Islas de color y carnaval

La mezcla de historia y tradición hacen de estas tierras las más diversas del Caribe.

Los edificios de Willemstad, Curazao, fueron  declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Los edificios de Willemstad, Curazao, fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Willemstad, la capital de Curazao, cuyos edificios de color pastel han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, es uno de los destinos imperdibles del Caribe.

La ciudad está dividida en dos secciones, Punda y Otrobanda, conectadas por el puente de pontón Reina Emma. En ambas secciones, los viajeros encuentran una variedad de duty-free shopping y ofertas gastronómicas. Willemstad es una típica ciudad puerto, caracterizada por un toque holandés y africano. Se dedica principalmente al comercio con las excolonias españolas, francesas e inglesas en la costa continental de Suramérica. Por su mezcla de nacionalidades y tradiciones, es una de las capitales más diversas del Caribe.

El Carnaval de Curazao, con más de 40 años de historia, comenzó en Willemstad como un rito católico para representar la práctica cristiana de dejar de comer carne en Cuaresma. En 1969 comenzó a ganar popularidad hasta convertirse en uno de los espectáculos más grandes y prolongados del Caribe. Con cuatro grandes marchas de carros alegóricos, disfraces y la realeza del Carnaval concluye el evento que comienza en enero y termina a fines de febrero o marzo.

Para quienes prefieren el buceo, el sol, la arena y el surf, Curazao ofrece 35 playas donde están algunos de los tesoros submarinos más visitados del Caribe. En la feria de Anato, 42 asistentes y representantes del sector turístico y empresarial de Curazao estarán presentes para promover la isla y el fortalecimiento de su relación con Colombia.

Si va a Curazao no puede perderse la isla feliz que queda al occidente: Aruba, una joya de las Antillas Menores dedicada casi en su totalidad al turismo, con una mezcla de color, historia y tradición similar a la de Curazao.

El Carnaval de Aruba es uno de los más lujosos y tradicionales del mundo —con más de 60 años y equiparable a los de Río de Janeiro y Nueva Orleans—. Al ritmo de calipso, la isla entera entra en un frenesí desde inicios de año hasta febrero, cuando la fiesta concluye con grandes desfiles en las ciudades de San Nicolás y Oranjestad.

Para los que prefieren indagar la historia de la isla, están las Ruinas de Oro, una fortaleza construida en piedra natural en 1872, que sirvió durante muchos años como horno de fundición de oro. También las ruinas del Puente Natural, la estructura de coral más alta del Caribe, que se levantaba 8 metros sobre el nivel del mar y colapsó en septiembre de 2005.

En la vitrina turística de Anato, Aruba celebrará 30 años de presencia en Colombia con una serie de actividades para sus visitantes. Una muestra del Carnaval acompañará el evento, mostrando toda la cultura y tradición de la isla en su stand.