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El Mundo | Jue, 04/12/2012 - 18:03

Miradas apuntan al hotel donde Strauss-Kahn hizo de las suyas

Por: Maia De La Baume / The New York Times News Service

Todo por cuenta de las actividades de proxenetismo que el exdirector del FMI allí hizo.

Lille, Francia. Fue en este pretencioso hotel, descolorido y de mal gusto, y ahora infame, repleto de flores artificiales, columnatas y estatuas doradas, en una calle repleta de tiendas para niños, una iglesia y un asesor matrimonial, que la élite de esta ciudad norteña solía reunirse para tener sexo, aseguran fiscales. Actualmente, el Hotel Carlton de Lille es conocido por todo el mundo por haber albergado a prominentes empresarios, arrepentidos francmasones y prostitutas belgas, muchos de los cuales fueron vinculados a quien alguna vez fuera el candidato favorito para la presidencia francesa, Dominique Strauss-Kahn.

Strauss-Kahn fue acusado el mes pasado de “procuración agravada en una pandilla organizada”, que los abogados dijeron que era el término legal para las actividades de proxenetismo, en torno a su presunta participación en una banda de prostitución que operó originalmente en el Carlton. El grupo, dijeron los fiscales, organizaba fiestas sexuales para empresarios y diversos vividores aquí, en París e incluso en Washington, donde Strauss-Kahn trabajaba en esa época como el director administrativo del Fondo Monetario Internacional.

Se entablaron cargos en contra de otras ocho personas en octubre pasado, incluido el propietario del Carlton, el director y el jefe de relaciones públicas, así como de dos empresarios que son amigos de Strauss-Kahn. Ya todos fueron liberados hasta una investigación ulterior y posible juicio. “El Sr. Strauss-Kahn nunca fue al Carlton”, dijo una persona cercana a la investigación que insistió en el anonimato debido a la delicada naturaleza del caso. “Sin embargo, él desempeñó una participación prominente en este grupo”.

Strauss-Kahn, quien enfrentó cargos de ataque sexual, retirados más tarde, en un caso sumamente publicitado en Nueva York el año pasado, quien además está bajo órdenes judiciales aquí de no hablar con los medios noticiosos, ha negado los cargos. Sus abogados han dicho que participó en fiestas sexuales pero no sabía que las jóvenes mujeres involucradas eran prostitutas o les habían pagado. “Los reto a distinguir entre una prostituta y una mujer de sociedad desnuda”, declaró su abogado, Henri Leclerc, a radio Europa 1, en diciembre.

En un testimonio reciente, desde que se filtró, Strauss-Kahn concedió que se había referido a las mujeres en mensajes de texto por celular como “equipo”, agregando que quizá “Fui ingenuo” con respecto a las razón por la cual las jóvenes mujeres estuvieron ahí. Aseguró que él nunca les preguntó sobre sus vidas laborales.

En otro mensaje de texto enviado a uno de sus conocidos de Lille, Strauss-Kahn escribió: “¿Quieres descubrir conmigo un nuevo y sucio centro nocturno en Madrid (y algo de equipo)?” En otro mensaje enviado al mismo amigo en 2009, Strauss-Kahn escribió: “Estaré llevando a una niña a los centros nocturnos de Viena el jueves, 14 de mayo. ¿Te gustaría venir con una 'demoiselle’?”

En Lille, un centro de negocios cercano a la frontera belga que no es exactamente conocido por su vida nocturna, la noticia de una banda de prostitución en el Carlton fue todo un shock. Esta es una ciudad cuya alcaldesa es Martine Aubry, la primera secretaria del Partido Socialista y uno de los aliados de Strauss-Kahn. Además, muchos residentes reconocieron que ya no podían pasar por el hotel sin pensar en él.

“Todos quedamos verdaderamente asombrados”
, dijo Christian, el propietario de un bar en el barrio. “Si hubiera prostitutas en el Carlton, todos aquí lo habrían sabido”, pero, por supuesto, la policía afirma que las había, y el hotel, en su folleto, hacía alarde de su “encanto y discreción” y sus “apartamentos insonorizados”.

Con sus grandes suites, baños de mármol y mobiliario de estilo Luis XVI, el hotel, que se hace llamar el mejor del norte de Francia, es considerado un punto de referencia en Lille. Se dijo que el hotel atraía principalmente a turistas y empresarios anglosajones, pero huéspedes previos también incluyeron a la banda Pink Floyd; al exdictador de la República Centroafricana, Jean-Bedel Bokassa; y a un famoso cantante francés, Johnny Hallyday.

Christian no quiso dar su apellido porque, al igual que muchos otros propietarios de establecimientos comerciales en el área, la policía le pidió que no hiciera comentarios sobre el caso.

Incluso empleados del Carlton alegaron que nunca habían oído hablar de prostitución en el hotel. “Somos víctimas de todo esto”, dijo uno de los gerentes en el Carlton, quien también dijo que no deseaba proporcionar su nombre. Con todo, sí reconoció que el hotel había perdido clientes después del escándalo, en tanto una persona cercana a la investigación dijo que los directivos del hotel habían considerado cambiarle el nombre.

Sin embargo, la notoriedad puede ser un atractivo comercial. Hace poco, dos mujeres estaban paradas en la entrada, sonriendo, riendo y tomando fotografías de sí mismas frente al hotel. “Le enviaré las fotos a mis colegas. ¡Se van a reír!”, dijo Françoise Tissot, de 62 años de edad, servidora civil de Lyon que estaba pasando el fin de semana con su hermana.

Tissot dijo que el Carlton no era tan lujoso como había imaginado. En su opinión, se parecía más a un “Mercure” - el equivalente francés de un Marriott de nivel intermedio - que a un hotel de cuatro estrellas, dijo. Además, ella también pensaba que había algo de falso con respecto a Strauss-Kahn. “El Sr. Strauss-Kahn simulaba que era socialista, pero era más rico incluso que cualquier personas de tendencia conservadora”.

Empleados en la oficina de turismo de la localidad dijeron que se habían hartado de la extensa presencia de medios noticiosos en los alrededores del hotel, que también ahuyentaba a algunos visitantes. “Nos han llamado turistas preguntando si el hotel aún era un sitio respetable para hospedarse”, destacó Bruno Cappelle, oficial de prensa en la oficina de turismo de Lille. Les dije que no se preocuparan, que no se encontrarían con una sola prostituta".

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