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Judicial | Mie, 02/20/2013 - 23:02

Ayola, un embaucador

Por: Redacción Judicial

Por llamadas interceptadas, Fiscalía estableció que José Wílmer Ayola engañó a Luis Colmenares para conseguir beneficios.

Es tal la cantidad de pruebas —casi 150—que presentaron los defensores de Laura Moreno y Jessy Quintero para afrontar el juicio por la muerte de Luis Andrés Colmenares, que a la Fiscalía, con aval del juez 11 de conocimiento de Bogotá, se le concedió una semana para analizarlas. Fiscalía, acusadas y los Colmenares se encontrarán de nuevo en los juzgados de Paloquemao este 26 de febrero mientras se espera que se termine de conocer la lista de 20 testigos que requirió el organismo investigador, entre los que estarían el padre de Carlos Cárdenas, gente que estuvo con Colmenares en la fiesta de Halloween de 2010 y miembros del esquema de seguridad de la familia de Laura Moreno.

Mientras este controversial expediente se sigue decantando, de igual manera se van conociendo otros detalles relacionados con el sorpresivo giro que tomó el caso por cuenta de los supuestos falsos testigos. El Espectador tuvo acceso al video de la audiencia de legalización de captura y medida de aseguramiento de José Wílmer Ayola Lerma —la única que no fue pública—, realizada hace casi un mes. En ella, la fiscal que lleva el proceso contra Ayola dejó saber un nuevo elemento: que Luis Alfonso Colmenares, padre de la víctima, le había conseguido un trabajo a este hombre luego de su expulsión del Programa de Protección de Testigos de la Fiscalía en noviembre de 2012.

Todavía no está del todo esclarecido cómo fue la interacción entre don Luis Alfonso Colmenares y José Wílmer Ayola porque el asunto ha sido un poco enredado. El pasado 19 de enero, cuando la fiscal Martha Lucía Zamora anunció que había pedido la detención de Ayola, de Jonathan Martínez y de Jesús Alberto Martínez Durán, la funcionaria dijo ante un juez que Ayola Lerma había abusado de los Colmenares para conseguir dinero. Horas después, don Luis Alfonso Colmenares salió a afirmar públicamente que ni él ni su familia habían sido extorsionados por quien, se suponía, había presenciado la muerte de su hijo.

Sin embargo, en la audiencia contra Ayola, la Fiscalía detalló que éste había contactado a Luis Alfonso Colmenares unas semanas después de que fuera expulsado del Programa de Protección. Para ese entonces, Ayola había pertenecido al programa intermitentemente (entró y salió en tres oportunidades entre junio y noviembre de 2012) y había sido expulsado, al parecer enredado en un episodio que involucraba prostitutas. Ante Colmenares, Ayola negó el asunto de las trabajadoras sexuales y le dijo al padre del fallecido joven de los Andes que no podía continuar como testigo porque su vida estaba en riesgo.

“Acude al padre de Colmenares a decirle que la Fiscalía General de la Nación estaba mintiendo, que lo querían sacar para que no fuera a declarar en juicio, sino (para) que lo mataran. El padre de este joven, preocupado ante la inminencia de perder un testigo valeroso que aportaba la verdad al proceso donde murió su hijo, ¿qué hace? Empieza a protegerlo, a ofrecerle un trabajo”, contó la fiscal en la audiencia de Ayola. En diálogo con este diario, sin embargo, Luis Alfonso Colmenares lo negó: “Yo no le estaba ofreciendo trabajo. Lo que hice fue sacarlo de la ciudad porque estaba asustado, porque él mismo me decía que temía por su vida y que lo iban a matar”.

Según la Fiscalía, Colmenares sí gestionó un trabajo para Ayola. De acuerdo con unas interceptaciones telefónicas que se realizaron a los celulares de Ayola y de su compañera, una mujer identificada como Vicky, gracias a la intermediación de Colmenares, Ayola se fue a trabajar en diciembre a una finca en el Caribe. “El bus va de Bogotá a Maicao. Sale a las 9 de la mañana y los otros a la 1 y a las 3 de la tarde. La idea es que (Wílmer) se baje en Urumita (La Guajira), porque ahí es donde va a trabajar. El tiquete lo compré a nombre de José Lerma, así se va a llamar Wílmer en Urumita”, le dijo Colmenares a la compañera de Ayola.

Los antecedentes de esa llamada son los que han hecho que la Fiscalía asevere que Ayola se aprovechó flagrantemente de la vulnerabilidad de la familia Colmenares. Desde finales de noviembre del año pasado, que fue cuando Colmenares y Ayola habrían entrado en contacto directo, este último venía asegurándole que había “gente del otro lado que lo quería comprometer”, que lo estaban buscando para que se retractara. Colmenares le indicó que podía buscar a la fiscal Martha Lucía Zamora o a personas de su equipo para darle solución al tema, pero Ayola le respondió: “La doctora no sale con nada y se está metiendo en la grande”.

A partir de ese momento Ayola comenzó a reiterar ante Colmenares que lo estaban buscando para que cambiara su versión. Le aseguró que le habían ofrecido $15 millones. Además, encima de todo, que “los del otro lado” le habían dado dinero a Cristian (alias Tizón), que él había abierto un establecimiento comercial en Chía, recibido una moto y aún tenía $20 millones en efectivo; y que para él (Ayola) “había lo mismo”, todo dependía de su silencio. Pero el asunto se desbarató como castillo de naipes: el 2 de enero de 2013, en Codazzi (Cesar), a 40 minutos de Urumita, Ayola fue detenido por participar en una asonada. Y tres semanas después fue detenido y le imputaron cargos por falso testimonio.

Lo más importante, nada de lo que le ha dicho ni a la Fiscalía ni a Colmenares se ha comprobado en las verificaciones de la Fiscalía. Ayola insistía en que habían comprado el silencio de Tizón, el amigo que presuntamente vio junto a él la golpiza que le habrían propinado al joven Colmenares hasta matarlo. Pero Tizón sigue siendo un fantasma. Para la Fiscalía, Tizón se ha convertido casi en un recurso literario de Ayola para mantenerse en sus mentiras, obtener beneficios y, sobre todo, aprovecharse del dolor de los Colmenares. “Yo no he comprado ningún testigo, pero si tengo la posibilidad de que no maten a alguien lo protegeré. Estoy en todo mi derecho como víctima del asesinato de mi hijo”, concluyó Colmenares en declaraciones a El Espectador.

“Al señor Ayola lo están procesando por falso testimonio, nada en relación con pedirle dinero al señor Colmenares. Y eso tampoco significa que la Fiscalía tenga la verdad”, refutó Luis Alfonso Celedón, defensor de José Wílmer Ayola.

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