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Julián López de Mesa Samudio 11 Sep 2013 - 11:00 pm

Atalaya

Pornogastronomía nacional: "Los mejores restaurantes…"

Julián López de Mesa Samudio

En las últimas dos semanas ha habido dos noticias en apariencia inconexas pero que son reflejos patentes de aquello que en otras columnas he dado en llamar pornogastronomía: el paro campesino y la publicación en Perú de una lista de los mejores restaurantes latinoamericanos, dentro de la cual se incluyen cuatro colombianos.

Por: Julián López de Mesa Samudio
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    http://www.elespectador.com/opinion/pornogastronomia-nacional-los-mejores-restaurantes-columna-445850
    http://tinyurl.com/nzhp8ch
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Hacía mucho tiempo que el campo en Colombia no se pronunciaba como en pasados días. Los tratados que agravaron la crisis están ratificados y la irresponsabilidad, la cortedad de miras y la estupidez de nuestros gobernantes la tendrán que pagar los campesinos. Empero, por primera vez, la ciudad, por esnobismo, moda o sinceridad, se percata del campo y le da un aliento. En un país donde, gracias a las dinámicas políticas y sociales, el campo y la ciudad han sido divorciados en el cuerpo de la nación, este es un momento único, una coyuntura vital para finalmente tender lazos entre los dos.

Dichos lazos se han de anudar a través de aquellos que, a lo largo de todo el ciclo de producción, se encargan de los alimentos. Y en estos días de modas gastronómicas, los empresarios y los restaurantes han de jugar un papel fundamental en la reconciliación entre campo y ciudad. El consumo responsable, el comercio justo, el fomento de lo local y lo orgánico son parte de la vanguardia gastronómica que no sólo ha de conectar, dignificar y potenciar el campo colombiano, sino que también ha de contribuir a crear la identidad de una nación que por fin está lista para ser ella misma.

Sin embargo, el reconocimiento internacional a los cuatro restaurantes colombianos ralentiza el antedicho proceso, pues perpetúa una aproximación arribista a la gastronomía. Beneficia a los dueños de estos restaurantes, pero perjudica la gastronomía colombiana al exaltarlos como modelos a seguir.

En mayor o menor medida, los cuatro restaurantes destacados hacen pornogastronomía: mientras que uno es un gran empresario de restaurantes de modas efímeras, otros, paralelamente, arriendan su prestigio a MacDonald’s mientras tratan de convencernos de que tienen conciencia ecológica al cocinar el pez león que tanto mal hace a los corales colombianos. Al mismo tiempo, Juan Manuel Barrientos, artífice de El Cielo, no se ruboriza al decir públicamente que la Coca Cola es parte de la gastronomía nacional “porque todos la tomamos”. Y ni qué decir de Andrés Carne de Res, un sitio que ni restaurante, ni rumbeadero, ni bar es: un tomadero incómodo, excesivamente caro y fantoche, donde ni bailar se puede. La pornogastronomía es precisamente desposeer a la comida de su carácter sagrado y destruir un elemento vital de cohesión social en cualquier cultura cual es la mesa y los alimentos. Pornogastronomía es aprovechar una fama pírrica para engañar a comensales infatuados, utilizar el poder económico para armar un aparataje propagandístico egoísta, autoglorificador y mezquino.

Felicitaciones a los cuatro restaurantes por su muy buena labor de mercadeo. Anticipo que en unos años no serán más que un mal recuerdo de una época oscura de la gastronomía colombiana. A pesar de ellos se vislumbra un gran movimiento de rescate de productos y preparaciones, una revolución gastronómica y por tanto cultural que será necesarísima en los años de postconflicto que entran. En un tiempo se premiará y dará valor a aquellos que asuman una posición clara y responsable dentro del sistema alimenticio; a aquellos que valoren sus insumos y a sus productores; a quienes estén con el campo y por tanto con la construcción de su país.

 

 

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ccdc

Jue, 11/07/2013 - 21:18
Snob, poco representativos de lo nacional, creativos con riesgo, y un diferencial común: carísimos. Así son todos los restaurantes con "reconocimiento internacional". Que hay de nuevo?. Prefiero decir lo bueno. Hace varios años que la Casa de México es mi favorito. Por la comida, por el margarita en las rocas, por la tranquilidad y por el precio. También porque cierran a las 9PM.... y soy solo un cliente, no tan asiduo. Y el segundo, está muy lejos en todo eso.
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Patecaucho Cibernético

Jue, 09/12/2013 - 15:51
Increíble que en una fonda de mal gusto como el tal Andrés Carne de Res, una comida cueste más que en un buen restaurante de New York o París... y lo más increíble es que la gente regrese y sea estafada una y otra vez... pero claro... como la mayoría de clientes lo que se gastan allá es el dinero de los impuestos, de los torcidos, de los chanchullos, de las coimas, de los "corones"... del "rebusque" y del alienamien... perdón... entretenimiento (RCN).
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ccdc

Jue, 11/07/2013 - 21:10
Preconceptos varios. Andrés carne de res no es un restaurante. Es un rumbeadero snob. Para mostrarse y/o para mostrarlo. Es interesante ir con un extranjero... es una buena muestra de nuestro folclor rumbero... muy particular. La mayoría de los Colombianos, como los clientes de Andrés son gente honesta, pero los que no lo son, aunque pocos, están en todas partes.
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Amonoi

Jue, 09/12/2013 - 14:51
No me causa la más mínima molestia que los arribistas, los nuevos ricos, los farolones a crédito y los aspirantes a lagartos vayan a estos restaurantes de pacotilla. Me parece muy bien que lo hagan, pues así no nos encontramos a estos especímenes en los sitios que frecuentamos y podemos disfrutar en paz nuestras salidas.
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Ocossa

Jue, 09/12/2013 - 12:46
Perfecto. Los cuatro son una muestra de la peor cocina que se hace en Colombia.
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Cronopio snm

Jue, 09/12/2013 - 10:58
Que buena columna! La referencia a ACR es una bofetada a tanto estúpido que se cree "más" por ir a es fantocheadero. Y pienso igual que muchos acá, ninguno de esos nos representa, simplemente es la carencia de valores y de identidad a la que se somete una pequeñísima parte de la sociedad urbana colombiana. La hipocresía en su máxima expresión.
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Dumas58

Jue, 09/12/2013 - 10:00
Ni que decir, de los puestos satélites que Andres Carne de Res ha colocado en un gran numero de centros comerciales de Bogota donde se sacrifica la calidad de la comida y esclaviza a sus trabajadores con contratos de hambre y jornadas extenuantes, todo esto por un nombre que cada vez vale menos debido a una equivocada política comercial que se aparta cada vez más del respeto por la gastronomía nacional.
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carimagua

Jue, 09/12/2013 - 09:36
LA SOCIEDAD FRÍVOLA ES LA CAUSA PRINCIPAL DEL EXITO SOTERRADO DE ESTOS RESTAURANTES. Si entiendo, los cuatro restaurantes se encuentran en Bogotá, una de las capitales donde el intelecto de sus íncolas riñe con su espíritu, ya que son propensos al qué dirán, al matoneo, a los prejuicios, razón potísima para "codearse" con el "jean set" de personas que han subido de escalón social pisando el delito, el enriquecimiento ilícito, el narcoparamilitarismo, y se ufanan de andar en vehículos de billones con guardaespaldas gringos. Produce hilaridad y sorna la clase alta bogotana: no sabe lo que es un libro pero sí vive pegada a internet, buscando dónde hay una reunión de gente inmadura y vulgar para convertirlas en sus amigazos del alma. Y así están tanto padres como hijos. PATRIA BOBA INMORAL.
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al_sabbah

Jue, 09/12/2013 - 09:19
Excelente columna! claramente ninguno de los cuatro restaurantes nos representa y su selección se debe a una buena actividad de mercadeo. Es triste ver como la mayoría de los restaurantes peruanos, brasileros y mexicanos han sido seleccionados por reinventar o llevar a un nuevo nivel las preparaciones tradicionales del respectivo país.... en cambio acá, bueno, tenemos a los Rausch y a Harry. Y es más triste ver que no se valora el trabajo de los cocineros que están rescatando la cocina propia: la yuca, las papas nativas de la Sabana (que están vendiendo en Mundo Wok y otros restaurantes que ahora no recuerdo), el maíz, las guascas, los ajíes, las hormigas culonas, los mojojoys, el tucupi, el casave, los estofados, ahumados y demás maravillas que por arribistas y esnobistas no conocemos.
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al_sabbah

Jue, 09/12/2013 - 09:20
Y por arribistas y esnobistas es que nos terminan representando los Rausch, Harry y Andres carne de res.
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suesse

Jue, 09/12/2013 - 06:57
Muy crudo lo del Andrés Carne de....Diablo, será. Fantoche!!! Jajaja! hacia rato no leia un apelativo tan apropiado para ese tomadero, y de paso, para su "distinguida clientela", que jura que cumple con un deber patrio al someterse al vejamen de ir a ser visto....y a mirar. A comer? A llenarse, y llenar la cuenta del duegno....sobre todo.
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