Por: Ana Milena Muñoz de Gaviria

Subsidios: pescado en vez de enseñar a pescar

Un viejo proverbio enseña que mejor que dar pescado es enseñar a pescar y esta debería ser la filosofía que acompañara las políticas de gobierno.

Y es que todos apreciamos más las cosas cuando hemos tenido que hacer un esfuerzo para tenerlas, que cuando son totalmente regaladas. Con preocupación vemos que cada vez más el Estado colombiano se está convirtiendo en un Estado paternalista y es que cualquier problema o protesta se soluciona con plata regalada que le han puesto el nombre de subsidios.

Un reciente caso han sido los subsidios para los pescadores artesanales de Providencia ante el fallo adverso para Colombia de la Corte Internacional de La Haya. Este es un subsidio de $800.000 mensuales por seis meses, mucho más que el salario mínimo y mucho más que lo que ganan actualmente, y no es claro cuál será la contraprestación, qué dará la gente que lo reciba a cambio y qué pasara después de los seis meses, pues no se sabe cómo se está atacando el problema de fondo.

Y es que como este ejemplo hay otros en el campo que se originaron en el gobierno pasado y que se han convertido en derechos irrevocables como se vio en la última campaña presidencial. Y es que al respecto, un agricultor ya quiere recibir subsidios en vez de trabajar. Todo el mundo quiere pertenecer a Familias en Acción, Familias Guardabosques, Jóvenes en Acción y muchos otros programas en los que nuevamente la contraprestación es muy poca y, como dice el proverbio, ¿qué pasará cuando no se les dé más dinero o más pescado?

Ahora aparece un nuevo subsidio para vivienda, del 100% para las familias más pobres sin ingresos para asumir créditos tanto en el sector rural como en el sector urbano.

Para muchos, estas políticas obedecen más a campaña política, pues si bien la vivienda es un derecho, no hay programas complementarios en generación de trabajo y de ingresos, porque no se piensa en programas de autoconstrucción y desarrollo progresivo en los que la gente, con la asesoría del Estado y subsidio en materiales, construya sus viviendas como se hacía en el pasado.

Y creo que hay sectores y personas que deben recibir un apoyo, pero no hay contraprestación de esas personas en un trabajo que puede ser un trabajo social o comunitario o en programas que permitan que las personas tengan programas de generación de ingresos de tal manera que enseñen a pescar en vez de recibir pescado, que es lo que aparentemente sucede.

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