ELESPECTADOR.COMImprimir

Vivir | Mie, 01/23/2013 - 22:00

Los arriendos problemáticos en Islas del Rosario

Por: Redacción Vivir

El Incoder pedirá la nulidad de 13 contratos de arrendamiento en esa zona del país por el no pago y el levantamiento de construcciones sin autorización.

El escándalo de las sumas irrisorias que se pagan por tener una casa de recreo en las Islas del Rosario salió a la luz pública hace un año, cuando el Instituto Colombiano de Desarrollo Rural (Incoder) reveló que el 70% de los 115 arrendatarios cancelan menos de $1’000.000 por ocupar terrenos catalogados como tesoros ecosistémicos del Caribe colombiano. En ese momento el Instituto se comprometió a visitar los predios, evaluar sus usos y solicitar una nueva valoración del terreno, teniendo en cuenta el absurdo de que a algunos les cobran $103.230 por lotes de hasta 5.000 m2 (la mitad de una cancha de fútbol profesional).

Ahora que el archipiélago vuelve a ser noticia, al conocerse que la Corte Constitucional le dio un plazo de tres meses al Incoder para evaluar si es posible entregarle parte de esas tierras a la comunidad nativa Orika —quienes las reclaman propias por tradición—, el Instituto le respondió a la Corte que estudiará el caso, acatará la orden de suspender los arriendos y estudiará si las tierras pertenecen a estos raizales.

¿Pero cuál es el estado actual de los contratos de arrendamiento de las Islas del Rosario? El Espectador tuvo acceso al informe que sobre el tema acaba de terminar el Incoder, y que es el resultado de visitas realizadas entre el 20 y el 24 de noviembre del año pasado por sus funcionarios a las islas, con el fin de reunir información necesaria para pedirle al Instituto Geográfico Agustín Codazzi una nueva valoración catastral de los predios.

El documento reseña que a la fecha existen en el Archipiélago de Nuestra Señora del Rosario y San Bernardo 255 predios identificados, de los cuales 115 están arrendados (incluyendo los del archipiélago de San Bernardo) y 64 se encuentran en mora.

Entre estos morosos, la Dirección Técnica del Incoder encontró 13 contratos “identificados como problemáticos” (ver gráfico), sobre los que el Incoder está gestionando su cancelación, pues según explica Jhenifer Mojica, subdirectora de tierras de ese Instituto, “son terrenos sobre los que se adeudan millones de pesos en arriendos y han incumplido con las exigencias mínimas”.

El informe no incluye los nombres de los arrendatarios, pero sí menciona el de los lotes, entre los que aparecen el Hotel Kokomo, Casa Blanca, Quebracho I y III, Isla Arca de Noé, San Quintín y otros sobre los que El Espectador pudo conocer el nombre de sus arrendatarios: Isla Matamba, alquilado a Alberto Iglesias, empresario cartagenero y padre del empresario de restaurantes Juan del Mar Iglesias; Isla de las Mantas, arrendado al comerciante Jean Pascal; Isla Pirata, que ya se encuentra en proceso de liquidación y en principio fue arrendado a Cecilia de la Espriella, e Isla Pelícano, que en el mapa podría hacer referencia a dos lotes que comparten el mismo nombre, alquilados uno al reconocido empresario del turismo y propietario del Hotel Boutique San Diego en Cartagena José Roberto Fuentes Puello y otro al particular Ramón de la Torre Lagos (ver mapa).

El no pago es el motivo principal del Instituto para pedir la nulidad de los contratos, seguido de problemas por construcciones que se han levantado sin autorización y por inconvenientes en tres predios sobre los que el Incoder asegura que el Hotel Gente de Mar, del que Álvaro Navia Reyes es representante legal, ocupa los terrenos de forma indebida: “el arrendatario no se encuentra ejerciendo la tenencia del predio, pues el ocupante del predio colindante (Gente de Mar) ha extendido su ocupación hasta éste, privando al arrendatario de ocuparlo”, reza el documento.

Las deudas de estos arrendatarios van desde los $3 millones hasta superar los $200 millones. En el caso de Isla Arca de Noé el arrendatario del contrato 03 de 2009 adeudaba, a octubre de 2012, $226’969.276 (siendo el que más debe), por concepto de cánones de arrendamiento, por lo que el Incoder, después de pedirle que cumpliera esas obligaciones y no recibir respuesta, requirió declarar el incumplimiento del contrato y su posterior terminación.

En los próximos días la Dirección Técnica del Incoder remitirá a sus oficinas de Contratación y Jurídica estos casos para que antes de junio se tomen decisiones. También se le entregará al Instituto Agustín Codazzi toda la información para que si se resuelve que los hoy arrendatarios continúen en la isla, se establezcan tarifas de arriendo que sí respondan a las características de los lotes, que guardan uno de los paisajes más apetecidos por los turistas y comparten aguas con toda la riqueza biótica que recoge el Parque Nacional Natural Islas Corales del Rosario y San Bernardo. “No pueden seguir pagando lo mismo que si tuvieran un lote en un municipio de Cundinamarca”, dice Jhenifer Mojica.

Dirección web fuente:
http://www.elespectador.com/noticias/actualidad/vivir/los-arriendos-problematicos-islas-del-rosario-articulo-398480