Por: Rodrigo Uprimny

Una JEP incluyente

Aunque discrepo de su lenguaje y de ciertos puntos de su análisis, comparto uno de los mensajes esenciales de la última columna de José Manuel Acevedo, y por ello quisiera reiterarlo, pero con matices.

Su mensaje es que el éxito de la paz con las Farc depende en gran medida del éxito de la Jurisdicción Especial de Paz (JEP), para lo cual es trascendental que ésta brinde confianza no sólo a la sociedad colombiana, sino también a aquellos que podrían ser juzgados por esa jurisdicción, como guerrilleros, agentes estatales o terceros involucrados en crímenes atroces. Esta confianza dependerá no sólo de la ideoneidad moral o profesional de cada magistrado individualmente considerado, sino también de la composición global de la JEP, que no puede ser ni parecer dominada por un sesgo ideológico o con tendencias favorables a alguno de los actores del conflicto armado que estamos superando. Y por ello es importante que juristas idóneos, pero de distintas visiones filosóficas participen en la JEP.

Hasta aquí comparto el mensaje y el argumento de Acevedo. Incluso comparto su invitación a que buenos juristas de derecha, que los hay y muchos, se inscriban en el proceso de selección de la JEP, que está en curso. Discrepo, sin embargo, de su visión de que si esos juristas de derecha no son seleccionados eso confirmaría que la JEP se la tomó una izquierda activa y resentida, que tendería a ser muy dura con los terceros y los agentes estatales, y muy benigna con la guerrilla.

Esta visión de Acevedo supone que el actual proceso de selección está sesgado a favor de esa izquierda resentida (con lo cual parece suponer, dicho sea de paso, que los juristas de izquierda son resentidos y sesgados). Aunque no lo dice Acevedo, parece adherirse a la tesis defendida por Plinio Apuleyo y otros uribistas de que el Comité de Escogencia (CE) de los magistrados de la JEP estaría sesgado a favor de la guerrilla y contra la Fuerza Pública. Pero eso simplemente es falso. Como lo mostré en una columna anterior (“Desprestigiar la JEP”) y en una explicación más amplia en un video disponible en la página web de Dejusticia, este CE no sólo no tiene esos sesgos, sino que está conformado por personas íntegras y muy destacadas profesionalmente, que fueron nominadas por instituciones respetables, como la ONU o la Corte Europea de Derechos Humanos. Difícil lograr un mejor CE, que además ha puesto en marcha un proceso de selección riguroso de los integrantes de la JEP.

Ojalá buenos juristas de todas las tendencias filosóficas se inscriban a la JEP, para lo cual hay plazo hasta el próximo martes. Y ojalá tengamos una JEP filosóficamente diversa, con paridad de género y con adecuada representación regional y étnica. Y por ello es inaceptable minar la legitimidad de la JEP generando sospechas injustificadas sobre un supuesto sesgo ideológico del CE y sobre el proceso de selección en curso, que hasta ahora tiene una seriedad y trasparencia que nunca se había visto en Colombia para la escogencia de los magistrados de altas cortes, en muchas ocasiones manchada por la opacidad y el intercambio de favores.

* Investigador de Dejusticia y profesor de la Universidad Nacional.

Buscar columnista

Últimas Columnas de Rodrigo Uprimny