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Cecilia Orozco Tascón 9 Jul 2013 - 11:00 pm

Lo que nos faltaba: matoneo y acoso distrital

Cecilia Orozco Tascón

Típico: en la cultura machista que apabulla a la mayoría de los latinoamericanos, incluso a aquellos que se autoproclaman defensores de la igualdad, una mujer que denuncia acoso sexual o laboral es tildada, casi automáticamente, de “loca” o “rayada”, calificativos de desprecio que se usan cuando se le quiere quitar toda credibilidad a alguien.

Por: Cecilia Orozco Tascón
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Esta es una de las actitudes de dominación que conducen a que las víctimas prefieran soportar en silencio los atropellos masculinos, no pocas veces secundados o, incluso, incitados por victimarias, que también las hay ¡Y cómo! Se equivocan también los que acuden a la teoría de que la conducta privada de los servidores públicos no es objeto de control social porque tropieza con el derecho a la intimidad. Ese es un expediente que, a pesar de que ha sido rebatido por varias sentencias constitucionales, les sigue sirviendo a los que quieren convertir en impublicables, temas incómodos pero de legítimo debate social. Por ejemplo, el revelado por la excontratista de la alcaldía de Bogotá Leszlie Kalli al portal Kienyke cuyo desarrollo es novedoso pero que ya había sido tratado parcialmente por Noticias Uno el 8 de diciembre del año pasado (*ver dirección en elespectador.com).

De acuerdo con el relato de Leszlie y con una nota de disculpa escrita a mano por el mismo acosador (facsímil en la web de Kienyke), un funcionario de la oficina de prensa del palacio Liévano la llamó a su celular una madrugada para amenazarla de violación y de “partirla en dos”. La rápida reacción de la denunciante - que acudió al Gaula - y la adecuada atención de los agentes a su caso, hizo posible la identificación del autor de la llamada, de quien solo ahora, cuando se le creció el escándalo, el alcalde sale a explicar que fue retirado de su despacho. Pues bien, aún siendo escabroso este capítulo, no pasaría de ser otro de los que padecen miles de niñas, jóvenes y adultas en este país sin que nadie les de la importancia que se merece, si no fuera porque la amenaza sexual a Kalli parece ser la culminación de un matoneo laboral al que habría sido sometida por los celos desenfrenados de la esposa del alcalde, a la que todos en el Distrito parecen temerle desde antes de que comenzara la administración. Y no solo por su comportamiento agresivo, del que dan cuenta en voz baja no pocos empleados de la alcaldía, sino porque estaría ejerciendo una perniciosa influencia en los asuntos de la administración.

¿Cómo así que no hay que ventilar en la prensa un caso de persecución laboral y personal en el que estarían involucrados: el alcalde, la esposa del alcalde, el asesor de comunicaciones, omnipotente señor Daniel Winograd (que le habría ordenado a Kalli NO IR a la alcaldía pese a que le pagaban $5 millones mensuales, para evitar el disgusto de la “primera dama”), Augusto Ocampo de la Secretaría General, el jefe de prensa Rodrigo Silva, el periodista que hizo el papel de acosador y hasta al propio secretario de Gobierno, antes de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo?

Que yo recuerde, es la primera vez que se abre una denominada “oficina de la Primera Dama del Distrito”, a pocos metros de la del alcalde. Ese es un privilegio que estaba reservado a las esposas de los jefes de Estado. De todas maneras, luce bastante antipático que en una democracia como la que se supone que tiene Colombia, haya personas a quienes se les conceda la gracia de tener despacho con todos los gastos que ello implica, y de contar con empleados públicos a su servicio sin que a los beneficiados se les pueda atribuir responsabilidad jurídica sobre sus decisiones puesto que ni son funcionarios ni fueron elegidos. Si la señora Alcocer está en un edificio público, le mete la mano a algunos nombramientos, maneja vehículos oficiales e interfiere en los asuntos de la alcaldía, no puede esperar que no le pidamos cuentas a quien fue elegido para gobernar, con respeto, esta ciudad.

(*)http://noticiasunolaredindependiente.com/2012/12/08/noticias/llamadas-intimidatorias-a-funcionaria-de-la-alcaldia/

  • Cecilia Orozco Tascón | Elespectador.com

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