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Mario Morales 22 Ene 2013 - 11:00 pm

El país de las maravillas

Y sigue la cuenta

Mario Morales

Después del exorcismo fruto de la desconexión por las festividades, era temprano en el año para sentir esa vieja frustración que cuestiona el patriotismo y la fe en lo que viene.

Por: Mario Morales
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Pero las cifras de Medicina Legal sobre homicidio de niños, la impunidad por el fraude a la DIAN, el carrusel de testigos en el caso Colmenares y la decepción porque no se amplió la tregua unilateral de la guerrilla terminan por doblegar los más firmes propósitos del naciente año.

Y es que mientras en EE. UU. avanza el debate sobre las motivaciones de los asesinos en serie, aquí seguimos en la cultura del ábaco: contar víctimas y exhibir números.

Unas horas después de difundida esa funesta cifra de 105 menores muertos violentamente, incluidos 13 suicidios, en las primeras tres semanas de 2013, se supo del asesinato de otros tres menores en Medellín, Cúcuta y Valledupar. Un promedio cercano a los cinco niños cada día. (¿Lo ven? Todos caemos en ese círculo vicioso).

Seguimos contando, con esa impotencia, los casos de presuntos responsables que vuelven a la libertad a pesar de los indicios, como en el fraude a la DIAN, o de los secuestros y robos simples, como si fuera cierto que no son peligro para la sociedad.

Escapa al conteo, por exceso, el caso Colmenares sobre cuyo desenlace, en tiempos e involucrados, nadie apuesta un peso. ¿Y las responsabilidades jurídicas y mediáticas que construyeron esa burbuja-monstruo donde todo es posible?

Y ya hay quienes están preparados para contar los efectos por el fin de la tregua unilateral, que la guerrilla debería mantener mientras haya conversaciones, como cuota inicial para abonar a la legitimidad de eventuales acuerdos.

En lo que tiene que ver con el país, parece que esas uvitas del 31 amenazan pérdida.

 

  • Mario Morales | Elespectador.com

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diadorin

Mie, 01/23/2013 - 19:32
No hermano, aqui uno no se puede despintar, se descuida y se llevan los rios, las montañas, las selvas y lo único que dejan es esa paranda de corruptos.
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Alberto V. Velasquez

Mie, 01/23/2013 - 12:49
Ha caido una bomba atómica. Un puñado de sobrevivientes logra protección en un refugio subterráneo. Unas mujeres, algunos niños y un hombre viejo que clava sus ojos sobre un libro tan ajado como su raído abrigo de flaneur. Todos sentados o arrodillados, todos en actitud de espera. Afuera - arriba en la calle- muy de vez en cuando el alarido de una sirena advierte que la desolación no es mera imaginación. Tres mujeres susurran una letanía inaudible, las demás abrazan sus hijos contra su pecho como para no soltarlos nunca. Lo kitsch del tapete revela que, antes del bombardeo, este lugar pudo haber sido un casino o un burdel en el norte de la ciudad. En un oscuro rincón, un televisor símbolo de nuestra libertad de prensa SIP, repite un aprehendido jingle: ¡Vive Colombia, viaja por ella!
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Elpolitologo

Mie, 01/23/2013 - 19:24
está para guión de telenovela
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Contradictor

Mie, 01/23/2013 - 13:28
Impresionante, aterrador, da escalofríos.
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rabil

Mie, 01/23/2013 - 08:43
Aquí los niños, y los grandes dadas las carencias educativas, aprenden a contar y geografía a partir de los asesinatos. Mapiripán, Bojayá, Caloto, El Tarra, El Salado, Tres Esquinas, La Rochela y los demás topónimos tristes y vergonzosos, no formaría parte de Colombia de no ser por sus tragedias. Aunque de todas maneras para los gobernantes siguen sin existir.
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fogelius

Mie, 01/23/2013 - 08:15
Aparte de los niños la violencia crece contra las mujeres, los ancianos, los indigenas y los negros es decir contra casi todos porque una cosa es la violencia en el monte pero a la de las ciudades nadie le para bolas.
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Elpolitologo

Mie, 01/23/2013 - 19:27
y eso que no mencionó las riñas, mejor dicho, a alégrarse que nadie nos rompió la cara mar....
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CarlosSilva

Mie, 01/23/2013 - 08:11
Muy grave lo que ve uno todos los días de dejar libres a los delincuentes porque son delitos menores. Robo es robo y merece correccional.
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juanadearco

Mie, 01/23/2013 - 08:07
Sí, señor, la misma historia, la repeición de nuestras desgracias.
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blackcreek

Mie, 01/23/2013 - 01:41
Todos estos casos de violencia, barbarie, corrupcion, etc, que relaciona el columnista, son las "cabañuelas" de lo que le espera a los colombianos durante el resto del ano. Sinembargo le reitero un Feliz Ano a los habitantes mas felices del planeta.
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juanadearco

Mie, 01/23/2013 - 08:08
Pero tambien son parte del pasado porque aqui nada cambia sino para emporar
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