Publicidad
Carlos Granés 2 Mayo 2013 - 11:21 pm

Yoani Sánchez y los mitos de una dictadura (II)

Carlos Granés

El futuro de latinoamérica se volverá a jugar en Cuba, dice Yoani Sánchez, la bloguera cubana. Desde finales de los años cincuenta, la pequeña isla ha tenido un descomunal poder de influencia en todo el continente, inspirando revoluciones, exportando ideologías y acogiendo, entrenando y financiando a guerrilleros de todas las nacionalidades.

Por: Carlos Granés
  • 57Compartido
    http://www.elespectador.com/opinion/yoani-sanchez-y-los-mitos-de-una-dictadura-ii-columna-419837
    http://tinyurl.com/kwyg35r
  • 0
insertar

 Cuba señaló el camino de la Revolución a miles de personas que decidieron replicar la aventura de Castro en sus respectivos países, e incluso hasta el día de hoy sigue siendo la pantalla donde algunos europeos proyectan las utopías que jamás se materializaron en sus países, y donde nostálgicos imperialistas buscan ese buen revolucionario purgado de todos los vicios del alma y de las perversas tentaciones del capitalismo.

El hechizo cubano ha moldeado las fantasías de muchos latinoamericanos, y por eso la manera en que se dé el tránsito a la democracia será tan decisiva como lo fue la marcha hacia la Revolución. El régimen se ha encargado de satanizar a los cubanos de Miami —los llama “gusanos”, como si descreer del proyecto de Castro deshumanizara— para generar pánico ante una posible llegada de los exiliados. La desconfianza es uno de los más serios obstáculos que se deben superar para que el cambio de régimen sea exitoso. Este paso es decisivo. De su éxito depende que se agüen los redentorismos, esos nobles proyectos que bajo palabras grandilocuentes ocultan un menosprecio por las instituciones democráticas y una secreta fascinación por el poder.

¿Cuál es la mejor forma de apoyar a los opositores cubanos, defender el bloqueo o dejar abiertas las ventanas al intercambio comercial con Estados Unidos? La respuesta de Yoani es contundente. El tema del bloqueo no es una preocupación urgente en la isla, por una simple razón: las etiquetas de varios productos que consumen los cubanos dicen Made in USA. El bloqueo ha sido utilizado por Fidel Castro para presentarse ante el mundo como una víctima del Imperio y justificarlo todo, “desde la falta de libertad hasta la falta de tomate”. La dictadura se nutre de este debate porque es la última carta que puede apostar en el terreno moral. Para no darle coartadas al régimen, Yoani se opone al bloqueo. Pero sobre todo se opone a las cortinas de humo con las que se desvía la atención del problema fundamental de Cuba, que es la falta de libertad.

En cuanto a los diálogos de paz que se celebran en La Habana, ¿cómo ven los cubanos ese encuentro entre el gobierno colombiano y los líderes de las Farc? Hay una cosa que desconcierta a los cubanos, dice Yoani, y es el hecho de que dos enemigos que se odian puedan reunirse en Cuba a hablar de sus diferencias. Resulta desconcertante porque eso es justamente lo que el régimen impide a sus ciudadanos. Mientras Cuba se convierte en una tribuna para el diálogo internacional, los temas internos permanecen silenciados. El proyecto inmediato de Yoani pretende solucionar esa carencia. Aprovechando las grietas que abren a la censura las nuevas tecnologías, fundará un periódico virtual en la isla. Será el primer medio independiente en la historia reciente de Cuba, pero sin duda no el último.

 

*Carlos Granés

  • Carlos Granés | Elespectador.com

inserte esta nota en su página
  • 0
  • 39
  • Enviar
  • Imprimir

Última hora

Lo más compartido

Publicidad
Publicidad

Suscripciones impreso

362

ejemplares

$312.000 POR UN AÑO
Ver versión Móvil
Ver versión de escritorio