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Cuando se hacen balances, también se piensa en legados. Y el de los ocho años de la administración Uribe es una economía con fundamentos sólidos, que genera confianza y que es reconocida por la comunidad internacional.
En tamaño, la economía colombiana era en 2002 la séptima en América Latina, hoy es la cuarta; el ingreso por habitante se multiplicó 2,3 veces; en la actualidad el país tiene la inflación más baja en 55 años y sorteó con éxito la peor crisis económica de los últimos 80 años, que al final de 2009 arrojó un crecimiento positivo de 0,4%, siendo uno de los pocos países del mundo que terminaron el año con resultados positivos (ver gráfico).
Entre 1994 y 2001 la economía colombiana creció a un promedio de 2,1%, y durante los últimos ocho años lo hizo al 4,3%. Por su parte, la tasa de inversión está en niveles del 25,8% del Producto Interno Bruto, cuando en 2002 era del 16,5%. En el caso de la tasa de inflación, al comienzo de la actual administración se situaba en el 7% y en diciembre pasado descendió al 2%, la más baja en 55 años, que se traduce en mayor poder adquisitivo para la gente.
La crisis
Para lograr un crecimiento positivo el año pasado, el Gobierno aplicó una política contracíclica en la que el mayor peso lo llevó el sector público, en especial la demanda, que fue la gran impulsora de la economía.
También se le dio impulso a la economía afectando el déficit del Gobierno Nacional Central (GNC), que en 2002 era de 5,3% y en 2008 se redujo al 2,3%, pero el año pasado, como consecuencia de la crisis se elevó al 4,2%.
Como resultado de la crisis, uno de los grandes temores en 2009 era el acceso a la financiación, pero se logró conseguir recursos de forma rápida en un entorno de restricciones a la liquidez internacional. Estos recursos permitieron el financiamiento sin sobresaltos del presupuesto y por extensión de la política contracíclica.
Esta estrategia le ayudó al país a aumentar la confianza de los inversionistas extranjeros y los mercados en la economía y permite esperar que la recuperación en 2010 sea más rápida. De hecho, este año Colombia fue el primer país después de la crisis que regresó a los mercados internacionales de deuda con una emisión de bonos a 11 años. La operación tuvo una demanda de 4,6 veces el monto emitido.
Así el país aumentó la confianza de los inversionistas extranjeros y los mercados en nuestra economía y permite esperar que la recuperación en 2010 sea más rápida.
Política anticíclica
A pesar de las restricciones fiscales, hubo espacio para la política anticíclica en el año de la crisis. Uno de los programas más exitosos fue el de los subsidios a la tasa de crédito para la compra de vivienda, a la cual se destinaron cerca de $900.000 millones para 95 mil subsidios, estrategia que reactivó el sector de la construcción e incentivó la creación de nuevos empleos.
De acuerdo con el consejero presidencial para la Política Anticíclica, Mateo Restrepo, del paquete de $55 billones destinados por el Gobierno para mitigar el impacto de la crisis, en 2009 se ejecutaron $46,5 billones, que representaron un cumplimiento del 84%.
En ese sentido, indicó que de la ejecución de recursos, $27 billones correspondieron a inversiones del sector privado y más de $20 billones del sector público. Esta inversión representa el 9,2% del Producto Interno Bruto (PIB) de Colombia.
En infraestructura se invirtieron el año pasado $4,5 billones en recursos públicos y $3 billones del sector privado, los cuales se ejecutaron en obras civiles.
Inversión
Fue una de las banderas del gobierno Uribe. Las cifras demuestran crecimiento en la inversión entre 2002 y 2010. El director del Departamento Nacional de Planeación (DNP), Esteban Piedrahíta, destacó cómo desde 2002 la inversión de la Nación creció más del 55% en términos reales, alcanzando niveles cercanos al 5% del PIB en 2009 y 2010.
Según el director, “un mito que hace carrera es que este gobierno ha dedicado más recursos al sector defensa que a los sectores sociales, lo que no tiene ningún asidero en la realidad, debido a que mientras la inversión del sector defensa totaliza $2,8 billones en 2010, el presupuesto de inversión social alcanza los $13,5 billones este año, casi cinco veces más”.
En este sentido, aumentar la inversión social depende de invertir en otros bienes públicos, como la infraestructura, que amplían la frontera del crecimiento y producen ingresos estatales. Por ello, la inversión pública en infraestructura pasó de $5,89 billones en 2004 a $20,15 billones en 2010.
Frente a esta realidad, según el Gobierno, y debido a que la mayoría de los proyectos de infraestructura son de largo plazo y requieren inversiones sostenidas en el tiempo, se han aprobado vigencias futuras por $23,1 billones, para el horizonte 2011-2027; de ellos, el 95% se concentran en el sector transporte.
Para que la cosa quede clara, dice Piedrahíta, “la inversión total en Colombia (privada y pública) aumentó del 16,4% del PIB en 2002 a un proyectado 25,8% este año, una de las tasas más altas de América Latina y ocho puntos superior a la de un país como Brasil”.