Por: Aldo Cívico

En Washington: conversaciones sueltas sobre Colombia

¿Cuál es el estado de salud de la relación entre Colombia y los Estados Unidos? Estuve en Washington la semana pasada y le tomé el pulso.

Washington es un mundo complejo y difícil de navegar. Su pensar no es lineal, sino más bien dinámico. No hay un pensamiento único, sino una multiplicidad de procesos, prioridades y percepciones que se entrecruzan, dialogan e incluso chocan entre sí. Hay un número impresionante de actores que influyen en la formulación de una política: poderosos centros de pensamiento, senadores influyentes, altos funcionarios, representantes obstinados, personal escrupuloso, académicos bien conectados, etc. Es una multitud heterogénea de individuos que debaten posiciones, presentan sus análisis en foros públicos, en columnas y programas televisivos, que escriben memorandos, pero que durante el día tienen las conversaciones realmente importantes en el ambiente discreto de un hotel de lujo, en los cafés alrededor de la Casa Blanca o en la cafetería del Departamento de Estado, y por la noche en restaurantes alrededor de Dupont Circle o en los elegantes salones de casas privadas. Allí se intercambian chismes e información; se mezcla el comentario frívolo y el análisis acertado.

Entonces, ¿qué pasa con Colombia, según Washington? He aquí, en algunas de mis notas fragmentadas, mi interpretación personal.

El proceso de paz con las Farc. Washington no quiere meterse. Estados Unidos apoyó abiertamente el proceso del Caguán y resultó una experiencia amarga. Mejor no repetir esta falla. Parece que el presidente Santos y su equipo saben lo que están haciendo. El esfuerzo es ambicioso, tal como lo es este gobierno. Esperamos que les vaya bien. Good luck!

Simón Trinidad. ¿Por qué Estados Unidos tendría que devolver a Trinidad a Colombia a estas alturas? Olvídense, al menos por ahora. Es probable que el presidente Santos hará sus peticiones si el proceso de paz llega a ser un éxito. Pero vamos a esperar y ver qué pasa.

El fallo de La Haya. ¡Qué manejo tan flojo le dieron al asunto! ¿Por qué no previnieron un resultado ya anunciado? En cualquier caso, Santos y su equipo son inteligentes y serán capaces de poner bajo control este repentino arrebato de nacionalismo. (Mi comentario: por décadas Colombia nunca ha sentido dolor de patria por la condición de marginalización de millones de pobres campesinos, ¿por qué ahora todo el mundo hace este berrinche por un grupo de pescadores de los cuales no tenían ni idea hasta hace un par de semanas?).

Fuero militar. La ley aprobada es mucho mejor que la propuesta inicial, pero todavía es una decepción. Además, podría agitar aun más a la Corte Penal Internacional. Seguiremos presionando en temas de derechos humanos.

Colombia adulta. La prioridad en seguridad hoy es Centroamérica, el puente aéreo del tráfico de drogas. Colombia, muy bien entrenada por los Estados Unidos, puede ser hoy un socio estratégico en Centroamérica y África occidental en la lucha contra los carteles. Es una razón más para esperar el éxito del proceso de paz, ya que se podrían reorientar los objetivos de las Fuerzas Armadas.

 

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