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Impreso | Lun, 05/02/2011 - 23:00

Jurisprudencia

Por: Iván Mejía Álvarez | Elespectador.com

Y dale, otra vez hablando de lo mismo y de los mismos. Otra vez los delincuentes con camiseta amarilla, azul, roja, verde, blanca, del color que sea, agrediendo en un campo a los protagonistas, poniéndose de ruana la ley, atentando contra la integridad física del que pase por el lado.

Las imágenes de Envigado fueron contundentes, más claras todavía que las de Pasto cuando lanzaron una botella contra un asistente y Ruiz suspendió el partido entre Pasto y Cartagena y el gran beneficiado fue el Pereira, pues los sureños perdieron los puntos que ganaron en el campo y esto ayudó, colaboró, en su descenso.

Hizo bien el juez Ramiro Suárez en suspender el partido. Sin embargo, debió evitar tanto diálogo, llamando a la presidencia de la Dimayor y debió de inmediato tomar la decisión, pues las normas lo facultan. Se presentó el hecho real de dos canecas de aguardiente lanzadas irresponsablemente al campo, la agresión de Rafael Pérez, y eso bastaba, era suspensión por falta de garantías, sin consultarle a nadie, y punto.

A hechos iguales, raseros iguales, que no quede la menor duda. Nacional debe ser multado, castigado con los tres puntos  y la plaza sancionada. No tendría presentación por parte del Comité de Disciplina que obraran de una forma diferente. De hacerlo sería gravísimo porque quedaría claro que el equipo del patrocinador del torneo tiene un tratamiento diferente y eso sería inaceptable desde todo punto de vista.

Estuvo mal el joven presidente de Nacional cuando justificó la agresión echándole la culpa al Real por “defensivo y provocador”. Que alguien le explique que esa no es una posición decente, coherente y responsable.

Estuvo bien Santiago Escobar diciendo que esa no es la hinchada del Nacional y que el comportamiento criminal de tres o cuatro no puede manchar a todo un colectivo. Eso es cierto, en todas las barras hay gente buena, mala y criminales y Nacional no es la excepción. Eso, Santiago, usted que es todo un señor, no cambia nada: pérdida de puntos, sanción económica y veto a la plaza. Lo que usted y sus jugadores ganan en la cancha algunos dementes se los hacen quitar en las oficinas. Dura es la ley, pero es la ley…

Finalmente, estuvo bien la gente que en la tribuna denunció al criminal que tiró la botella. Lo señalaron y ayudaron a capturarlo. Es una lección para todos: el día que unidos, solidarios, cuidándonos las espaldas, señalemos y ayudemos a capturar a los bandidos, ese día se dará un gran paso para poner en su sitio a quienes hacen de Colombia un país tan violento.

Lo otro, que después de presos, los suelten rápidamente, sin judicializarlos y castigarlos, es la impunidad y contra eso el Gobierno tiene que hacer algo urgentemente.

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