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Reinaldo Spitaletta 21 Ene 2013 - 11:00 pm

Sombrero de mago

Sangre y memoria obreras

Reinaldo Spitaletta

La primera huelga que hubo en Colombia, la realizaron más de cuatrocientas muchachas textileras, dirigidas por Betsabé Espinal, en Bello, Antioquia, en febrero de 1920.

Por: Reinaldo Spitaletta
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Después vinieron otras, como la de las bananeras, en 1928, que dejó un saldo de obreros muertos que oscila entre nueve (cifra oficial) y mil (según el Departamento de Estado de los Estados Unidos). La versión garciamarquiana en Cien años de soledad, habla de miles de trabajadores asesinados.

En un país como Colombia en el que a los obreros se les ha esquilmado hasta su propia historia, poco se habla de las luchas de trabajadores por sus derechos. Incluso, muchos de tales derechos, conquistado en otros días en lides heroicas, han sido suprimidos por distintos gobiernos. El atropello oficial se ha expresado no solo en los atentados contra las reivindicaciones y, claro, en el crimen de líderes sindicales, sino, sobre todo, en la negación de la memoria histórica.

La semana pasada leí un artículo de Roberto Romero en la revista digital Rebelión sobre un acontecimiento ocurrido en el país el 18 de febrero de 1963, hace cincuenta años. Se trataba de las jornadas por el alza general de salarios, que incluyeron huelgas en diversas ciudades colombianas y cuyo clímax se alcanzó el día señalado, en Bogotá. Era el cuatrienio frentenacionalista de Guillermo León Valencia, el mismo que mandaría bombardear a Marquetalia, el Pato, Riochiquito y Guayabero, con la participación de los Estados Unidos.

El llamado a la protesta lo habían hecho las centrales obreras CTC y UTC, además de sectores independientes del sindicalismo. Los trabajadores solicitaban un alza de doscientos cincuenta pesos sobre el salario mínimo que era de trescientos. El movimiento cobijaba también descontentos por la carestía y las tarifas de transporte público. El 18 de enero, entonces, confluyeron en la plaza de Bolívar más de cincuenta mil personas, entre las que estaban militantesy simpatizantes del Movimiento Revolucionario Liberal (MRL) de Alfonso López Michelsen.

La demostración se calentó cuando el dirigente José Raquel Mercado, presidente de la CTC (sería asesinado en 1976 por el M-19), comenzó a elogiar al gobierno de Valencia. Las rechiflas e indignaciones de parte de la concurrencia condujeron a quemar las enseñas de la central obrera. La trifulca permitió a la policía estrenar sus perros pastores alemanes contra la gente, además de repartir bolillazos y cerrar la plaza con alambre de púas. Después, llegaron los disparos.

Uno de los muertos fue Ernesto Michelsen Uribe, primo de López Michelsen. Hubo decenas de heridos y detenidos. Los voceros de las centrales obreras tradicionales y alineadas con el gobierno, expresaron que no quedarían tranquilos hasta cuando no se “extirpara” del movimiento obrero el “peligroso cáncer político” del comunismo. Qué curioso. En septiembre de 1977, todas las centrales de trabajadores, incluida la comunista CSTC, participaron en el paro cívico nacional contra el gobierno de Alfonso López Michelsen. En esa ocasión, hubo más de cincuenta muertos y millares de detenidos. El citado paro puede ser uno de los más combativos y relevantes promovido por los trabajadores colombianos en toda su historia.

La jornada del 18 de enero de 1963 se prolongaría en Colombia. Un mes después, los trabajadores de Cementos El Cairo, en Santa Bárbara, Antioquia, pasarían a la historia por su huelga, pero, ante todo, por la masacre ocasionada por el ejército. Belisario Betancur era el ministro de Trabajo y Fernando Gómez Martínez, el gobernador de Antioquia. El 23 de febrero, ante las órdenes oficiales de sacar el cemento “como fuera”, militares asesinaron a 13 personas, entre obreros, campesinos y la niña María Edilma Zapata, hija de un sindicalista.

La masacre de Santa Bárbara (sobre la cual el finado maestro Alberto Aguirre dijo que estaba escribiendo un libro) se convirtió en símbolo de las gestas obreras y caracterizó una vez más al estado colombiano como represivo y antidemocrático. Desde los tiempos de Betsabé Espinal (incluso desde antes) las historias oficiales han querido borrar de la memoria colectiva las contiendas obreras y populares. No sobra, pues, de vez en cuando aunque sea, recordar aspectos de sus sacrificios y repulsas. Vale.

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Desarraigado2007

Sab, 01/26/2013 - 13:36
Nuevamente su pluma, mágica y magistral, sacada del Sombrero de mago. Excelente aporte histórico. Aunque para algunos no hay una propuesta para superar la historia y el presente amargos de Colombia, conocer y ahondar estos acontecimientos luctuosos conlleva de por sí proyectar y saber que otro país y otro mundo digno, equitativo y respetuoso con la naturaleza, son posibles.
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Boyancio

Sab, 01/26/2013 - 06:27
Luchar en contra de la opresión, hacer el esfuerzo por buscar el respeto, reclamar por lo justo, mis queridos amigos de la vida quieta y senil, siempre ha sisto visto por la élite como cosa merecedora del garrote, la tortura, la desaparición forzada, que para eso se hizo y deshizo, la criminal Brigada XX en tiempos del General Bonet...¿donde quedaron sus archivos? sus famosas listas de candidatos a recibir el plomo oficial?. Engordamos, pero no crecemos, cosa que se confunde muy a menudo en nuestra republiqueta donde se elogia al que robe y mate, con tal que deje obras, prueba contundente del engorde a simple vista, no importa lo que venga en el día de la muerte. Que el que resolla a destiempo, se lo lleva Pindanga...¿verdá?
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Dudo

Mar, 01/22/2013 - 21:32
por algo EL ESPECTADOR es un verdadero diario informador a diferencia de su oponente ET que solo mama del presupuesto oficial y de los mandamaces que prolongan su inequidad e inicuidad a travez de los desinformadores rcn, caracol, el colombiano ...
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elquetieneojosve

Mar, 01/22/2013 - 21:06
Con Santos los modales han cambiado pero la política violenta de fondo sigue igual. Si se investigan los proyectos mineros o grandes obras de infraestructura se puede encontrar el rastro de líderes campesinos muertos y desaparecidos. No nos engañemos, Santos es menos bocón y descarado, pero bajo su aparente zalamería, su mano de hierro apoya al gran capital con todas sus consecuencias criminales.
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consensopúblico

Mar, 01/22/2013 - 17:23
Excelente recuento desde esta orilla de la historia; muy bien por citar a REBELIÓN. Mientras en Venezuela la multitud despliega su mandato acá dos criminales continúan repartiéndose la agenda del país inicuamente, con alegatos distractores del hecho criminal que comparten en contra de la población colombiana. La Revolución Bolivariana llega a estas puertas, pues el sentimiento fraternal entre los pueblos borra cualquier frontera y hace invulnerable la consciencia colectiva. Gracias por escribir con tanta valentía y arrojo a despecho del conformismo consumista de tantos arribistas. Viviremos y VENCEREMOS
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Eduardo Saenz Rovner.

Mar, 01/22/2013 - 12:02
Para un estudio sobre el gobierno de López Michelsen, que incluye también temas como la represión a los sindicatos y la violación de los derechos humanos ver, Eduardo Sáenz Universidad Nacional), http://www.fce.unal.edu.co/publicaciones/index.php?option=com_content&view=article&id=194:13-estudio-de-caso-de-la-diplomacia-antinarcoticos-entre-colombia-y-los-estados-unidos-gobierno-de-alfonso-lopez-michelsen-1974-1978&catid=41:documentos-eaecp-fce-cid&Itemid=55
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luisfo

Mar, 01/22/2013 - 12:01
Vale la pena recordar la tortura de Manuel Marulanda Vélez, líder sindical Antioqueño de cuyo nombre se apropiaría luego Pedro Antonio Marín "Tirofijo", a manos de fuerzas del Estado cuando fue capturado por protestar contra la decisión del gobierno de Laureano Gómez de enviar a un Batallón de jóvenes Colombianos a pelear una guerra ajena en Corea, solo por complacer al país del Norte.
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luisfo

Mar, 01/22/2013 - 11:48
Vale la pena mencionar la tortura de Manuel Marulanda Vélez, Líder sindical Antioqueño, de cuyo nombre se apropiaría luego Pedro Antonio Marín, a manos de fuerzas del Estado cuando fue capturado por protestar contra el gobierno de Laureano Gómez por la decisión de mandar a un Batallón de jóvenes Colombianos a pelear una guerra ajena en Corea, solo para complacer al país del norte.
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jojecarte

Mar, 01/22/2013 - 13:32
!Vale...no conocíamos el origen de este mote del malogrado Pedro Antonio...
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El patas

Mar, 01/22/2013 - 11:18
Otro ejemplo: la historia no reconoce que Ecopetrol es el resultado de las luchas sindicales.
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Julio Herrera

Mar, 01/22/2013 - 10:59
La "historia" revisada y corregida por los sicarios mediáticos de la ultraderecha tiene el triste poder de glorificar a los tiranos y sus mercenarios y presentar a los líderes populares como "terroristas", pero sin lograr absolver las tiranias y sus cómplices. Hoy el vice Angelino Garzón es solo otro Raquel Mercado, puesto que si fuera un real representante de los derechos del pueblo ya hacía rato que hubiera sido asesinado por la ultraderecha tradicional.
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jojecarte

Mar, 01/22/2013 - 13:36
Vale ¡ Estás en lo cierto. Traicionero como Raquel, pero custodiado como Uribe.
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ovejanegra

Mar, 01/22/2013 - 10:28
Los crímenes que lleva Belisario Betancur en sus espaldas (que no en su conciencia), quedarán en la mas absoluta impunidad por cuenta del Alzheimer colectivo de la sociedad colombiana, de los jueces y autoridades y tambien de la corruptela politiquera y oficial. Pero en esa lista no está solo este montañero: los hay de todas las calañas: costeños, cachacos, paisas, etc., etc... Pobre republiqueta bananera!
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Contradictor

Mar, 01/22/2013 - 10:24
Gracias señor Spitaletta por refrescarle la memoria a los amnésicos Colombianos que apoyan liderezgos represivos sin conocer la historia y sin medir las consecuencias.
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Alfredo O

Mar, 01/22/2013 - 08:04
El derecho humano N° 27, el artículo 63 de la Constitución Nacional de Colombia, la Ley de Derechos de Autor (Ley 23 de 1982) y tratados internacionales protegen el Derecho de Autor en el territorio nacional. Eso dice el papel, pero la realidad es otra. Es muy costosa la defensa y ejercicio de los derechos en el continente del oprobio y en el país de la impunidad e inequidad. La Universidad Nacional de Colombia, Sede Palmira, publicó los libros "Agroecología" (2002) y "Agricultura y ambiente" (2003), los cuales fueron denunciados por plagio múltiple o violación al derecho de autor, uno de ellos ya retirado de circulación. En el año 2011 autores independientes demandaron a la UN por omisiones o impunidad institucional por este delito, luego de las denuncias. Visite www.plagiosos.org
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Joselau

Mar, 01/22/2013 - 07:40
Cuando llamará la justicia a Belisario, a responder por la masacre de Santa Barbara, crimen de lesa humanidad.
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kmilista

Mar, 01/22/2013 - 17:35
Y por la de Armero, y por la del Palacio de Justicia Y.........
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agu2

Mar, 01/22/2013 - 07:31
Prohibido olvidar.
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