El momento para un crucero

Existe un encanto en la industria de los cruceros que la ha mantenido a flote, estable.

En Europa, Estados Unidos y el Reino Unido, en lugares en donde se supone que la economía no pasa por un momento brillante, los barcos que atraviesan el mar a manera de resorts flotantes lucen lejos de la tormenta y lo mismo sucede con otras regiones, como Suramérica, por ejemplo.

Desde 2000, cuando se dio una suerte de auge de los cruceros, las tendencias de crecimiento se han mantenido y los barcos, cada vez más modernos y diversos, viajan entre los diferentes destinos que ofrece el mundo.

La realidad ha hecho que la oferta sea amplia y la variedad enorme, desde inmensos barcos transatlánticos hasta algunos más pequeños pero más exclusivos. En todo caso, aprovechando los intervalos que deja la temporada de viajes, hay momentos en los que tomar un crucero es una excelente opción. Mayo y septiembre son indicados para ir a destinos como Alaska, pues las compañías se preparan para suplir la demanda del verano en el norte y en el sur de América, por lo que usualmente se encuentran buenos precios.

Si el destino deseado es el Caribe, quizá el mejor momento sea entre febrero y mayo, porque la demanda está en un punto bajo y el clima excelente. Para Europa, los meses de invierno son mejores para el bolsillo, gracias a que la mayoría de los viajeros esperan los días veraniegos de junio, julio y agosto. En todo caso, en los cruceros todo parece diseñado para que en cualquier momento del año usted sienta calidez durante sus días de descanso.