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Bogotá | Vie, 06/15/2012 - 19:13

'Petro debe mejorar las relaciones'

Por: Juan Camilo Maldonado T.

La renuncia de Daniel García-Peña ha sido la más significativa en la Alcaldía.

Luego de su partida como secretaria de Integración Social, Consuelo Ahumada indica que no hay malos sentimientos hacia el alcalde Gustavo Petro, aunque reconoce que le hubiera gustado irse de una mejor manera. Asegura que al alcalde le faltan asesores mucho más técnicos que logren aconsejarlo para cumplir los proyectos del Plan de Desarrollo.

El problema de comunicaciones con el alcalde que argumenta Ahumada se suma a los pronunciamientos de la exsecretaria de Hábitat, María Valencia Gaitán, quien expresó que el alcalde nunca le comunicó personalmente su decisión y ella se enteró de su salida por los medios de comunicación.

Por su parte, Ahumada indica que adelantó una ardua gestión para enfrentar y desmantelar la corrupción que se había consolidado en su cartera desde la administración pasada. Pero señala que la percepción de bajo reconocimiento de los secretarios ante la opinión pública, determinó las medidas que tomó el alcalde para reestructurar el gabinete y solicitar renuncias protocolarias a ella y tres funcionarios más como María Valencia Gaitán, Jorge Pulecio y Margarita Flórez. En diálogo con El Espectador, la académica reveló detalles sobre los hechos previos a su salida y su percepción de Petro como líder político.

El alcalde Gustavo Petro dijo la semana pasada que está buscando secretarios arriesgados, ¿considera que le faltó arriesgarse en algo?

Yo pienso que sí arriesgué mucho. Si hago el balance de lo que pudimos hacer en estos cinco meses y medio, uno de los avances más importantes es el de denuncias sobre corrupción que la Fiscalía tiene en sus manos. Algunas las hicimos en la prensa a través de este medio, cuando tuve que enfrentarme al contrato de Internacional de Negocios y a otros tipos de contratos que se hicieron de forma muy irregular en la administración pasada.


Usted estaba poniendo la casa en orden...

Tocaba hacerlo. No se puede trabajar con gente que no se conoce. Hay que enterarse, ir rápido pero despacio, por etapas y de manera firme. En eso estábamos. En el proyecto que más le interesa al alcalde que es la atención integral a la primera infancia, de 270.000 niños y niñas de 0 a 5 años en cuatro años de gobierno, avanzamos mucho. La licitación se abre el mes de julio, una para 82 jardines y otra para 300.


Si estaba poniendo la casa en orden, llevando un proceso juicioso de estructuración ¿por qué irse?

El tema es un poco de incomprensión de la magnitud del proyecto. Tuvimos éxito cuando logramos aprobar el Plan de Desarrollo en un trabajo coordinado con el Concejo. Fue un momento de triunfo para todos, pero vino el anuncio de la pedida de renuncia protocolaria y empezó el desconcierto. Hubo presión para agilizar resultados en los sectores, pero en cinco meses y medio yo no puedo mostrar resultados que tienen que ver sobre todo con muchas emergencias.


¿A qué se refiere cuando habla de incomprensión?

Aquí realmente hay problemas de comunicación. Cuando él habla de los riesgos creo que tiene razón en muchas cosas. Si uno no se pone como un burócrata cumplido quizá incrementar las metas sea muy complicado y no se hace la transformación que el alcalde quiere. Pero el cambio tampoco se hace pasando por encima de cosas que son necesarias. Construir jardines o casas es muy complejo, eso requiere licencias y gente que sabe del tema. Pero hay presión y eso llevó al desespero y a presionarnos a nosotros. Así empiezan a surgir los rumores. En esta entidad desde que llegué había rumores, casi que por cualquier persona que uno iba nombrando inmediatamente había murmullos.


¿Y usted cree que los rumores pudieron nublar las decisiones del alcalde esta semana?

Habría que preguntarle, pero creo que sí hay una situación difícil. Él creía que no estaba cumpliendo mi trabajo y eso se alimentaba desde la Secretaría. El tema de la comunicación por Twitter es muy importante, pero hay que saber discriminar, porque él se comunica con todo el mundo y también le llega información de todo el mundo.


¿Qué cree que falló en el proceso de articulación entre los secretarios y el alcalde?

La mayoría de los secretarios venimos de la Academia, eso no es una falla, no es una limitación, eso nos llevaría a hacer un esfuerzo adicional para entender la administración pública. Hace muy poco tiempo hubo una encuesta de opinión que dijo que la mayoría de los secretarios no tienen reconocimiento por parte de la opinión pública, la gente no nos conoce y eso lo vio el alcalde como algo que había que remediar.


¿Qué más pasó luego de conocer esa encuesta?

Frente a esa falta de reconocimiento de nosotros, que revelaba la encuesta, la medida fue generar un cambio. Fue una situación muy difícil porque acababa de aprobarse el Plan de Desarrollo y luego los medios generaron comentarios sobre posibles negociaciones con los concejales por esta aprobación. Para nosotros fue muy difícil el anuncio de la renuncia protocolaria porque era estar en el escarnio público por ocho días, a veces sin reconocer la trayectoria académica y profesional. Me hubiera gustado terminar de una manera menos traumática.


¿Hoy en día cuál es su percepción del alcalde como líder?

Es un gran líder, tiene mucho a su favor y eso ha hecho que distintos sectores de la izquierda lo acompañemos desde hace rato. En general nos fue muy bien. ¿Qué tenemos que hacer ahora? Ya Antonio Navarro entró a Progresistas, yo sigo en el proyecto y la idea es que vaya más allá del alcalde. Esto no puede supeditarse a un líder, a que a alguien le dé malgenio un día y acabe con todo.


¿Cómo evalúa el desempeño de Petro en la Alcaldía?

A mí me preocupa el Plan de Desarrollo. Es muy bueno y en su gran mayoría es posible cumplirlo. Pero más allá del presupuesto hay que buscar las formas reales para ejecutar esos programas. Por ejemplo, yo creo que los asesores deben ser mucho más técnicos y no lo veo en este momento.


Algunos dicen que en el gabinete hay dos tipos de secretarios, los técnicos y los locos y que los locos son quienes más cerca le hablaban al alcalde, ¿pasará lo mismo con los asesores?

No sé, yo tampoco tengo esa visión del gabinete. Yo lo veo muy técnico, con muy pocas excepciones.

¿Qué pasa con los asesores?

Yo creo que el alcalde tiene que mirar esto con mucho detalle porque el asesor puede ser la persona que le garantice ejecutar. Creo que Jorge Rojas está haciendo un buen trabajo pero yo diría que asesores en proyectos estratégicos como el de jardines, tienen que ser personas que ejecuten, que logren que el alcalde oiga a quien tenga que oír.

¿Anímicamente cómo se siente?

Fue un golpe pero ya me estoy reponiendo, disfrutando de un día libre por primera vez en cinco meses, por la naturaleza de la Secretaría nos tocaban atender muchas emergencias, estoy tomándome un respiro. Ahora tengo que continuar en mi vida laboral y en el fortalecimiento de Progresistas.

¿Malos sentimientos hacia el alcalde?

No, para nada, yo le sugeriría que por el bien de su proyecto mejore un poco las relaciones, la comunicación y que evalúe todo esto que tiene que ver con los rumores.

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