Por: Cartas de los lectores

Sobre el Chocó

¿Será que la situación del Pacífico se resuelve sólo con dinero y obras? Una primera respuesta podría ser positiva, sin embargo la inversión en obras por sí sola no resuelve el problema, pues de hacerlo, ya contaría Buenaventura con acueducto, hospital y el Chocó con carreteras, todas son obras que llevan años, décadas construyéndose, siguen allí, inconclusas, los indicadores de calidad de vida no mejoran y la pobreza crece.

Los problemas sociales de Buenaventura y del Pacífico son de complejidad alta, no se resuelven sólo con obras, necesitan de un cambio de mentalidad que comprenda el sentido del desarrollo de la región, de la ética de lo público, de la necesidad de planear con visión de futuro, de fortalecer la institucionalidad, de la participación de los actores involucrados: Estado, comunidad, sector privado, entidades ejecutoras, la opinión pública, ¿Cómo? Mediante el diálogo, aprender a escuchar, a concertar en función del desarrollo integral del territorio.

La solución de estos movimientos en Buenaventura o en el Chocó implica sentarse a dialogar, a evaluar qué ha sucedido con los paros anteriores, por qué no se alcanzan los resultados, por qué las acciones no generan beneficios e impactos en la población, cómo se han ejecutado, comportamiento de los agentes implementadores, seguramente se llegará identificar los problemas.

La región del Pacífico tiene dos situaciones que impiden el logro de los resultados: el primero, la débil institucionalidad ocasionada entre otras por el clientelismo, la corrupción, la ineficiencia institucional, la falta de un enfoque de gerencia social; el segundo, la ausencia de una ciudadanía organizada, consciente, con capacidad de control y veeduría a la gestión de las instituciones. En definitiva, hay que fortalecer la institucionalidad, la participación de la ciudadanía organizada.

La ineficiencia de las instituciones, la ausencia de ciudadanía y la falta de planeación con perspectiva de derecho a lo que conducen es a la apropiación de los dineros públicos por privados, a perpetuar la pobreza y la exclusión social.

La solución y la negociación en estos movimientos de la región Pacífico es la oportunidad para en un primer ejercicio que siente el precedente de una nueva forma de concertación social. Establecer mecanismos y medios para abordar la gestión pública y de sus instituciones con enfoque de gerencia social que se traduzca en beneficios para la población y así poder hablar de la creación de valor público. Se trata de crear testimonios de lo que a futuro deberá ser la gestión de lo público en la era del posconflicto, base para construir una nueva sociedad en paz, pues sólo con justicia social, equidad, erradicando el clientelismo y la corrupción, fortaleciendo la institucionalidad y a la ciudadanía, se podrá fijar las condiciones del nuevo sujeto social colectivo para la paz y el desarrollo con inclusión social.

Jesús Glay Mejía.

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