ELESPECTADOR.COMImprimir

Opinión | Sab, 02/23/2013 - 22:00

Alitas, fútbol y amigos

Por: Harry Sasson | Elespectador.com

Es mi opinión: uno de los grandes aciertos de la t radición culinaria de Estados Unidos son las alitas de pollo, un bocadito informal para compartir entre amigos frente al televisor, durante una tarde de deportes.

La cuestión es que uno no puede parar de comer unas buenas alitas y termina despachando una tras otra sin siquiera notarlo. Además, se debe comer con la mano, buscando hasta el último trocito de carne para luego chuparse golosamente los dedos. ¿Recuerdan esto? Todos lo hemos hecho alguna vez: una de las grandes experiencias culinarias es ensuciarse las manos con unas alitas.

Existen muchas recetas. Están las ricas bbq que arrancan sonrisas a los niños, las universales de estilo búfalo, las clásicas Dennis Franz con su rubicunda salsa a base de vinagre y pimienta de cayena… Pero las que más me gustan, y las que suelo disfrutar en ratos de descanso en mi casa, son las chinas, asadas primero al horno para finalmente glasearlas con salsa de soya, miel, ajo, jengibre y un poco de picante. Una cerveza helada, un buen partido de fútbol, una cita de amigos y ¡manos a las alas!

[email protected] / www.harrysasson.com

Alitas de pollo con miel y soya

Ingredientes (4 personas)

20 alitas de pollo
3 dientes de
ajo machacados
2 cucharaditas
de jengibre fresco rallado
1/2 taza de salsa de soya
1/2 taza de miel de abejas
4 cucharadas de vinagre
1 cucharada de
aceite de ajonjolí
2 cucharadas
de ajonjolí tostado
2 cucharadas de cilantro finamente picado
Ají seco al gusto
Para condimentar
las alitas
2 cucharaditas de sal
1 cucharadita
de sal de ajo
1/2 cucharadita de pimienta negra
1/2 cucharadita de curry

Preparación
Mezcle los condimentos y unte muy bien las alitas. Lleve a un horno precalentado a 375°F durante 25 a 30 minutos, hasta dorar. Aparte, en una olla con un poquito de aceite vegetal, dore el ajo, añada el jengibre y el ají seco y saltee un poco más. Integre la salsa de soya, la miel y el aceite de ajonjolí, deje hervir y termine con el vinagre, el ajonjolí tostado y el cilantro. Retire las alas del horno y glaséelas en la mezcla de miel y soya, revolviendo muy bien para que queden completamente impregnadas.

Dirección web fuente:
http://www.elespectador.com/opinion/alitas-futbol-y-amigos-columna-406472