Por: Julio César Londoño

Respuesta a una señora arrogante

Hace ocho días dije en este mismo espacio que Claudia López había desestimado una denuncia ética del coordinador del Partido Verde por un acto de corrupción de un concejal de esas huestes, contratista non sancto en cierto municipio del país. Escribí esa columna porque me conmovieron el valor y la soledad del joven coordinador; porque no hay derecho a que un líder enarbole la bandera moral, arengue a sus seguidores, los invite a denunciar los negociados públicos y luego se vaya con su nube de escoltas y los deje a la buena de Dios, es decir, al alcance de las balas de los pistoleros de los funcionarios y los contratistas. No hay derecho.

No di nombres en esa columna para no agravar el riesgo que corría, y que aún corre, la vida del coordinador.

La senadora reaccionó de manera enérgica. Muy a su estilo. Hizo un recuento de sus históricas y valientes denuncias, me tildó de resentido, afirmó que el concejal no era concejal y que el coordinador no era coordinador, que ella no sabía nada de esa denuncia, que no se iba a meter en esa “alacranera” (el Partido Verde) de ese “pueblito” (Palmira) y me conminó a probar mis “calumnias”. Muy bien. Aquí está mi respuesta y, con la aprobación del coordinador, las pruebas del caso.

No discutiré su valor ni mi resentimiento, señora López, porque el primero está más que probado y el segundo no le interesa a nadie más allá del círculo de mis tías.

Tiene razón en que el contratista denunciado, Henry Díaz, no es concejal. Se quemó en las últimas elecciones al Concejo de Palmira. Lo acepto. Me equivoqué. Pero sí es miembro del Partido Verde y tiene contratos jugosos y torcidos con la Secretaría de Salud de Palmira: las referencias son MP 797 y MP 800 del año 2014, y MP 192 MP 633, MP 634 y 00-2016-OJCM-620 del 2016, por un total de $288 millones. El objeto era la vacunación de 25.000 gatos y perros, pero el contratista solo vacunó 5.000 y completó el objeto con 20.000 animales de tinta y papel.

El coordinador existe. Y coordina. William Fernando Rendón milita en el Partido desde el 2008 y coordinó, por ejemplo, la visita de Claudia a Palmira el 11 de febrero. Tengo a la vista el Whatsapp de gratitud de Claudia a Rendón (febrero 9, 5:51 p. m.) y otro de febrero 11 en el que Jaime Navarro Wolff, hermano de Antonio Navarro y secretario general del Partido, le dice a Rendón que “ya Claudia conoce el caso”, es decir, la denuncia de Rendón contra Díaz (10:18 p. m.), y otro del 31 de enero donde Rendón le pide auxilio a la representante verde Ana Cristina Paz por las amenazas de muerte que está recibiendo, y ella le contesta que está exponiendo el caso en ese momento (10:04 a. m.) ante el Comité Ejecutivo del Partido.

¿Insistirá Claudia en que no conocía el caso? ¿Será que todo esto sucedió a sus espaldas? ¿Las tendrá tan anchas como otros infaustos líderes colombianos?

Cuando Rendón trató de hablar con ella en Palmira, la senadora le tiró la puerta encima: “No voy tocar el tema. Punto”. Qué horror. Un joven se está jugando la vida por la bandera del Partido, la lucha contra la corrupción, y la arrogante senadora ni siquiera se digna escucharlo. ¿Para qué? Es un caso menor y ella solo se ocupa de esos peces gordos que le dan notoriedad, titulares y tema para su brillante carrera de youtuber, con la que puede mantener el rating y ganar adeptos a distancia, sin tener que soportar la chusma ni escuchar muchachos idealistas de pueblitos insignificantes.

Nota: Los textos de las actas, los comunicados, la denuncia, las fotos y los pantallazos de los Whatsapp pueden verse en http://bit.ly/2muniAN.

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