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Economía | Jue, 09/20/2012 - 21:02

Brasil teme que QE3 sea perjudicial

Por: John Paul Rathbone yJonathan Wheatley / Londres /

Guido Mantega, ministro de Finanzas de Brasil, ha lanzado la advertencia de que la maniobra “proteccionista” de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), de iniciar otra ronda de relajamiento cuantitativo, desencadenará de nuevo las guerras de divisas, con consecuencias potencialmente drásticas para el resto del mundo.

“Debe entenderse que habrá consecuencias”, le dijo Mantega al Financial Times ayer, durante una entrevista. El tercer programa de relajamiento cuantitativo de la Fed (QE3), tendría “tan sólo una ventaja marginal [en EE.UU.] pues no hay ausencia de liquidez... y la liquidez que se genera no está yendo hacia la producción”. Dijo que en cambio depreciaría el dólar y estaría dirigida a aumentar las exportaciones de Estados Unidos.

Mantega, ministro de Finanzas de la presidenta Dilma Rousseff y del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, observó que durante este año la economía del Brasil pasó del boom a casi un estancamiento. Como prueba de que se están acumulando tensiones globales con respecto a las divisas, citó la decisión de Japón de expandir su propio programa de relajamiento cuantitativo luego de la decisión de esta semana de la Fed. “Eso es una guerra de divisas”, dijo.

Mantega inventó la expresión “guerra de divisas” hace dos años, cuando la segunda ronda de relajamiento cuantitativo empujó una ola de dinero al exterior, llevando a la apreciación dramática de muchas de las monedas de los mercados emergentes, en especial la de Brasil.

La Fed anunció la semana pasada que iniciaría un nuevo programa de compras ilimitadas de títulos apoyados en hipotecas, que denominó QE3, y prometió que lo mantendría hasta que mejorara el mercado laboral. Junto con sus compras de tesoros a largo plazo, bajo la ‘Operación Twist’, la Fed comprará un total de US$85.000 millones en activos al mes durante el resto del año. Algo similar al programa QE2 en 2010.

El Banco de Japón dijo el miércoles que compraría otros US$128.000 millones de bonos del gobierno, aumentando a US$1.024 billones una operación que está destinada, en gran parte, a debilitar al yen.

 

*John Paul Rathbone y Jonathan Wheatley/ Londres

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