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Opinión | Sab, 02/23/2013 - 21:00

Defensa en calzoncillos

Por: Felipe Zuleta Lleras | Elespectador.com

VERGONZOSA RESULTÓ LA CONTEStación de la demanda ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos por el caso de los desaparecidos del Palacio de Justicia. Todo, absolutamente todo, ha sido una sucesión de errores que, por supuesto, le costarán a Colombia una condena.

Primero escogen al abogado Jorge Ibáñez, un prestigioso y serio jurista que empieza a trazar la línea de defensa del Estado colombiano, aceptando por supuesto que en la retoma del Palacio hubo desaparecidos (al menos 11).

Igualmente, Ibáñez tiene en cuenta al menos 45 condenas proferidas en contra del Estado en las diferentes instancias administrativas. No avala las condenas penales en contra del coronel Alfonso Plazas y del general Arias Cabrales, por estar pendientes de una instancias judiciales. Eso, por supuesto, es lo sensato, pues hasta tanto queden en firme, debe presumirse que son inocentes. Esa es la ley y así debe acatarse.

Lo indignante de todo este episodio es que el doctor Ibáñez debe dejar el caso, porque, como él mismo lo denunció, el comandante del Ejército le hizo saber que su presencia no era vista con buenos ojos por los militares. De otro lado, la Cancillería dice que no es la responsable, pues una vez fue creada la Agencia para la Defensa del Estado, ellos enviaron allí toda la información que, hasta ese momento, tenían.

Renuncia Ibáñez y a tan sólo tres días de vencerse los términos el Estado contrata, por la suma módica de 400 millones de pesos, al abogado tardío, doctor Rafael Nieto, para que conteste. Este “hace su tarea” y dice que revisó más de 300 pruebas. Contesta la demanda negando de una manera grosera todo lo que ha dicho la comisión de la verdad y los jueces de la República.

Es decir, que para el doctor Nieto no hubo desaparecidos. Preguntamos entonces, ¿si no los hubo podríamos asumir que ellos se han escondido durante estos 27 años? La falta de respeto con las víctimas, sumada a la estupidez de los argumentos, harán que Colombia acabe condenada como si no tuviéramos problemas con la Corte Interamericana y la Corte Internacional de La Haya.

El Estado no puede cambiar sus defensas como quien se cambia de calzoncillos, porque eso tiene unas consecuencias deplorables para la Nación entera. Pero, claro, el tema es tan confuso que ni siquiera la directora de la Agencia de Defensa del Estado supo explicar que el abogado había sido el doctor Jorge Ibáñez, a quien confundió en Blu Radio con el expresidente de la Corte, doctor Augusto Ibáñez.

Todo esto acabó convertido en un sainete que, desafortunadamente, tendrá un precio muy alto. Asunto que por supuesto hace responsable al doctor Nieto y a quienes decidieron contratarlo, pues es claro que Colombia tiene excelentes abogados internacionalistas, y entre ellos no se destaca Rafael Nieto Loaiza. Ya lo dijimos: por tomar decisiones como cambiarse de calzoncillos es que al final del día esto, con perdón, acabará siendo una gran cagada.

Twitter: @FZuletalleras

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