En mayo de 2010 la página de la Biblioteca Abierta fue puesta al servicio del público en la red, ofreciendo cerca de un millón de libros, entre modernos y antiguos. La información que ofrece sobre publicaciones y autores es recolectada con base en las fuentes de datos de la Biblioteca del Congreso, Amazon y las bibliotecas públicas y universitarias en los Estados Unidos. Si al consultar la página usted encuentra un ícono que dice “Léeme”, como en el cuento de Carroll, ello significa que el libro se encuentra disponible en formato digital y puede ser utilizado por cualquier usuario. En la actualidad, Open Library dice tener disponibles más de seis millones de autores y cerca de veinte millones de libros, al menos un millón de los cuales están en el dominio publico, y se encuentran disponibles en versión digital. Aaron es responsable de haber creado un inmenso espacio común para la cultura y la literatura. Ha hecho realidad el sueño de una cultura universal y libre de las limitaciones de los mercados. Ha sido también escritor, archivista, organizador político, activista en internet, creador de las empresas Infogami y Reddit, y miembro del Centro para la Ética de la Universidad de Harvard desde hace un par de años. En época más reciente creó el grupo Demand Progress, reconocido por su decisiva contribución para detener la Stop Online Piracy Act, una controversial pieza de legislación propuesta al Congreso norteamericano que amenazaba con privatizar internet. En enero de 2011, Aaron fue arrestado en conexión con una investigación sobre el acceso a cientos de artículos académicos del sitio JSTOR. Este sitio, quizás el más utilizado en el mundo académico, compensa a las casas de publicaciones mas no a los autores. Aaron se oponía a esa práctica. Con razón. Uno de los secretos a voces del mundo literario es la explotación de escritores académicos, pensadores y científicos, por parte de las casas de publicación académica que jamás los compensan de manera justa.
El testigo experto de la defensa en el caso ha declarado que Aaron podría a lo sumo ser culpable de una impropiedad, no de un crimen. Pero la fiscalía lo ha perseguido de manera brutal. Su verdadero crimen es no haber compartido la fe del mercado e intentar liberar la literatura y el pensamiento del dios dinero. La fiscalía buscaba condenarlo a 35 años de cárcel. En la mañana del pasado 11 de enero, Aaron Swartz fue encontrado muerto en su apartamento de Brooklyn. Se había ahorcado.
* Óscar Guardiola-Rivera

