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Opinión | Mar, 02/12/2013 - 23:00

Triángulo de oro

Por: Gonzalo Silva Rivas | Elespectador.com

El desarrollo y la potenciación de la actividad turística han convertido a esta industria en una eficiente locomotora para buena parte de las economías mundiales y no extraña que en varios países se preste como tabla de salvación frente a los síntomas de sus crisis.

Ahora que la globalización estimula la competencia, el sector es empujado hacia la optimización de servicios y estrategias como el camino más exitoso para sacarles provecho a los productos y peculiaridades de los destinos.

Dentro de la transformación que vive el mercado, la conformación de alianzas entre destinos diversos para la promoción y el mercadeo de sus atractivos se vuelve más popular. Atrás van quedando los esfuerzos individuales y solitarios de ciudades y países en búsqueda de su promoción turística. Roma, Jerusalén y Santiago de Compostela acaban de aliarse para maximizar esfuerzos y aumentar turistas con la implementación de un único circuito de peregrinaciones que comparte su producto patrimonial y religioso. Cuba y México aprovechan también su cercanía con paquetes conjuntos que integran sus ofertas.

En Colombia ha sido común la competencia interna entre ciudades y regiones para promoverse internacionalmente, con resultados de relación costo-beneficio y costo efectividad no siempre alentadores. De ahí que el convenio que acaban de suscribir la Corporación Turismo Cartagena de Indias, el Instituto Distrital de Turismo de Bogotá y la Secretaría de Turismo del Quindío para aunar intereses en la promoción conjunta, se integre de manera positiva a las tendencias universales y marque buen precedente en el mercado nacional.

Bogotá, Cartagena y Quindío suman fortalezas complementarias y pisan cada vez más fuerte en los portafolios internacionales. Su ejercicio de cooperación, apoyado por Proexport, tiene el perfil de las buenas posibilidades y los resultados efectivos. Como primer paso, este año, dentro de la experiencia de trabajar en llave, han decidido abordar los mercados argentino y brasilero, que reportan un crecimiento prometedor en la región. No en vano, son segundo y tercer emisor dentro del turismo internacional latinoamericano.

Bogotá con sus propuestas de golf, compras, gastronomía y vida nocturna; Cartagena con Islas del Rosario, cruceros e historia, y Quindío con el paisaje cultural cafetero, dejan de lado una competencia poco efectiva y mezclan dentro de un mismo, amplio, variado y atractivo paquete, productos ya consolidados que complementan su oferta turística. La alianza de este triángulo de oro responde a las tendencias mundiales de los turistas, hoy más tentados a recorrer regiones que a apuntarle a un solo destino.

gsilvarivas@gmail.com

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