La exótica Ciudad del Cabo

Para descubrirla, es necesario subir hasta la Montaña de la Mesa, asomarse a la Isla de las Focas y explorar su puerto más famoso.

En los alrededores del muelle Victoria y Alfredo se encuentran restaurantes, bares y tiendas de afamados diseñadores. /  123rf
En los alrededores del muelle Victoria y Alfredo se encuentran restaurantes, bares y tiendas de afamados diseñadores. / 123rf

Es la metrópoli más europea del continente africano. Combina de manera magistral los legados británico y holandés con las costumbres africanas más arraigadas. Es una ciudad cosmopolita por excelencia, en donde se hablan 11 lenguas oficiales y viven aproximadamente tres millones y medio de personas de diversas culturas que llegaron atraídas por una de las siete maravillas naturales más fascinantes del mundo.

Se trata de la Table Mountain, una meseta de 1.087 metros sobre el nivel del mar, gigante y plana como una mesa, con la mejor vista sobre el Océano Atlántico. Desde allí se aprecia la majestuosidad de una ciudad que no posee grandes rascacielos y sus edificaciones están cuidadosamente diseñadas para integrarse al conjunto de casas coloridas donde predominan el rosado, rojo y azul.

Para subir a la cima hay que tomar un teleférico que gira 360 grados para no perderse ningún ángulo durante el trayecto de 785 metros. Aunque si es aventurero y un hábil escalador, puede subir colgando de las rocas o a pie si es amante del trekking y tiene los zapatos apropiados.

En contraposición de la gran montaña y un poco hacia el este de la ciudad, se encuentra el puerto Victoria y Alfredo que siempre está en continuo movimiento. Resume como pocos el espíritu de Sudáfrica, lugar de encuentro de razas, culturas y estilos.

Aquí, la mezcla del sabor africano con la elegancia de las grandes marcas como Gucci y Ferragamo, compiten con los tambores y las pieles de animales muy comercializadas entre los turistas. El oficio de grúas y barcos se fusiona con cientos de restaurantes, almacenes y música en la calle.

En medio de una suntuosa arquitectura victoriana, este centro de tradición marítima tiene más de 400 locales que ofrecen artículos para todos los gustos y presupuestos. Desde artesanías, joyas y antigüedades, hasta ropa y accesorios deportivos.

Si hay un sitio que no deja de sorprender y fascinar es Robben Island o isla de las focas. Un pequeño terreno en forma de óvalo que no supera los 10 kilómetros y donde funcionó alguna vez la prisión de máxima seguridad y estuvieron detenidos los presos políticos más famosos de Sudáfrica, entre ellos Nelson Mandela, quien permaneció privado de su libertad durante 27 años.

Para acceder a la isla es necesario tomar un ferry desde el lujoso muelle de Victoria y Alfredo; el recorrido dura aproximadamente una hora. Una vez en el islote, los turistas reciben la información de algunos de los expresidiarios políticos quienes son hoy en día los guías de la prisión.

Ciudad del Cabo ofrece los contrastes de una ciudad sumida en el multiculturalismo, con la belleza natural de sus paisajes, la calidez de sus playas y la majestuosidad de la montaña más alta del continente; por algo es denominada “La perla de África”.