Por: Mauricio Botero Caicedo

Saliendo del clóset

En días pasados, las Farc publicaron un documento llamado las “Tesis de abril”, en el que sin rodeos ni vaguedades ratifican su proyecto marxista-leninista. Paralelamente a la salida del clóset, varios voceros de las Farc han hecho saber su enorme empatía por el modelo chavista del socialismo del siglo XXI. Para Iván Márquez, Venezuela es el ejemplo a seguir. Jesús Santrich, en reciente entrevista con Vicky Dávila, reza para que “ojalá” Colombia se convierta en Venezuela. Haciendo referencia al documento de las Farc, el periodista de La Silla Vacía Sergio Guarín afirma: “Con este documento de 46 páginas, que contiene la reflexión preparatoria para la fundación del partido político de las Farc, los supuestos demonios del país fariano quedaron expuestos al escrutinio y la discusión pública. Pocas cosas tan saludables como esa en nuestro contexto de polarización. Ya no hay más ambigüedades. Se encuentran allí la ratificación del proyecto comunista, la manifestación explícita del propósito de transformar radicalmente el sistema, la elegía a la propuesta bolivariana y una versión de la historia que ahora, y gracias al proceso de paz, podemos leer y discutir, sin con ello desafiar la legalidad ni ser cómplices del terrorismo”.

En un artículo en este diario del 2 de septiembre pasado, escribimos: “Lo que las Farc hoy pretenden, siguiendo las tesis del pensador comunista Antonio Gramsci, es trasladar su lucha a otro estadio. No habiendo triunfado en el terreno militar, las Farc metódica, paulatina e inexorablemente buscarán apoderarse de las instituciones controlando la hegemonía cultural y utilizando las estructuras democráticas para hacerse con el Estado. Según Gramsci la mejor forma de construir un orden socialista no era por la vía revolucionaria violenta que promovían los marxistas leninistas, sino mediante una gradual y persistente trasformación de las diferentes instituciones, ideas y valores que predominaban en una sociedad”. El Confidencial, un portal ibérico, hace un somero resumen de la relación del pensamiento del italiano: 1. El Estado es apenas una trinchera avanzada tras la que se asienta la robusta cadena de fortalezas y fortines de la sociedad civil 2. La realidad está definida con palabras. Por lo tanto, el que controla las palabras controla la realidad 4. El poder es un centauro: mitad coerción, mitad legitimidad 5. La conquista del poder cultural es previa a la del poder político, y esto se logra mediante la acción concertada de los intelectuales llamados ‘orgánicos’ infiltrados en todos los medios de comunicación, expresión y universitarios”.

De ser aprobada sin modificaciones de fondo la “Ley de Tierras”, las Farc van a lograr cambiar el actual modelo económico: de ser uno caracterizado por las fuerzas del mercado complementado con la seguridad jurídica a la propiedad privada, a ser un modelo centralizado y colectivista, dirigido íntegramente por la burocracia de la Agencia Nacional de Tierras (ANT). En esencia, la nueva ley lo que pretende es que la ANT, en vez de manejar exclusivamente las tierras del Estado, maneje con poderes absolutos las tierras de todo el país. Como señalaba Jorge Enrique Vélez, el exsuperintendente de Notariado, lo que se pretende es volver la ANT la “Gestapo” de la tierra en Colombia. En un futuro, las Farc solo tendrán que poner a Romaña como cabeza de la ANT. Todo lo demás, se les va a servir en bandeja de plata.

Buscar columnista