Por: Iván Mejía Álvarez

Volviendo

A los 37 años, Juan Pablo Ángel decidió terminar su ciclo en el fútbol de Estados Unidos y dar sus últimas patadas y meter sus postreros goles con el Atlético Nacional.

Más jóvenes, llenos de ilusiones y de futuro, Freddy Montero y Carlos Valdés también retornaron y están jugando para Millos y Santa Fe, provenientes de la MLS.

No puede pasar inadvertida la tendencia de los jugadores criollos de volver al país. Y el tema puede tener varias interpretaciones, tan diferentes como cada cual lo quiera ver.

De un lado, parecería que el mercado de Estados Unidos ha perdido posicionamiento y que los jugadores esperan volver a la fiesta del fútbol con sentimiento nacional. Les hacen falta los clásicos, como lo advertía Valdés, después de disputar la Superliga, el ambiente de la guayaba. En Estados Unidos no hay afugias económicas, lo que les prometen se lo pagan al día, la organización es ideal, el jugador tan solo piensa en cumplir con su parte del contrato en los entrenamientos y en las canchas. En Colombia siguen existiendo problemas de seriedad contractual, de orden y método. Pero Estados Unidos tiene un fútbol frío, sin carisma, sin el tinglado vocinglero que acompaña al jugador en su tierra. Allá simplemente juegan, acá se goza el fútbol.

También indica el retorno de estos tres futbolistas que el mercado colombiano se ha vuelto más fuerte y que algunos equipos están en capacidad de satisfacer sus demandas económicas. A la misma fuente de ingresos el jugador prefiere actuar en su país, en su salsa, en su ambiente.

Ángel llega en el ocaso de su carrera y son muchas las lecciones de profesionalismo, de identidad, de carácter que tiene para ofrecerles a sus compañeros. Tras su exitoso paso por Argentina, Inglaterra y Estados Unidos este futbolista, al igual que Radamel Falcao García, es uno de esos ejemplos de comportamiento y seriedad profesional que los jóvenes deben tomar como modelo. Jamás un desaguisado, jamás un mal comportamiento, solo seriedad y respeto a su profesión y a sus clubes.

Los otros, Montero y Valdés, son jugadores con nivel de selección, de hecho Valdés ha estado en las últimas convocatorias de Pékerman y su presencia en Colombia debe servir para reafirmarse en su ambición con la selección.

Para el campeonato doméstico, mientras mejores jugadores estén en liza, mejor será el nivel y se podrán ver mejores partidos y un fútbol más competitivo.

Buen retorno, muchachos, bienvenidos a casa…

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