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Augusto Trujillo Muñoz 7 Feb 2013 - 11:00 pm

Política agraria

Augusto Trujillo Muñoz

Las leyes 200 de 1936, 135 de 1961 y el pacto de Chicoral, constituyen los mojones que más se destacan en la accidentada política agraria colombiana.

Por: Augusto Trujillo Muñoz

La primera, inspirada por Alfonso López y Darío Echandía, estableció un régimen de tierras en un país que debía modernizarse. Sin desconocer el derecho a la propiedad, estableció la explotación económica como determinante para la caracterización de los baldíos, y reconoció derechos para poseedores de tierras, arrendatarios y aparceros.

La segunda, inspirada por Carlos Lleras Restrepo, se aprobó en el gobierno de Alberto Lleras pero tuvo en el primero su más conspicuo defensor y garante. Sobre la base del principio del bien común, quiso “extender a cada vez más colombianos el ejercicio del derecho natural a la propiedad, armonizándolo con el interés social”.

El tercero fue un pacto bipartidario que le puso freno a la reforma de Lleras. Según texto escrito, hace un lustro, por el actual ministro de Trabajo, en 1962 se estimaba que casi un millón de familias campesinas laboraban la tierra y carecían de parcelas: “medio siglo más tarde, solo el 10 por ciento de ellos han recibido tierras”.

Probablemente son ya muy pocos los que se identifican con las reformas agrarias de tipo convencional y, menos aún, los que persisten en la supuesta opción revolucionaria del despojo de los derechos. En aquella los avances son insuficientes y en ésta los abusos son muchos. En cualquier caso el tema va más allá de la administración rural y la estructura de costos. Supone el amplio marco de una estrategia de desarrollo.

La política agraria integral como “determinante para impulsar la integración de las regiones y su equitativo desarrollo económico y social”, que figura en el primer punto de los diálogos de La Habana, tiene que ver con el acceso, uso y adecuación de la tierra, con el crédito, la producción y la productividad agropecuaria, con el desarrollo social y con el ordenamiento del territorio. Es decir, con toda la agenda.

Colombia sigue siendo uno de los países más desiguales de América, con un elevado índice de concentración de riqueza. La mitad de la tierra está en manos del uno por ciento de la población y las múltiples violencias que ha padecido sirvieron para que los actores armados ilegales, de todas las tendencias, expoliaran la propiedad campesina.

En 2011 el PNUD sugirió una especie de “reforma rural transformadora”, cuyo objetivo no sea el despojo sino el uso, la restitución y la reasignación de tierras. En Colombia sólo el veinte por ciento de sus municipios son urbanos. Por lo tanto el tema rural es prioritario y tiene que ver con la organización institucional y el ordenamiento territorial. ¿Cuál es, entonces, el alcance concreto de los acuerdos que se firmen en La Habana?

*Ex senador, profesor universitario

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Picapleitos

Vie, 02/08/2013 - 16:20
El pensamiento de Ñopez el grande fue emprender la lucha por el decurtizamiento de la gran propiedad territorial ,el estímulo a la industrialización y la defensa nacionalista de las riquezas naturales y acabar con los privilegios de la aritocracia feudal, que los gobernantes posteriores no sólo olvidaron sino que han contribuido a incrementar.
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Picapleitos

Vie, 02/08/2013 - 16:10
Augusto está vilviendo por sus fueros, me gustó su articulo pero encuentro que se niega a profundizar en el analisis de las dos etapas o ensayos de reforma Agraria, la del viejo López y la de Carlos Lleras porque la del hijo, el pacto de Chicoral, fue una abierta traición como muchas de las salidas politicas del fundador del frustante compañero jefe.
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chococruz

Vie, 02/08/2013 - 07:39
Solo por dar un ejemplo, cuantos agrónomos, zootecnistas, ingenieros agrícolas, veterinarios y los cientos o miles de tecnologos en todas las ramas agropecuarias son dueños de tierra en Colombia?, lo sabemos?, los hemos tomado en cuenta para las reformas que se avecinan o se proyectan?, creo que parte de nuestro dilema esta en desconocer lo que somos verdaderamente, en un momento historico como el presente, seguir olvidando o ignorando a tanto personal preparado en el tema del manejo de la tierra es una real estupidez.
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luispuyana

Vie, 02/08/2013 - 02:03
CERO AVANCES AYER Y HOY, todas las reformas propuestas por el bipartidismo liberal-conservador han sido y son en beneficio de los terratenientes, hoy mutados en paras y bajo santos al total beneficio del capital financiero, tal como quedó en evidencia en el diagnóstico hecho por revista Dinero del 2011 en, 'LOS NUEVOS LLANEROS', destinado a entregar tierras al capital financiero extranjero como al local, entre otros, al banquero sarmiento y grupo santodomingo, UNOS PARA CULTIVAR PALMA Y OTROS PARA SAQUEAR NUESTROS RECURSOS NATURALES. Y LO DE LA FARC PEOR, TERRORISTAS QUE SE VOLVIERON GODOS CONCENTRANDO TAMBIEN MILLARES HECTÁREAS DE TIERRAS.
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