncios, los planes de desarrollo, las transitorias reformas legales o constitucionales, se entiende por qué el país parece atascado en su mediocridad.

 

inserte esta nota en su página
  • 0
  • 16
  • Enviar
  • Imprimir

Lo más compartido

16
Opiniones

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí

Opciones de visualización de opiniones

Seleccione la forma que prefiera para mostrar las opiniones y haga clic en «Guardar» para activar los cambios.
Opinión por:

Boyancio

Lun, 02/25/2013 - 08:28
Por estar comiendo panbaso trasnochado con cuy adomercido, este pastusito, apenas es que se ha dado de cuenta que estamos inmersos en una caldereta que se llama, chistosamente, la republiqueta. Bueno, nunca es tarde, como dijo Diomesano XXI, en su llamado a la concución sacerdotal en el siglo X más uno.
Opinión por:

Marmota Perezosa

Dom, 02/24/2013 - 13:20
Es muy difícil un acuerdo de paz porque : 1 - A los que han capitulado , desde los Comuneros , los han matado..... 2 - La opinión de la mayoría quiere que haya paz pero sin hacer concesiones.... 3 - Las bestias sanguinarias como Uribe hacen política tratando de perpetuar la violencia y haciendo fiesta sobre los cadáveres
Opinión por:

Ar mareo

Dom, 02/24/2013 - 13:06
Hipocresia de los q ayudan a prenderle candela a la ciudad y luego se quejan del calor q producen las llamas!
Opinión por:

juflomo

Dom, 02/24/2013 - 12:33
Y pensar que si por infortunio reeligen en la presidencia a Santos, sería peor que lo planteado en su columna, más engaño, más injusticia y más anarquia.
Opinión por:

Ni Dictadura de Votos Ni Democracia de Botas

Dom, 02/24/2013 - 17:54
Y usted cree que con cualquier otro que eligieramos sería muy diferente?? la ingenuidad política es uno de los principales soportes del lampedusianismo...
Opinión por:

anton chigurn

Dom, 02/24/2013 - 12:05
La frase no es "es necesario que todo cambie para que nada cambie". La frase correcta y concreta del personaje Tancredi, sobrino de Don Fabrizio, es: "Si queremos que las cosas permanezcan tal y como están, las cosas tendrán que cambiar". Es decir, lo anterior se corresponde más bien con esta versión: "Es necesario que todo cambie, para que todo siga igual". Con esto Giuseppe Tomasso di Lampedusa en El Gatopardo quiso significar la postura recalcitrante y reaccionaria de los conservadores, aquéllos que siempre quieren que todo cambie, para que una gran masa de campesinos siga sumida en la pobreza y explotada por intermediarios parásitos en nombre de un reducido grupo de terratenientes. En otras palabras, como si se tratara de la Colombia de entre 2002 y 2018... la del dúo Varito-Chucky.
Opinión por:

guillermo fernández

Dom, 02/24/2013 - 11:22
La dura y cruel realidad. Lo de la autoridad nacional de tv es una absoluta y total verguenza
Opinión por:

tigreagamenon

Dom, 02/24/2013 - 11:15
No son las FARC las que le estan poniendo palos a la rueda de la paz. Si lee a alguno, a cualquiera de los seguidores del paraco # 82, se dara cuenta de quienes son los que estan en la busqueda del fracaso de las conversaciones de paz.
Opinión por:

manamuisca

Dom, 02/24/2013 - 10:19
Con este artículo , de quuien siempre piensa diferente a mi, me hace dar cuenta que en el fondo , el última instancia estamos de acuerdo, ese epilogo del GATOPARDO mas que una sentencia pesismista es una real autocrítica de quien ha promovido el imperio del mercado y es eso justamentela contyratacion de servicios privados mediados por onerosos honorarios para que pierdan sin reponsabilidad social ni politica alguna y tengan la clientela posterior en caso de abrirse investigación contra quienes los contrataron , es decir eel estado y otras instituciones son corruptas posr sí mismas, no por sus servidores o colaboradoreso directores sino por la misma estructura normativa que facilita cual queir desenlace
Opinión por:

Eduardo Saenz Rovner.

Dom, 02/24/2013 - 09:48
Nadie más mediocre que un cortesano del poder.
Opinión por:

elespectado

Dom, 02/24/2013 - 08:28
No es que parece que está atascado, es que realmente lo está. La mediocridad se enseñorea en todos los ámbitos (públicos y privados).
Opinión por:

Ni Dictadura de Votos Ni Democracia de Botas

Dom, 02/24/2013 - 17:48
Tiene usted razón, pero habría que acotar que la mediocridad es el caldo de cultivo necesario para alimentar las estructuras de corrupción que les interesa sostener a políticos, contratistas, militares, funcionarios públicos y clase dirigente cuya principal fuente de utilidad es el presupuesto público y cuya principal actividad es el tráfico de influencias para repartirse ese presupuesto.
Opinión por:

El Diario

Dom, 02/24/2013 - 07:47
Armando, tu lo has dicho, "estamos atascados en la mediocridad", y le das soporte con ejemplos en los que demuestras que en este país "Nada cambia" , pero ¿por qué nada cambia? es la pregunta que uno se plantea y a la cual no le das respuesta. Pienso que es porque estamos en un país cuyo sistema económico colapsó. Necesitamos romper con este paradigma en el que nos ha tocado vivir y en el que se nos ha hecho creer que quien piense distinto o proponga un cambio está en contra del sistema y es tildado de delincuente. Pues digalo así: quienes pensamos que el sistema se hizo añicos y quienes consideramos, como usted, que nada cambia, reclamamos a grito un cambio de sistema y que Colombia sea lo que ordena la Constitución Política: "Un estado social de derecho". Abrazos.
Opinión por:

chococruz

Dom, 02/24/2013 - 05:51
De acuerdo con su opinión, y mas valedera de alguien que ha vivido y comido de la mano de los mas representativos "padres de la patria". Nuestra clase politica y dirigencial esta más acostumbrada al robo que al correcto funcionamiento, es como pedirle peras al olmo.
Opinión por:

EL INTOCABLE JAVIER

Dom, 02/24/2013 - 05:23
La medicrdad de los que elegimos , somos los responsables de que los mismos con las mismas sigan montados en el caballo del poder, reelegimos a los hijos , a los hermanos , tios cuñados y toda clase de largatos que se enquistaron en el poder, nada va a cambiar o si cambia para seguir igual.Los Garcia , Zucardi, Gaviria, ya vienen los Barreras, no faltaran los Uribe y por que no un Londoño y por que no metemos unos primos de Pablo , la lista es larga copa todos los puestos. a Proposito Los SANTOS los tenemos pero para que nada cambie.
Opinión por:

Dalpin

Dom, 02/24/2013 - 08:22
El sofisma de tu planteamiento es PRESUMIR que a la clase política la ELIGEN los votantes. Lo cual está REQUETECOMPROBADO que no es así. Porque hoy día, con contadas excepciones, los políticos salen elegidos por el poder político y económico previamente adquirido para : i) ofrecer casa, puestos, becas y notarías. ii) Para asignar Registradores, escrutadores y hasta jurados electorales. Es en las Registradurías donde hoy día se ganan las elecciones. Por lo cual es un sofisma decir que los políticos son elegidos por VOTANTES ENGAÑADOS.
Publicidad
Publicidad

Suscripciones impreso

362

ejemplares

$312.000 POR UN AÑO
Ver versión Móvil
Ver versión de escritorio