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Economía | Mie, 06/06/2012 - 17:51

Inversiones "secretas" de un corredor

Por: Laura Villamil Barrera

Comenzó el juicio de apelación del excorredor de bolsa francés acusado por el banco Société Générale, en el que trabajaba, de haber cometido la gigantesca estafa a través de especulaciones bursátiles.

“Nunca he falsificado las cuentas. Ha habido operaciones ficticias para ocultar las cifras, pero son prácticas habituales en los bancos y no soy yo quien las ha inventado (…) Reaccioné como un pequeño soldado para hacer ganar dinero al banco”, dijo para la televisión francesa Jérôme Kerviel, el corredor del banco Société Générale, quien esta semana inició con su apelación una nueva batalla legal para demostrar su inocencia. Para el proceso, el acusado se presentó con un nuevo abogado, David Koubbi, quien radicó dos demandas contra la institución financiera: una por la omisión de haber recuperado, mediante mecanismos fiscales, 1.700 millones de euros que Jérôme perdió con las operaciones de compra y venta no autorizadas, y otra por falsificación de grabaciones utilizadas como pruebas para el juicio.

El caso se remonta a enero de 2008, cuando Société Générale, uno de los bancos más grandes de Francia, culpó a Kerviel de haber engañado a la institución por 4.900 millones de euros al efectuar operaciones fraudulentas de inversión. Según indicó en la etapa del juicio, realizado en 2010, el corredor realizó operaciones ficticias de pequeñas cantidades de dinero que fueron creciendo y volviéndose más recurrentes con el paso del tiempo. Según los medios de comunicación europeos, la maniobra es una de las mayores estafas en la historia de las finanzas, y por ella fue acusado de abuso de confianza, falsificación de documentos e infiltración en el sistema automatizado de datos.

En su defensa, Kerviel reconoció haber ocultado información sobre sus movimientos, pero aseguró que no robó y que su interés no era el enriquecimiento particular. Incluso pretendió demostrar que para sus jefes no era un secreto lo que hacía y que no lo detuvieron ni con las alertas de las autoridades sobre los posibles fraudes, mientras buscaba aumentar los beneficios de la empresa con sus especulaciones en las bolsas europeas. A pesar de ello, la justicia francesa lo halló culpable y lo condenó a cinco años de prisión, dos de ellos en libertad condicional, además de obligarlo a pagar una indemnización por el monto extraviado a su empleador bajo la figura de daños y perjuicios.

"Considero que no soy responsable de esa pérdida ni de los hechos que me reprochan. Mi jerarquía tuvo siempre conocimiento de mi actuación", afirmó Kerviel en el interrogatorio de la audiencia de apelación que se celebró esta semana en los tribunales de París. Como argumento a su favor, el inversionista hizo énfasis en que, durante el juicio, se descartaron los cargos de abuso de confianza agravado y tentativa de estafa presentados por la Fiscalía, al igual que arriesgó cantidades de dinero por encima de lo permitido con el objetivo de obtener una mayor ganancia para Société Générale. De hecho, tras conocerse el veredicto, la Comisión Bancaria le impuso al banco una multa de 4 millones de euros por carencias graves del sistema de seguridad.

El banco decidió cerrar las operaciones que Kerviel inició, perdiendo grandes sumas de dinero, a pesar de haberse beneficiado con 1.471 millones de euros con los procedimientos realizados por su empleado. Poco antes del juicio, el joven especulador publicó el libro El engranaje, memoria de un trader, como un testimonio de su situación. “Quiero que suscite preguntas en la opinión pública sobre la realidad de la actividad bancaria. Que se descubra el testimonio de un hombre que reconoce sus faltas pero se niega a pagar por un sistema financiero que se ha vuelto loco”, dijo para la la televisión de su país.

Esta semana, en la audiencia de apelación, la entidad bancaria contestó con demandas por calumnia a los dos procesos jurídicos interpuestos por el abogado del acusado, mientras su apoderado, Jean Veil, dijo que no hay “ningún argumento distinto” para continuar con este nuevo proceso.

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