La persona más influyente del mundo es un bloguero

Según la revista estadounidense Time.

La persona más influyente del mundo, según la revista Time y aunque parezca mentira, es un bloguero, seguido de un amplio abanico de personajes en el que cada vez hay menos políticos y más artistas, estrellas y emprendedores, sobre todo del ámbito tecnológico.

Como era de esperar, y pese a que los lectores de la publicación no opinan lo mismo, la lista difundida por Time de las cien personas más influyentes está liderada por uno de los protagonistas más mediáticos de las revueltas populares vividas en los últimos meses en el mundo árabe: el bloguero Wael Ghonim.

Este activista egipcio, responsable de márketing de Google para Oriente Medio y el norte de África, se convirtió en el portavoz más visible de los rebeldes en las revueltas de Egipto gracias a sus mensajes en redes sociales como Facebook.

Ghonim, que para Occidente encarna a la nueva juventud egipcia, releva así este año al expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, que en 2010 encabezó este listado.

En esta variopinta lista también están la primera presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, y el futbolista argentino del Barcelona FC Lionel Messi, así como el omnipresente ídolo de adolescentes Justin Bieber, la zoóloga Sue Savage-Rumbaugh, el clérigo radical Anwar al-Awlaki, el sucesor norcoreano Kim Jong Un, el “cazador de virus” Nathan Wolfe y hasta el príncipe Guillermo y su prometida Kate Middleton.

Aunque no sorprende encontrar en este listado a políticos como Barack Obama, Nicolas Sarkozy, Angela Merkel y David Cameron, sí llama más la atención ver a la cantante Patti Smith, la congresista herida en un tiroteo Gabrielle Giffords, la tenista Kim Clijsters, el fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, el de Wikileaks, Julian Assange, o el creador de la serie de televisión “Mad Men” , Matthew Weiner.

En cualquier caso, esta diversa mezcla de personalidades seleccionada por Time -que organizará una gala el 26 de abril en Nueva York para celebrar estas designaciones- pone de manifiesto la creciente “democratización de la influencia”.

“Nunca ha sido más fácil influir o ser influido” , dice Time, que destaca que acontecimientos como las revueltas árabes, que “han cambiado Oriente Medio” , o el terremoto de Japón, “que podría alterar la historia de Asia” , se han visto “profundizados, ampliados y acelerados por el poder de los medios de comunicación sociales”.

Así justifica la inclusión de Ghonim, así como la de Fathi Terbil -cuya detención catalizó las protestas en Libia-, Katsunobu Sakurai -que denunció “el letargo de las autoridades japonesas para atender a las víctimas” del terremoto de marzo- y Ai Weiwei, el artista y disidente que “se convirtió en la conciencia de China”.

“La influencia es imposible de medir” , según reconoce Time, que sin embargo asegura en su web que gracias a los medios de comunicación social, “cualquier persona puede ya comunicarse con todos” , de forma que “la democratización de la información puede conducir realmente a la democracia real” .

 

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