Publicidad
Juan Pablo Ruiz Soto 2 Abr 2013 - 11:00 pm

Parques nacionales, minería y ganadería

Juan Pablo Ruiz Soto

Entre las reacciones al artículo anterior, titulado “Parques nacionales, turismo y desarrollo local”, la más insistente fue aquella que señalaba que antes del turismo debía tratarse el tema de minería y ganadería dentro de los Parques Nacionales (PNN).

Por: Juan Pablo Ruiz Soto
  • 12Compartido
    http://www.elespectador.com/opinion/parques-nacionales-mineria-y-ganaderia-columna-413741
    http://tinyurl.com/lb2klk9
  • 0
insertar

Dos fenómenos que según algunos lectores hoy generan mayores impactos que el turismo.

Cada tema hay que tratarlo por separado. Minería en un PNN es a todas luces inaceptable. Según una publicación de El Espectador (marzo 22 del 2013), la Procuraduría solicitó a la Agencia Nacional Minera cancelar 37 títulos mineros que han sido otorgados en áreas de Sistema de PNN. Esta es una ilegalidad macondiana, a la cual se suma toda la minería que no tiene ningún título y que se adelanta en las narices de las autoridades, como es el caso del PNN Farallones de Cali. Su ilegalidad es indiscutible y el control de esta actividad corresponde a la Policía y al Ejército que, como entidades responsables de defender la ley y el orden, deben priorizar la defensa de las áreas del Sistema de PNN para iniciar la ofensiva total contra la minería ilegal. Sin duda, la ilegalidad que más atenta contra nuestro patrimonio natural es la minería en un PNN. Si el Estado nacional no es capaz de controlar esta actividad en los PNN, nos quedan pocas esperanzas de contar con él para ordenar el uso del espacio en el territorio nacional.

Caso distinto, pero igualmente grave, es el de la deforestación y las quemas asociadas a actividades agropecuarias y especialmente a la ganadería en áreas del sistema de PNN. La deforestación promedio en los últimos 5 años ha sido de 18.000 hectáreas por año dentro del sistema de PNN. Esta cifra es preocupante, pues nos demuestra que a nivel nacional aún no hemos logrado que los PNN de Colombia, patrimonio nacional y de la humanidad, sean efectivamente en su totalidad áreas de conservación. Si bien una fracción de estas quemas es accidental, la mayor parte de ellas está asociada a la ganadería, actividad muy extendida en los PNN, adelantada por productores que tienen títulos de propiedad en algunos PNN.

Según la legislación, cuando se crea un PNN y existen propietarios privados en su área, el Estado colombiano queda en la obligación de comprar dichos predios y mientras no los compre, el propietario puede adelantar allí actividades productivas, siempre y cuando no atenten contra la conservación ni los planes de manejo del PNN. La única manera de erradicar las vacas de los PNN es que el Estado asigne los recursos para adquirir los terrenos privados dentro de los PNN. Este es un principio básico de soberanía nacional sobre los PNN.

En predios ya adquiridos por el Estado, el ganado debe ser tratado como especie invasora, ser cazado o capturado, entonces solicitar a su propietario el pago de una multa por el descuido de permitir que el animal pastoree dentro del área protegida. Para esto, la colaboración de la Policía Nacional es indispensable.

Como vemos, tienen razón los lectores: Nuestros PNN aún distan de ser el paraíso de conservación que soñamos. Es urgente que el Gobierno central financie adecuadamente a la Unidad Administrativa Especial de Parques Nacionales de Colombia.

 

  • Juan Pablo Ruiz Soto | Elespectador.com

inserte esta nota en su página
  • 0
  • 5
  • Enviar
  • Imprimir
5
Opiniones

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí

Opciones de visualización de opiniones

Seleccione la forma que prefiera para mostrar las opiniones y haga clic en «Guardar» para activar los cambios.
Opinión por:

juan_bel

Vie, 04/05/2013 - 14:53
¿Qué tal el disparate del señor Ruiz? Dizque la Policia sacando vacas de los parques... Le faltó decir que también sacaran a la gente y que acabaran con los cultivos... ¿¿Acaso no se da cuenta de las implicaciones sociales que tendría esto?? Y eso sin mencionar las dificultades de acceso y orden público en la mayoría de áreas protegidas. Por favor dejen de posar de expertos y úntense de campo para que dejen de decir tantas barbaridades sin sentido en cuanto evento participan. Menos chachara y más acción. Algo de influencia tienen sus escritos en El Espectador como para que se dedique a escribir un chorro de babas. Que gracias a la burbuja en que viven en Bogotá -mirando una realidad distorionada- es que estamos como estamos en el resto del país.
Opinión por:

Borispizarro

Mie, 04/03/2013 - 17:08
El señor ruiz está en lo cierto. Uno piensa: si el gobierno se sienta a negociar con las FARC es porque tiene bases de negociación. Con el tema de los PNN se pone en evidencia que para este caso las bases no existen: las instituciones no son fuertes, luego una parte importante de la negociación está montada sobre una farsa
Opinión por:

lr

Mie, 04/03/2013 - 08:32
La conservacion, los PNN, el Ministerio del Ambiente, y demas instituciones no juegan un papel protagonico en lo que deberia ser su razon de ser. PNN se queja de tener solo 550 funcionarios, un presupuesto para gastos que no alcanza, etc...etc. Como la mayoria de las cosas es importante comenzar por la EDUCACION, SENSIBILIZACION de todos los colombianos utilizando los medios. Como lograr que las presentaciones, reportajes sean a horas de audiencia general y no a las 6;00 am cuando la gente esta preparandose para salir a trabajar. Definitivamente se necesita otra "NATURALIA" EN HORAS DE NOVELAS ESTUPIDAS. El tema pues hay que ordenarlo y trabajar para no satinar todo y solo madrear, etc..etc...
Opinión por:

pelanga

Mie, 04/03/2013 - 06:01
apuest6o a que los tombos se quedan con las vacas y un viajao de arena
Opinión por:

Boyancio

Mie, 04/03/2013 - 03:22
Darme risa de la buena, sumercé, el sistema PNN manejado desde la fría capital por gentecita cachacales es, y será, el mejor tratado de la capellanía, la santería, y el alegre viaticar; pues cosa sí gustarme leer, que a las Fuerzas Armadas le importa un soberano culo la conservación del entorno silvestre, ellos van por la mascada, namá. Ayer, nomá, un campesino quemó un guadual en mi vereda, y como la candela hace detonar los troncos en sus cabidades, cual metralla, esas explosiones causaron mucho miedo a los agentes del orden por desconocimiento, pues como se sabe, los pobres idiotas no saben ni donde están parados. Mientras la majá campesina reía de manera socarrona y burdelés.
Publicidad
Publicidad

Suscripciones impreso

362

ejemplares

$312.000 POR UN AÑO
Ver versión Móvil
Ver versión de escritorio