Por: Columnista DATAiFX

Sin Emisor, dólar a $1.650

En esta oportunidad resaltaré el trabajo que ha llevado a cabo el Banco de la República para contener la revaluación del peso.

El comportamiento de la moneda está altamente ligado al riesgo (no al diferencial de tasas), debido a que esta funciona como activo refugio. Si analizamos el comportamiento del VIX, indicador que nos muestra la volatilidad implícita del S&P 500, podemos concluir que durante la mayor parte del año los movimientos han estado altamente correlacionados.

A inicios de 2012 la moneda cayó 9,66% ($200) mientras el VIX lo hizo en un 42%. Durante mayo la moneda subió 5% y el VIX lo hizo en un 103%. Hasta este punto, ambos movimientos fueron perfectos, sin embargo, desde ese momento y hasta agosto, el VIX cayó 51% y el peso subió en un 4%, lo cual es contra intuitivo, pero para nosotros, fue parte del trabajo que realizó el Emisor interviniendo el mercado cambiario realizando compras diarias de dólar, y también por las compras adicionales de la Dirección del Tesoro Nacional. De no haber sido así, el peso debió haber caído un 4% adicional hasta los $1.650.

De este evento también se puede concluir que, aunque la intervención, cuyo principal objetivo es suavizar y moderar el comportamiento de la moneda, no es suficiente para generar una depreciación agresiva y que su efectividad es mucho más moderada.

Actualmente el riesgo ha aumentado y continuará así hasta inicios de 2013, debido a la crisis soberana y a las discusiones del déficit fiscal en EE.UU. De esta forma el escenario continúa siendo devaluacionista y con meta en los $1.850 para fin de año.

*Juan David Ballén / Alianza Valores

 

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