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Opinión | Dom, 02/24/2013 - 22:26

Cartas de los lectores

Por: Cartas de los lectores | Elespectador.com

Preocupa la saña que muestran Naciones Unidas, OEA, Human Rights Watch, Amnistía Internacional y demás extranjeras y nacionales enfrascadas contra la tramitación del fuero militar y que se refieren a las demás violencias en Colombia, pero que desestiman la cantidad de muertos que suceden en Colombia por la hecatombe de la salud oficial y privada, que ocasiona prácticamente un genocidio.

A pesar del genocidio por la hecatombe de la salud, el gobierno nacional y el Congreso anteponen la reforma pensional a la reforma de la salud. Qué modo de querer a los colombianos. El que se enferme en Cartagena, muere.

Los colombianos sí agradecerán que todas estas ONG gasten sus energías en presionar al Estado colombiano para que implante un sistema de salud para humanos y haga un feroz ataque a la corrupción para que los billones de pesos colombianos que gira se gasten en salud para los enfermos de todos los estratos socioeconómicos.

Jaime Serrano Gómez. 

Barranquilla.

Entre todos podemos

Los homicidios en Colombia, según la Policía, aumentaron en el pasado mes de enero 29 casos respecto del mismo mes de 2012. Sólo en Medellín han asesinado a 19 menores de edad dentro de una confrontación que no les pertenece. Muchos de estos decesos, se dan por las causas que más se han identificado en los diferentes estudios: intolerancia, ajuste de cuentas y venganzas, lo que pide con urgencia una reformulación de las políticas públicas en los diferentes entes territoriales, que permita enfrentar la problemática de manera integral: 1) con toda la fuerza física, capacidad judicial, planeación estratégica, tecnología, inteligencia, medios materiales y financieros del Estado; 2) comprometiendo a la comunidad bajo los principios de cooperación, corresponsabilidad, legalidad, autorregulación y solidaridad; 3) cultura ciudadana, a partir de la ética pública y privada, la urbanidad y el civismo; 4) decisión política: interviniendo las causas sociales generadoras del delito y un compromiso directo con la atención de la problemática.

Autoridades y comunidad debemos trabajar de manera mancomunada, construyendo frentes comunes contra la delincuencia y los factores generadores y propiciadores del delito: aportando información en tiempo real, aplicando el principio de legalidad, construyendo formas asociativas con la autoridad y aplicando la cultura ciudadana como eje estratégico de la convivencia pacífica.

Édgar Bejarano. Bogotá.

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