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Bogotá | Jue, 01/10/2013 - 22:00

Petro divide a la U

Por: Camilo Segura Álvarez

El anuncio del presidente del Partido de la U, el senador Aurelio Iragorri, sobre la negativa de su colectividad a respaldar la revocatoria del alcalde Gustavo Petro, ya produjo reacciones entre la bancada de ese partido en el Concejo.

Según cabildantes como Clara Sandoval y Orlando Parada, ninguno de los ocho miembros de la U en el órgano legislativo distrital fue consultado para tomar esa decisión.

De acuerdo con las versiones de los mismos concejales, contrario a lo que dice Iragorri, hay quienes piensan respaldar la iniciativa del representante Miguel Gómez, también miembro del partido.

Sandoval dice que Gómez está “respaldado por la Constitución y por la pésima administración de Petro” y es enfática en que no promueve la iniciativa, mientras que Parada, quien afirma tener una posición muy cercana a la de Javier Palacio, otro concejal de la U, dice que sí la apoya y que Iragorri “desconoce que hemos sido (la bancada) los más críticos de la administración y que nuestra intención es sumarle nuestros votos a la revocatoria”.

Además, se mostraron alarmados por los acuerdos a los que pudieron haber llegado Iragorri y el alcalde. “Después de que logramos hundir las propuestas más inconsistentes de Petro, no es posible, ni coherente, que la U llegara a cogobernar en una administración donde reina la improvisación”, sostuvo Parada, quien está a la espera de que Iragorri se reúna con la bancada y redefina la posición de la U frente a la revocatoria antes de encontrarse con la administración para discutir temas de la ciudad, como prometió el presidente de la colectividad.

Pero la decisión de la cúpula de ese partido respecto a la iniciativa puede tener unos motivos que exceden la órbita del Concejo. La cercanía de Iragorri con el presidente Santos, quien horas antes, a través de la alta consejera para Bogotá, Gina Parody, había dejado claro que el Gobierno no le “jalaría” a la propuesta, sería el principal motivo para dejar sin voz a los cabildantes más radicales.

De acuerdo con fuentes cercanas a Iragorri, el cálculo político detrás del anuncio consiste en que, de respaldarse la revocatoria, se enviaría un mensaje negativo desde el partido de gobierno a la mesa de diálogo con las Farc, pues Petro es un político excombatiente del M-19. Además, si la iniciativa de revocatoria se cae, el alcalde saldría muy fortalecido y el Partido de la U deteriorado.

 

La división entre ‘santistas’ y ‘uribistas’ en el Concejo

 

Una de las tesis que surgen sobre la negativa del Partido de la U a respaldar la revocatoria al mandato de Gustavo Petro es que en su interior existen dos facciones y que una, la más cercana a las tesis del presidente Juan Manuel Santos, se impuso sobre aquella a la que pertenece el gestor de la iniciativa, Miguel Gómez, que está sesgada a las opiniones del expresidente Álvaro Uribe, fuerte contradictor de Petro..

Esa división también sería evidente en el Concejo. En el ala ‘uribista’ estarían ubicados Clara Lucía Sandoval, Javier Palacio, Orlando Parada y Martha Ordóñez. El mismo grupo que exige a la dirigencia que tenga en cuenta su posición para decidir sobre la revocatoria. Mientras que en el ala de la Unidad Nacional, que no ha sido vehemente en su posición, estarían Severo Correa, Nelly Patricia Mosquera, Felipe Mancera y Andrés Camacho Casado.

En lo que coinciden ambos grupos es en que la revocatoria debió haber sido una iniciativa desde la ciudadanía, pues el interés de Miguel Gómez, desde fuera, puede ser visto como un oportunismo político, ya que se aproximan las elecciones legislativas y pocos olvidan la frase que le dijo a este diario en junio de 2012: “Yo lo que quiero es ser alcalde”.

 

  

 

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