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Opinión | Dom, 12/23/2012 - 23:00

Cartas de los lectores

Por: Cartas de los lectores | Elespectador.com

En la Navidad démosle mil gracias a la naturaleza. Si bien es cierto la celebración de la Navidad llegó a nosotros por un sentido religioso, la costumbre de reunirnos en esta fecha nos dio el hábito del reencuentro familiar.

Ahora todos ese día nos convocamos para compartir; en definitiva, es ya un momento especial entre los seres queridos. Celebramos con la misma alegría de una fiesta de cumpleaños, en este caso, es como si  fuera el cumpleaños de la familia. En gratitud o en expresión de nuestro más puro afecto, igual en esa ocasión tan particular nos obsequiamos regalos. También es el espacio para la reflexión en familia y expresar nuestros buenos deseos para el futuro próximo en unión a todos aquellos que le han dado un significado a nuestras vidas.

Para quienes deseamos vivir en armonía, respetando a nuestros semejantes y aceptando el derecho de las otras especies de tener su lugar en este mundo, para todos aquellos que tienen plena conciencia del privilegio de merecer habitar un planeta sano, sin continuación y menos despilfarro de los recursos naturales que es el patrimonio de todos, humanos y no humanos, es también la oportunidad para mostrar nuestra gratitud por la naturaleza. La madre natural. La gran protectora y proveedora de todo lo que hemos necesitado para preservar la vida.

Muchos pensarán que darle gracias a la naturaleza suena como algo distante o religioso. El egocentrismo humano nos ha hecho creer que la vida de los que habitan en el planeta sólo gira en torno a nosotros mismos. Es exactamente igual a cuando en épocas pasadas pensábamos que el universo giraba alrededor del planeta Tierra como su único eje. Craso error, nuestro sistema planetario tiene como eje el Sol y la vida en todas sus expresiones sólo gira teniendo como centro la naturaleza.

Desde cualquier perspectiva la naturaleza acepta expresiones de gratitud. Compromisos para su defensa y esfuerzos para restaurarla. La Navidad es uno de esos momentos, no el único, pero sí uno muy significativo.

En la Navidad démosle mil gracias a la naturaleza, por permitirnos disfrutar el mayor de los milagros, lo más sagrado que tenemos, la vida y el derecho a disfrutarla hasta el final de nuestro ciclo natural.

Lenin Cardozo. 

  Ambientalista venezolano.

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