Publicidad
Gustavo Páez Escobar 19 Oct 2012 - 11:00 pm

Pasaporte al infierno

Gustavo Páez Escobar

Lady Johanna Bárcenas Alzate nació en Pasto hace 27 años. Trasladada la familia a Cali, allí terminó el bachillerato. Vivía en una casa modesta del barrio Nápoles con su mamá y su hija, a quien tuvo a la edad de 15 años y sufría el síndrome de Down.

Por: Gustavo Páez Escobar
  • 15Compartido
    http://www.elespectador.com/opinion/pasaporte-al-infierno-columna-382155
    http://tinyurl.com/kmaggrh
  • 0
insertar

Ellas tres eran las integrantes de la familia y sufrían una difícil situación económica. Al no contar con la presencia del jefe del hogar, a Lady Johanna le tocó hacer el oficio del hombre, aunque de manera precaria, ya que no estaba preparada para ejercer una posición rentable. Con el tiempo se volvió vendedora de perfumes, oficio que aunque le dejaba algún rendimiento, no le proveía una subsistencia digna. En esta actividad conoció la miseria de las calles y sufrió hambres y tristezas.

Un día apareció con la noticia de que viajaba a China a traer mercancías. Lo cual parecía razonable. Esto fue en proximidades de la Semana Santa. No suministró mayores datos, pero se mostró optimista con el plan que traía entre manos. Dejó traslucir que ganaría buen dinero, ya que los productos chinos tenían mucha demanda y le permitían obtener buenas utilidades.

Lejos estaba Ana, su madre, de sospechar que su hija se había metido en negocios oscuros. A paso lento y cercada por las necesidades, la vendedora de perfumes había llegado a la mafia de las drogas. Esta se encargaba de entrevistar a mujeres que como ella, bajo el apremio económico y la ilusión de ganarse una buena cantidad de dinero, aceptaban cargar en sus cuerpos pequeñas remesas de cocaína y otras sustancias ilícitas. Así, ingresó a la triste condición de “mula”, halagada por el ofrecimiento de treinta millones de pesos que le hizo un ciudadano español, miembro de ‘Los Comba’, por transportar dos kilos de coca a China.

Él le garantizó que esa actividad era segura. Mientras tanto, la mujer repasaba su penuria, con una hija enferma y con necesidades agobiantes que no lograba atender. Y aceptó el papel de “mula”. Creyó que también ella, como otras que realizaban el mismo oficio, “coronaría” cada viaje con los jugosos pesos que le reportaría su labor.

Como primer paso, adquirió ropa interior dos tallas más grandes que las que usaba. Los miembros de la organización la asesoraron en el trámite del pasaporte y los otros requisitos del viaje. En Sao Paulo (Brasil) recibió unos pantis llenos de coca, la cual no sería detectada debido a su recubrimiento con látex, según se lo explicó la persona que allí la contactó. Ella no entendía nada de eso, pero estaba tranquila. Y feliz por poder solucionar por ese medio sus ahogos económicos.

En China vino a abrir los ojos a la realidad, cuando la Policía sospechó que algo encubría, debido al poco equipaje que llevaba y a la insuficiencia de los 1.000 dólares que portaba para pagar la estadía de diez días en un lujoso hotel cuya tarifa era de 325 dólares diarios. Una agente intuyó que cargaba droga y le ordenó quitarse el abrigo, lo cual puso al descubierto los dos kilos de coca camuflada en su ropa íntima.

Llevada a la cárcel, argumentó que le llevaba un millón de pesos al dueño de la remesa. Esto le evitó la pena de muerte, pero fue condenada a cadena perpetua. En China el tráfico de narcóticos se castiga con medidas muy rígidas. Otras 67 colombianas estaban presas por el mismo delito. De ellas, varias serían ejecutadas, otras estaban sentenciadas a cadena perpetua y las demás pagarían cárcel entre 15 y 25 años.

Así terminó Lady Johanna su sueño y arruinó su existencia. Ojalá este caso dramático sirva para alertar a otras mujeres ingenuas que al igual que ella se dejan sugestionar por los espejismos de los paraísos artificiales y caen en los precipicios de la fatalidad.

[email protected]

inserte esta nota en su página
  • 0
  • 9
  • Enviar
  • Imprimir

Lo más compartido

9
Opiniones

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí

Opciones de visualización de opiniones

Seleccione la forma que prefiera para mostrar las opiniones y haga clic en «Guardar» para activar los cambios.
Opinión por:

elvirulo

Sab, 10/20/2012 - 11:23
¿Y la mafia que actúa tras bambalinas seguirá libre, campante y reclutando más mulas ingenuas?
Opinión por:

Concejala

Sab, 10/20/2012 - 11:20
Apreciado Gustavo, Para su información en Colombia la Jefatura de Hogar según la última encuesta de demografía y salud en Colombia es FEMENINA en el 34% de los casos. Sigue usted en el siglo XVIII, en el que el único rol aceptado para la mujer era ser ama de casa y el hombre llevaba el sustento. Én el hogar de Lady Johana la jefatura es femenina y la precariedad del sustento se debe a que no tuvo oportunidad de acceso a educación superior.
Opinión por:

decartonpiedra

Sab, 10/20/2012 - 08:45
Es mejor advertir porque estas penas tan duras se aplican no sólo en China sino en casi todos los países del Asia. Es un delito que se paga con la pena de muerte o cadena perpetua.
Opinión por:

Estetoscopio

Sab, 10/20/2012 - 08:14
Esta no es la tragedia de unas pocas mujeres o personas, es la aberrante situación que genera la sociedad de esta republiqueta, la tercera más inequitativa del mundo, un sistema socioeconómico excluyente que condena a sus gentes humildes a la precariedad, al rebusque como forma de vida, a la informalidad laboral que impide acumulación de dignidad, de perspectivas y expectativas de vida, de ahorros para poder cimentar futuro
Opinión por:

rabil

Sab, 10/20/2012 - 07:52
Y el problema de empleo digno, de ayudas estatales para personas con discapacidades cognitivas en qué parte de la columna o de la sociedad lo dejamos. Don Gustavo: la almendra no es aprender lecciones, es evitar el desespero, la desesperanza, la carencia absoluta de alternativas y las puertas y ventanas cerradas de una sociedad insensible. Y de ñapa, moralista unidireccional.
Opinión por:

Lira.

Sab, 10/20/2012 - 07:04
O se me arregla la situacion o se me jode de verdad.
Opinión por:

jfdo

Sab, 10/20/2012 - 06:20
Señor Páez, "su" artículo ya fue escrito por otros columnistas hace varios días, por favor un poco más de esfuerzo por escribir algo de su propia cosecha.
Opinión por:

heliodoro escudero

Sab, 10/20/2012 - 04:37
Lástima que muchos quieran perder la ingenuidad a cambio de vivir en la desgracia. Sí, perder la ingenuidad por medios coercitivos, manipulaciones, ambiciones y por demás, no ven, ni oyen, ni entienden las experiencias cotidianas, los pedidos del periodismo sano, los llamados de las autoridades, las sabidurías populares, como aquello: "de eso tan bueno, no dan tanto".
Opinión por:

digoall

Vie, 10/19/2012 - 23:40
"Al no contar con la presencia del jefe del hogar, a Lady Johanna le tocó hacer el oficio del hombre". Por la foto y por esta liniecita para enmarcar, deduzco que don Gustavo nació muy temprano en la primera mitad del siglo pasado.
Publicidad
Publicidad

Suscripciones impreso

362

ejemplares

$312.000 POR UN AÑO
Ver versión Móvil
Ver versión de escritorio