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J. William Pearl 3 Dic 2012 - 11:00 pm

Perdida

J. William Pearl

¿Cómo hace una persona para localizar una antigua amiga, después de muchos años de no verla, si ésta ya perdió su apellido?

Por: J. William Pearl

En Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido entre otros países, las mujeres al contraer nupcias pierden algo que las ha acompañado toda la vida, algo que las identifica plenamente. Su apellido.

Naturalmente dicho cambio es opcional, pero forma parte de la cultura. En sociedades que se precian de ser igualitarias, es por lo menos extraño que las mujeres puedan perder su apellido de nacimiento al casarse. Una persona que toda la vida ha tenido un apellido, ¿como puede pasar a tener otro? La persona pierde su identidad, el apellido es como una marca que llevan las personas. Debe ser muy complicado acostumbrarse a uno nuevo, pero más que eso, es el machismo el tema de fondo. ¿ Por qué razón el hombre no se pone el apellido de la señora ? La pérdida de identidad es muy grande para las mujeres y es como decirles de frente, tú vales menos que un hombre, por ese motivo tu apellido no vale tanto.

La otra pérdida es para el apellido de ellas, pues el que tenían pasa al olvido; ser papá de una mujer en esos países tiene que ser muy frustrante, pues saben que al contraer nupcias se borra parte de su pasado. Lo otro que les toca hacer a las mujeres cuando se casan, es cambiar sus papeles de identidad. Sin mencionar el costo y tiempo que conlleva el cambio de documentos.

Aparentemente solamente es una cuestión cultural, pero conlleva mucha carga emocional esa decisión, al fin de cuentas pasa a ser una pérdida grande. Pero tiene que ser mucho más que eso, es como si a una persona le quitaran parte de su ser. Es como si el apellido pasara a mejor vida, o de pronto a peor vida, es decir al olvido eterno.

¿Cómo hace una persona para localizar una antigua amiga, después de muchos años de no verla, si ésta ya perdió su apellido? Por mucho internet que haya hoy en día, de qué serviría ¿si la persona es otra, la antigua ya no existe, y sin su apellido no puede ser encontrada ? Mejor dicho, la nueva tecnología no es muy aplicable en estos casos. La tecnología va por un lado y la cultura en este caso por otro.

De hecho, un estudio llevado a cabo por TheKnot.com dice que el 86% de las mujeres que se van a casar en los Estados Unidos, cambiarían su apellido por el del marido, es un tema cultural que está bien marcado en esos países. Es una cifra alta, tratándose de un país que se supone igualitario. En los años de 1650´s una mujer activista, llamada Lucy Stone, lideró un famoso movimiento que pretendía que las mujeres en los Estados Unidos pudieran conservar su apellido de solteras. Estamos en 2012 y muy poco ha cambiado, pues la gran mayoría de las mujeres siguen adoptando el apellido de sus maridos. No es que el intento de la señora Stone no hubiera sido bueno, simplemente no prosperó la idea. Dichas culturas van en diferente sentido de lo que pregonan, el poder cambiarse el apellido es una simple opción, pero la tradición pesa mucho en la toma de decisión. Pocas mujeres optan por conservar su apellido de solteras, es decir la libertad que representan es muy diferente a lo que se vive al contraer nupcias.

En estos y otros países es una cuestión cultural, no se percibe como una pérdida, más bien se ve como un cambio de vida, la mujer ocupa un nuevo hogar y pasa ser parte una nueva familia. No es algo peyorativo, ni malo; simplemente es percibido como un evento adicional. La cultura y la tradición dicen que es algo normal, en ese ambiente nacieron y así crecieron.

Muchas cosas pueden decirse sobre el tema, existirán personas que están de acuerdo y otras en contra, lo realmente importante es que la mujer pueda decidir sin perjuicio alguno. Sin ser tachada por no querer cambiar de apellido. ¿Eso no es la libertad?

De otro lado, con la tasa tan alta de divorcios, ¿para que cambiarse el apellido?

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iv9nd

Sab, 12/08/2012 - 17:37
perdida fue la platica gastada en mandarlo a ud a la universidad
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Germinación

Mie, 12/05/2012 - 00:09
Este tipo es una vaca... ¡y qué pena con las vacas!
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AVISPONPIOLO

Mar, 12/04/2012 - 10:43
Estimado columnista, a mi modo de ver lo que si es comun aqui en USA es que las mujeres hispanas, por esnobismo y complejo de inferioridad prefieren quitarse su primer apellido latino y usar el del marido gringo, y en cuanto al nombre lo transforman a su diminutivo en ingles, ejemplo; una mujer llamada Angela Pataquiva, se casa con Jhon Hass y el entuerto queda asi: Angie Hass.
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Patecaucho Cibernético

Mar, 12/04/2012 - 12:25
Ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja
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josh11

Mar, 12/04/2012 - 10:20
Yo admiro mucho de los Estados Unidos respecto de los nombre y apellidos: Cuando una pareja quiere que los hijos conserven el apellido de la mama, ya que el segundo apellido no existe en Estados Unidos; hacen lo siguiente: Le colocan al bastago el apellido de la mama como segundo nombre. Aqui el segundo nombre no se usa como en hispanoamerica, solo se firma con el primer nombre y la inicial del segundo , el ultimo que es el unico apellido. En Colombia mucha gente de origen humilde tienen apellidos gringos como nombres. En Espana los rechazan a la hora de registrar un crio recien nacido.
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josh11

Mar, 12/04/2012 - 10:00
Senor columnista el verdadero nombre no existe , ni el P.H.D. ni la Universidad famosa; Lo unico que existe en Estados Unidos es lo que tienes en el bolsillo, hablar bien ingles, ser inteligente,respetar a todos los seres humanos, nunca decirles lo que son y luchar por llegar a las máximas metas de desarrollo como persona. Aquí los ojos azules no valen un cu------.
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josh11

Mar, 12/04/2012 - 09:52
Senor Opinador: No es cierto que las mujeres en Estados Unidos cambian papeles al casarse. Una de las cosas mas grandiosas de esta cultura es lo inteligente y practica que es. Algunas mujeres se cambian el apellido por el del marido, pero, eso es solo en papel presente los documentos nos se cambian en oficinas, ni cosa parecida. Si alguna mujer se cambia el appellido el la tarjeta del seguro social, lo puede hacer desde la comodidad de su hogar y volver y usar el original cuando quiera es decir la libertad es increíble de entender para una persona que vive en el tercer mundo. Yo soy hombre y en mi gimnasio me llamo Larry Feldan por alguna razón y hasta compro boletos de avión nacional con ese nombre y muestro mi pase de conducir al abordar con mi verdadero nombre y nada pasa.
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decartonpiedra

Mar, 12/04/2012 - 08:04
Es un atavismo de antes de la Revolución Francesa. De la época en que la Iglesia era la que regía la situación civil de las personas hoy regidas por el Estado en el Código civil. Pero entonces estaba tan anclado que ni siquiera Napoleón aceptó la igualdad de las mujeres casadas ante la ley. Una mujer por el hecho de casarse se tornaba incapaz relativa y el marido era quien ejercía la potestad sobre su persona y su cuerpo y ella tomaba el apellido de su nuevo dueño.
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digoall

Mar, 12/04/2012 - 08:04
Hoy le perdono al señor Pearl su FEA escritura. Es que es la primera vez que habla de algo que, parece, conoce, o al menos puede constatar fácilmente con datos en internet. No le ha pasado hoy como cuando habla de la política interna de todos los países sin tener idea. Además, hoy ha dejado entrever cierta "sensibilidad" masculina cuando la norma de sus FEOS textos ni siquiera deja intuir a un ser humano racional.
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Dolores Edelmyra

Mar, 12/04/2012 - 06:45
Mas perdida está la mar océana que nos dejamos quitar por gilipollas.
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Dolores Edelmyra

Mar, 12/04/2012 - 06:39
Cada uno opta por lo que más le conviene. Tengo una hija dos veces casada con el mismo británico-escocés y para todos los efectos sigue con su nombre de soltera. A nadie lo obligan a nada.
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Dolores Edelmyra

Mar, 12/04/2012 - 05:35
¡El pobre!
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Boyancio

Mar, 12/04/2012 - 03:42
Por acá, hasta el apodo pasa de generación en generación: pero vean las preocupaciones tan interesantes de este señor, he quedado...¡tan abrumado! que si es delito que una mujer se quite por allá el apellido, y lo cambie por el del marido, yo es ahora que te pongas el Uribe.
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digoall

Mar, 12/04/2012 - 07:57
Sebastian Felipe pasa de este columnista. Si para corregir una coma mal puesta ya se le nota la impaciencia y la furia, ¿se imagina corrigiendo a este señor?
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doloresthomas

Mar, 12/04/2012 - 04:13
Le hace honor al título, con el contenido de la columna. Asumiendo, claro, que la intención original es hablar de una PÉRDIDA, con tilde en la é, y no de una mujer PERDIDA, como la escasísima inteligencia de este pobre. Si el diario se va a ahorrar los editores y correctores de estilo, al menos podrían contratar gente que sepa escribir bien, como mínimo en sentido ortográfico. Ya van dos errores graves hoy, ni más ni menos que con los títulos de las columnas. Y ya que lo menciono, me pregunto, ¿donde anda Sebastían Felipe?
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jfbotero

Mar, 12/04/2012 - 01:46
Pearl, usted si escribe muchas idioteces sin tener siquiera conocimiento. Le informo que en los mencionados países la ley permite que la mujer tome el apellido del esposo, que conserve el apellido que tenía antes de casarse, o que siga usando el de un matrimonio anterior. ¡Ah!, lo mejor, en Canadá por ejemplo el marido puede hacer lo mismo.
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doloresthomas

Mar, 12/04/2012 - 01:29
Otro espacio perdido. Pero ya que pone el tema sobre la mesa, me pregunto: si este pobre no tuviera el apellido Pearl, y en lugar se llamara Francisco Guáqueta o algo por el estilo, ¿Perdería el Espectador una columna en las paupérrimas reflexiones que este desafortunado le exprime a su limitadísimo seso?
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