Por: J. William Pearl

Perdonar

La campaña de los Verdes que decía: “Yo vine porque quise, a mí no me pagaron” terminó siendo en gran parte cierta.

Antanas Mockus dijo que perdonaba a la campaña de Santos por haber recibido dinero de la multinacional Odebrecht, mientras su partido afirmó: “Nos robaron las elecciones”.  Como manifestó Roberto Prieto, gerente de la campaña de Santos, el dinero entró, a eso en parte atribuyen la derrota. Es posible que así hubiese sido y la Justicia debe actuar, pero la gran lección que da Mockus es el perdón. ¿Es posible para el país perdonar algo así?

El asunto de los afiches de la primera campaña de Santos, impresos con fondos de Odebrecht, fue ilegal teniendo como base las normas legales vigentes, por su lado la campaña de Mockus dice que todo lo hizo de acuerdo a la ley. Cuando se llega al cargo más alto de la nación violando normas legales, los votantes se sienten engañados  y el resto de las personas que no sufragaron dicen que por eso no votan, ya que muchas campañas políticas son sucias e ilegales. A todas luces fue un triunfo ilegítimo por violación de las normas que regían en ese momento. Tiene razón el Partido Verde al decir: “Nos robaron las elecciones”, pues el partido de la U al no ceñirse a las reglas de juego  tenía una ventaja grande, lo cual implicaba un mayor número de afiches y dinero para el día de elecciones. La competencia fue desigual y no necesariamente ganó la mejor estrategia de campaña, sino la campaña más “viva”. No cumplir la ley es bastante común en Colombia y desanima a quienes sí la cumplen al pie de la letra.

La campaña de los Verdes que decía: “Yo vine porque quise, a mí no me pagaron” terminó siendo en gran parte cierta. A Mockus lo acompañaban personas más jóvenes que a Santos y quienes tenían la ilusión de cambiar el sistema político colombiano que veía a Santos como sucesor de Uribe. Santos tenía otros planes, no quiso ser el borrego de Uribe, pues no se sentía títere de nadie. Ingenua la campaña de Mockus al pensar que podrían triunfar con el voto de opinión solamente y casi nada de maquinaria, frente a la que tenía su rival.

Perdonar es un enorme gesto de Mockus, pues dejó de pasar a la historia de Colombia, él dice que no hubiera podido llegar a ganar y puede ser cierto, pues la mayoría de personas que lo acompañaban eran en su mayoría desencantados de la política y jóvenes, lo cual  hacía que fuese muy difícil obtener el triunfo. El perdón de Mockus se da en momentos en que quienes no están de acuerdo con el proceso de paz ven que no existe cabida para la guerrilla por haber matado, secuestrado y por decir que solamente cobraban un “impuesto” a la siembra de coca. Muy difícil lograr el cambio de mentalidad de quienes sienten que la guerrilla no cambiará nunca y que lo que único que busca es llegar al poder por la misma vía que llegó Chávez, es decir la democracia. Pero es necesario saber perdonar y dar opciones a los rivales políticos, así se esté en desacuerdo con ellos.

Para que el tema principal de la próxima campaña presidencial sea la corrupción, Colombia tiene que cerrar el capítulo de la violencia, que no se acabará con la entrada a la vida legal y política de las Farc. Es necesario perdonar para poder evolucionar, de lo contrario estaremos montados en una bicicleta estática que no avanza. Perdonar no es un asunto fácil, pero si pretendemos progresar, no queda otro camino que el que nos está mostrando Mockus.

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