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Editorial | Lun, 12/10/2012 - 23:00

La incertidumbre venezolana

Por: Elespectador.com

Luego del anuncio público hecho el fin de semana por el presidente venezolano, Hugo Chávez, sobre el deterioro de su salud y una nueva cirugía en Cuba, surgen todo tipo de cábalas que van desde otra ausencia temporal hasta unas próximas elecciones con Nicolás Maduro como su candidato. Este nuevo capítulo de la historia venezolana tiene tanto de largo como de ancho.

La sorpresiva recuperación que le permitió estar en la pasada campaña presidencial para la reelección al pie del cañón, aunque con evidentes limitaciones, llegó a generar dudas entre los más escépticos, quienes lo vieron como una estrategia electoral. Sin embargo, el momento actual demuestra la gravedad de su estado. Un Chávez circunspecto apareció flanqueado por sus dos alfiles —el vicepresidente-canciller, Nicolás Maduro, y el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello— y allí designó a Maduro para que lo reemplace durante su ausencia. Más importante y diciente, le entregó al mismo Maduro las banderas del movimiento, en caso de que no regrese al cargo. El mensaje hacia afuera fue de unidad. Pero, ¿lo fue realmente hacia dentro de su propio partido, el PSUV?

Precisamente este anuncio, que no sólo da claridad sobre la salud del primer mandatario sino que despeja el camino para su sucesión, es el que abre paso a la incertidumbre. En primer lugar, porque a pesar de que su condición parece complicada, no hay ninguna certeza sobre cuánto tiempo le lleve este retiro temporal y si volverá a ocupar la presidencia antes del 10 de enero, cuando vence el actual período. O, si a pesar de no regresar de momento, pueda asumir en enero. Cada posibilidad tiene a su vez sus propias dinámicas y complejidades internas.

La Constitución venezolana tiene previstas varias opciones frente a circunstancias como las actuales. Si la ausencia es temporal, se le puede conceder un permiso de 90 días, prorrogable por otro período igual. En caso de que el presidente renunciara o se diera su ausencia absoluta, bien sea por la muerte o por incapacidad física o mental, y si van transcurridas más de dos terceras partes del mandato, lo terminaría el vicepresidente y convocaría a elecciones en 30 días. Pero, ¿si el presidente electo no se posesiona? En ese caso, al parecer, asume el presidente de la Asamblea Nacional y convoca a elecciones en 30 días.

Entonces, ¿cuáles son los problemas? En primer lugar, que no es claro que haya continuidad para un chavismo sin Chávez. Puede suceder que éste, ante su incapacidad física, se convierta desde afuera del gobierno en el principal elector de Maduro, su candidato. Pero puede suceder que su incapacidad no le permita hacerlo y nadie asegura que no se presente una implosión dentro del PSUV, pues son conocidas las grandes ambiciones de Diosdado Cabello por la presidencia. ¿Va a acatar a futuro Cabello los señalamientos del caudillo cuando éste se encuentre debilitado o ya no esté? Este es otro elemento de incertidumbre.

El otro tema es la oposición. Hasta ahora su esfuerzo estaba centrado en las elecciones regionales del próximo domingo 16. Ahí se miden sus dos figuras más representativas: Henrique Capriles Radonski y Pablo Pérez para las gobernaciones de Miranda y Zulia, respectivamente. ¿Cuál será el resultado final y cómo va a quedar el movimiento antichavista en todo el país? Y, una vez conocidos los resultados, y dependiendo de los mismos, ¿estarán listos para asumir el reto de una nueva campaña presidencial inmediata, en caso de que así se requiera? Las apuestas serían relativamente optimistas. Capriles realizó una campaña admirable con un muy buen resultado en los pasados comicios. Cuenta además con el aliciente de que en caso de ir a nuevas elecciones se enfrentaría a un candidato oficialista, Maduro, que no es el invicto Hugo Chávez. Otro elemento más para sumar al ambiente de incertidumbre.

De momento, y mientras no se aclare el panorama, los análisis y cábalas reinantes no serán más que meras especulaciones. Es prudente esperar para saber cómo viene el futuro inmediato para Venezuela.

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