Por: José Fernando Isaza

Propuestas

La revista Dinero realizo un análisis de las pruebas Saber Pro del 2016, que miden los resultados de competencias específicas y genéricas de los estudiantes de los últimos semestres de las universidades publicas y privadas. No hay mayores sorpresas en las universidades que concentran el primer y el segundo lugares en las diferentes disciplinas de pregrado: Administración, Ciencias Naturales y Exactas, Contaduría, Derecho, Economía, Ingeniería, Bellas Artes y Diseño, Arquitectura, Ciencias Agropecuarias, Ciencias Sociales, Comunicación, Educación, Enfermería, Humanidades, Medicina y Psicología.

Tanto la Nacional como los Andes obtienen cada una el primer lugar en seis y nueve de las diferentes áreas. El mejor puntaje en Comunicación y Publicidad lo logra la Universidad del Valle. En el segundo puesto sí aparecen un mayor número de universidades. Aunque los Andes y la Nacional siguen con una mayor participación, la Nacional obtiene el segundo puntaje en cuatro disciplinas, los Andes en tres, el Icesi logra el segundo lugar en Ciencias Naturales y Exactas, la EAN en Contaduría y Afines, Eafit en Derecho, el CES en Ciencias Agropecuarias, la Sabana en Ciencias Sociales, el Rosario en Comunicación y Publicidad, la Institución Universitaria Colombo Americana en Educación, la de Antioquia en Enfermería, la del Valle en Medicina.

Solo 11 universidades aparecen en el primero o segundo lugares de mayor puntaje; de estas, siete están en Bogotá, dos en Cali y dos en Medellín.

A pesar de no existir una diferencia significativa en los resultados de Saber Pro entre la Nacional y los Andes, los egresados de la Nacional están sensiblemente subrepresentados en las altas posiciones del Estado, ministerios, altas cortes, instituciones descentralizadas. En un período en el gobierno del presidente Santos, el 73 % de su gabinete ministerial estaba compuesto por egresados de los Andes. Si se considera que la educación superior es un camino de movilidad social y que la más efectiva forma de lograr un país más equitativo es a través de las políticas públicas, el que haya quienes con iguales méritos académicos por estudiar en una universidad pública de alta calidad no puedan contribuir con su formación a construir un país más igualitario muestra una discriminación por estrato social que perpetúa las inequidades.

La medición de saber Pro es insuficiente para definir la calidad educativa, pero es un primer paso. Deben considerarse correlaciones entre los puntajes Saber Pro y los valores de la matrícula en universidades privadas. Saber Pro y costo por estudiante en las universidades públicas.

Instituciones como Compartir y Empresarios por la Educación podrían promover un estudio multidimensional que contemple, por ejemplo, el progreso entre el examen del Icfes Saber 11 y el de salida Saber Pro; la empleabilidad de los egresados, si están o no afiliados a la seguridad social, sus ingresos laborales, los niveles de deserción por cohortes en los primeros semestres.

Así se respondería analíticamente a la preguntas: ¿qué universidad tiene la mejor calidad, la que obtiene el mayor puntaje en Saber Pro o la que aumenta la posición entre el examen de ingreso y el de salida? ¿La que tiene menos deserción a pesar de perder unos puntos de Saber Pro, o una mayor deserción y mayor puntaje de Saber Pro? ¿Cuántos millones de pesos por carrera cuesta un punto adicional de Saber Pro? Relaciones entre el valor de los estudios e ingreso laboral en cinco años.

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