ELESPECTADOR.COMImprimir

Paz | Mie, 11/21/2012 - 23:10

Jornada de tensión en el proceso de paz

Por: Gloria Castrillón / Enviada especial a La Habana

Las Farc reconocen un enfrentamiento con el Ejército en el Cauca, pero dicen que la palabra del cese el fuego se mantiene.

Como era de esperarse, los temas de la guerra propiamente dicha llegaron a la mesa de conversaciones entre el Gobierno y las Farc en Cuba, pese a que la agenda pactada señala que, por ahora, el tema a abordar es el de la cuestión agraria.

El inicio del tercer día de trabajo entre las delegaciones se vio perturbado por denuncias mutuas. Las FF.MM. acusaron a esa guerrilla de incumplir su promesa de cese el fuego unilateral con el ataque a unos policías en Caloto (Cauca). Las Farc respondieron diciendo que policías de civil estaban hostigando a la familia de una guerrillera para que revelara el paradero del jefe del bloque Alfonso Cano.

Aunque las partes acordaron que los hechos del conflicto no afectarían el desarrollo de los diálogos, ya se hace evidente que éste será uno de los mayores retos para los delegados negociadores. La tensión se notó en el ambiente desde el arribo de las delegaciones al Palacio de Convenciones en La Habana. Rompiendo la costumbre de los días anteriores, el equipo negociador de las Farc llegó primero, hacia las 8:20 de la mañana.

El jefe de la delegación, Iván Márquez, hizo un breve saludo: “Estamos trabajando duro por la paz, estamos haciendo uso de un arma poderosa que es la verdad. La verdad pura y limpia, como decía el libertador Simón Bolívar, es la mejor manera de persuadir. Tenemos una fe inmensa en la capacidad de movilización del pueblo colombiano para lograr la paz”, dijo, ataviado con una guayabera de color claro y mancornas.

Entonces le dio paso a una guerrillera identificada después como Bibiana Hernández, quien leyó un comunicado del Estado Mayor de las Farc en el que concretaron su denuncia: “Policías vestidos de civil están haciendo un chantaje a la guerrillera Mireya, amenazando con arrebatarle los hijos menores de edad si no revela la ubicación del comandante Francisco González, jefe del bloque Alfonso Cano”.

Mientras la mujer leía, Márquez y los demás hombres de la delegación se fueron retirando, dejando a 12 mujeres que les acompañaban —todas vestidas con camisetas y gorras alusivas a su organización— frente a los micrófonos dispuestos por las autoridades cubanas. Cuando hacían una arenga final, llegó la delegación del Gobierno.

En medio del silencio y sin siquiera mirar a las cámaras, Humberto de la Calle y su equipo siguieron de largo. Fueron unos momentos tensos, ya que el protocolo estaba afinado para que las partes no se cruzaran a su llegada. Y claro, estaba de por medio el acuerdo de discreción ante los medios de comunicación.

Minutos antes, de manera extraoficial, uno de los voceros de las Farc se había referido a los hechos del Cauca denunciados por el Ejército: “No tenemos información precisa, pero de manera preliminar sabemos que fue un confuso encuentro entre unidades nuestras y unidades del Ejército. Las Farc mantienen su palabra. Mantenemos la orden a todos nuestros frentes de cesar las operaciones ofensivas en todo el territorio nacional”, manifestó.

Lo cierto es que el inicio de sesiones en La Habana ha sido difícil. Primero, por el anuncio de las Farc del cese el fuego unilateral. Segundo, por las arengas y declaraciones de Jesús Santrich en torno a Simón Trinidad, y ayer con las acusaciones a la Policía, cosas que nada tienen que ver con la mesa de conversaciones. Hoy se hará una jornada de receso que tal vez apacigüe los ánimos.

A pesar de las tensiones, el trabajo en la mesa empieza a tomar su propio ritmo. Ya se han agotado algunos temas menores y se empezó a abordar lo grueso del tema agrario en subcomisiones técnicas que se encargarán de desmenuzar el temario de seis subpuntos.

Aunque lo sucedido en las reuniones se ha mantenido en total secreto, en estas pocas horas de trabajo ya se empiezan a vislumbrar los roles de los protagonistas. De la Calle, por ejemplo, mantiene su liderazgo frente al grupo y con su temperamento sosegado y frío ha logrado mantener la calma en los momentos de mayor tirantez, sin perder su determinación. Sergio Jaramillo es el hombre reservado para trazar la estrategia global. En la contraparte, Iván Márquez es la figura de poder y el que da el uso de la palabra a los suyos, pero es Marco León Calarcá el que lleva la batuta y les imprime tono a las discusiones.

Se espera que en una semana esté lista la página web que recibirá las propuestas ciudadanas a la mesa y divulgará los comunicados oficiales. Por ahora, la estrategia de comunicación empezó con la publicación en los dos diarios nacionales y en 10 regionales del denominado ‘Acuerdo para terminación del conflicto’, firmado en agosto pasado.

Tanja: ‘no puedo ni quiero volver atrás’

 

En entrevista concedida a la agencia de noticias AFP, la guerrillera holandesa Tanja Nijmeijer, que integra la delegación de las Farc en Cuba, confesó que no concibe su vida fuera de la guerrilla: “Ya no puedo volver atrás ni quiero volver atrás (...) me siento realizada y no sé qué hubiera sido de mí (de otra forma). De pronto sería ama de casa, tendría tres hijos, un marido, estuviera divorciada, pero eso no me hubiera llenado de la forma en que me llena ser guerrillera”, manifestó.

En sus declaraciones, aseguró que las Farc se encuentran en La Habana “para luchar sin fusil” por la paz: “Queremos que el pueblo colombiano pueda vivir en paz. Para mí es un honor estar aquí, un honor poder aportar al proceso de paz para Colombia, y en cuanto a Cuba, me siento bien”.

 

Dirección web fuente:
http://www.elespectador.com/noticias/paz/jornada-de-tension-el-proceso-de-paz-articulo-388451