Por: Felipe Janica

Transporte multimodal: ¿Verdad inconveniente?

En columnas pasadas había hecho referencia a qué tan importantes o conveniente resulta tener una infraestructura de última generación de cara a la competitividad del país.

También había hecho referencia a qué tanto le cuesta la logística a los productores y consecuentemente a los consumidores. Pues bien, la realidad es que con los acontecimientos de la semana pasada con respecto a la ausencia de proponentes para la construcción de la doble calzada Cúcuta – Pamplona en el Norte de Santander, la búsqueda de nuevos proponentes para comprar la participación de Odebrechect en el consorcio Navelena cuya intención era hacer navegable el río magdalena y el cierre de operaciones del tren del pacífico, llevan a pensar que el transporte multimodal en Colombia puede ser una utopía.

La posición geográfica de Colombia no sólo es estratégica sino envidiada por muchos países. Tener acceso a los dos océanos, la comunicación entre ellos se hace fundamental para el desarrollo económico del país. Por años hemos visto que el desarrollo comercial de las zonas portuarias ha sido más que positivo. Si es así la expansión de esas zonas y la comunicación de las mismas desde y hasta el interior del país, generaría no sólo comercio y desarrollo económico social sino también coadyuvaría al mejoramiento continuo de la competitividad del país, no sólo para el consumo interno sino para el comercio internacional. Si esto es así de idílico, entonces ¿por qué no se ejecuta un plan para hacerlo realidad?

Lo primero que hay que mencionar es que existe voluntad política por sacar adelante los proyectos de infraestructura del país. El tema es que con la sola construcción de autopistas no vamos a mejorar la competitividad, por el contrario puede generar dependencia del transporte terrestre o inclusive exacerbarlo como ocurre en la actualidad. Con ello, se facilita el desarrollo económico del sector de transporte terrestre de carga, pero no se le brinda opciones a los productores con alternativas de transporte. Por su puesto con esto no se debe inferir que el transporte de carga terrestre sea malo o costoso, el asunto de discusión es que si el transporte de carga o incluso de pasajeros se basa en la intermodalidad (Combinación del transporte carretero, férreo, fluvial y aéreo) existiría mayor oferta a los productores y por ende se mejora la logística, la que hoy día representa un 15% de los costos totales de los productores según el DNP.

Es por esto que para que la producción nacional sea competitiva, no solo para el consumo interno sino para el internacional es necesario que el país construya una red de transporte de carga con precios asequibles para los productores. Así las cosas, el transporte multimodal, en especial el férreo, emerge como una de las soluciones sostenibles, no sólo en materia de competitividad para la producción nacional sino también para la atracción de inversionistas de largo plazo que contribuyan a la generación de empleos. El transporte férreo podría ser columna del sistema multimodal que reducirá el costo de transporte de carga en una proporción de 4 a 1. Hoy el sector ferroviario no cuenta ni con leyes orgánicas, ni con un modelo de negocio claro, ni un plan estratégico multimodal. Así las cosas, una de las soluciones en materia de productividad del país es, sin duda, el desarrollo de un sistema de transporte multimodal en el que prime el sistema ferroviario y que éste se interconecte con el fluvial y el carretero.
 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Felipe Janica