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Diego Aristizábal 24 Feb 2013 - 11:00 pm

Organizar la casa

Diego Aristizábal

De vez en cuando el hombre se enfrenta a sí mismo. Y no lo digo en el sentido más espiritual, en esa condición casi confesa de expurgar las culpas detrás de la conciencia sino en el más puro sentido material de la expresión.

Por: Diego Aristizábal
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Es entonces cuando el deseo arduo de recuperar espacios, con trapo y bolsa en mano, dan inicio a la ardua brigada de organizar la casa.

Las buenas brigadas de aseo empiezan de repente, sin cita previa del destino. Incluso muchas veces se cometen cuando más deberes se tienen porque es común pensar que entre más despejados estén los espacios más fácil y puras nacen las ideas. Vicente Quirarte recuerda en su libro “Enseres para sobrevivir en la ciudad” que Alfonso Reyes declaraba que escribir era una forma de limpiar de papeles su escritorio, tarea que no hubiera consumado plenamente de no haber contado con la fidelidad de un cesto.
Es así como se abre la puerta del clóset, se esculcan cajones y anaqueles porque la intención es clara: recuperar espacio para guardar una nueva caja, recuperar espacio para guardar más libros, recuperar espacios para que aparezca de una vez por todas algo que está perdido.

Al principio las bolsas se llenan con facilidad. Desaparece la ballena inflable que tu esposa usaba para ir a nadar con los sobrinos pero que ahora es inútil porque los pequeños son adolescentes y no necesitan flotadores, mucho menos una ballena gigante. Botas al fin la plancha que guardaste en un closet porque, a pesar de que compraste una nueva, tenías la esperanza de arreglarla en vacaciones para regalarla buena. Tiras por fin la vieja e inútil unidad de disquetes que usabas en la universidad, te deshaces de un montón de revistas que acumulaste por años porque tu sueño era clasificarlas. Desechas los casetes que grabaste con la música que te gustaba de las emisoras, te despides con tristeza de la selección de baladas que ponías una y otra vez en los bailes de garaje.
Pero mientras botas también aparecen una cantidad de cosas curiosas que no habías vuelto a ver. Aparece entonces una colección de ojos de papel, las cartas que siempre guardas de tu padre, las fotografías de ese matrimonio que rompió y botó tu vecina pero que tú guardaste porque ahí había una historia, un portavasos de una pizzería que te recuerda una primera cita, el primer tiquete de avión, la primera carta que recibiste por correo, una credencial amarillenta de Ziggy que nunca enviaste, un sufragio que no te atreves a botar, en fin.

El problema cuando uno se levanta confiado de que nada importa es que después de un tiempo uno se pregunta dónde estará tal cosa y es entonces cuando uno siente que ese objeto que estuvo ahí por años y que ahora hace su vida en el fondo de un basurero o en la casa de alguien, era importante. Tal vez por eso cuando uno se acerca a las canecas de basura con ese montón de recuerdos empacados en bolsas uno duda, uno quiere regresar a casa con todo y volverlo a acomodar porque cada cosa que guardamos nos cuenta muy bien lo que hemos sido. Organizar la casa requiere cierta dosis de duelo y no siempre estamos preparados para ver cómo se pierden por pedazos nuestros recuerdos.

desdeelcuarto@gmail.com / @d_aristizabal

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Boyancio

Sab, 03/02/2013 - 04:25
Me pueden explicar, por favor: ¿Qué es lo espiritual?No me vayan a salir con la pendejada que tenemos un espiritu tuo metido entre el pellejo y la huesamenta.
Opinión por:

manamuisca

Lun, 02/25/2013 - 22:54
el columnista refleja un romanticismo scout de coleccion y valoracioin de objetos signioficativos, de la banda sonora de la vida del ambiente pictorico totemico propio de sociedades preindustriales e inclusive del museo de la modernida; pero olvida que hace cuato de ciglo entramos en eso llamadoppostmodernida donde todo los solido se disuelve en el tiempo, todo es efímero yrelativo todo es tempiral y especulativo, cuantos de nuestros niños saben que es un herbario, un tierrario?, un insectario, o mariposario que alguna vez intentaramos hacer o quizas una coleccion de estampillas y de sellos postales?cuantos hacen albunes nio siquiera el de chocolatinas jet, quizas el de PANINI CON LOS JUGADORES DEL MUNDIAL; ahora cuando se coleccionan los suplementos dominicales literarios y acaso si hay
Opinión por:

Lull

Lun, 02/25/2013 - 18:50
Muy exagerado... quién va a hacer duelo por objetos materiales???
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