Por: Juan Pablo Ruiz Soto

Petro y medio ambiente

Vivimos la reciente campaña electoral en medio de una ola invernal y de desastres asociados al cambio climático.

Los temas ambientales quizás influyeron sobre algunos electores a la hora de decidir por quién votar. Los candidatos a las alcaldías de las grandes ciudades hablaron siempre del medio ambiente. En Bogotá, el alcalde electo le da un lugar relevante a la gestión ambiental y la considera eje de la política pública, junto con la equidad, la inclusión social, la disminución de la corrupción y la inseguridad.

Petro propone “construir una ciudad que no deprede la naturaleza, revitalizada, con espacios públicos y amplia movilidad; una ciudad que conciba el agua como eje articulador del desarrollo, que no invada ni erosione los cerros y páramos tutelares, que recupere los ríos y los armonice con la vida de la ciudad, que privilegie a los seres humanos frente a los carros”. En este contexto se propone revisar el Plan de Ordenamiento Territorial y limitar los bordes de la ciudad. En movilidad y medio ambiente, propone fortalecer el transporte público, extender e incentivar el uso de las ciclorrutas y el parqueo para bicicletas e iniciar un programa de bicicletas públicas.

Como punto central de su propuesta dice: “Lo ambiental no es casual, es vital. Protegeré páramos, nacederos, humedales y rondas de ríos y quebradas. Recuperaré el sistema hídrico, no enterraré ni secaré los cauces, ni los esconderé detrás de jarillones. Convertiré al río Bogotá y sus afluentes en el centro de la vida y fuente de la abundancia, y propenderé por una cultura ciudadana que contribuya a su conservación. Integraré la gestión de las áreas protegidas del Distrito Capital: los Cerros Orientales, el cerro de la Conejera, el parque Entrenubes, el Parque Nacional Natural Sumapaz y la Reserva Forestal del Norte”. Respecto al área metropolitana propone desarrollar una estrategia de adaptación al cambio climático, ajustar el ordenamiento territorial regional, la protección del sistema hídrico regional y corregir el proyecto para el río Bogotá, realizando y reduciendo la vulnerabilidad de la población, de la estructura ecológica y de los sectores productivos ante la variabilidad del clima. Ojalá se avance hacia el manejo integral y responsable de la cuenca del río Bogotá y que los ciudadanos recuperemos el acceso a los Cerros Orientales, hoy negado por negligencia administrativa e inseguridad.

Para dinamizar el urbanismo sostenible, Petro propone desarrollar sistemas de aprovechamiento de aguas lluvias, reciclaje del agua, tratamientos en la fuente de desperdicios y aguas negras y uso de energías limpias. Priorizar la gestión integral de residuos sólidos y desechos industriales y dar un viraje hacia una política de “Basura Cero”, y estimular el reciclaje y la selección en la fuente. En el sector manufacturero propone aplicar rigurosamente las normas de control a la contaminación y promover la transformación industrial hacia el uso de tecnologías limpias, el reciclaje, la reutilización y tratamiento de aguas, la selección y control en la fuente de elementos de contaminación hídrica, atmosférica, visual y auditiva. Propone aplicar las normas en los dos sentidos: sancionando por contaminación y estimulando las acciones positivas.

La propuesta de gestión ambiental de Petro es compleja y bastante completa; como ciudadanos y ambientalistas debemos actuar, apoyando y exigiendo su cumplimiento. No será tarea fácil.

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