El evangelio de los negocios según Watson

Aprovechamiento y análisis de datos no estructurados, la apuesta de IBM para guiar la conversión digital de las empresas en Colombia.

Cortesía - IBM

La historia actual de IBM es, de cierta forma, una vieja conocida en la industria de tecnología: una empresa que pasó de ser solamente un productor de dispositivos a un creador y administrador de servicios: del silicio puro y crudo a la nube.

Pero la mezcla particular de la estrategia de la compañía incluye una alta dosis de asuntos como inteligencia artificial, aprendizaje de máquinas, procesamiento de lenguaje natural, mezclados con la recopilación y el análisis de datos que comúnmente se entendería como big data.

En pocas palabras, se trata de hacerse a vastas cantidades de información para analizarla, entenderla y aprovecharla comercialmente. El tema se entiende mejor con ejemplos. IBM lo sabe y por eso buena parte de sus eventos, como el CIO Leadership Exchange 2017 (que se realizó este semana en Cartagena), giran alrededor de mostrar cómo toma cuerpo y forma la visión de la compañía.

“Este negocio puede producir alianzas que no parecieran tan naturales, pero que benefician a todas las partes de una forma inesperada. En el caso de BMW y The Weather Company, por ejemplo, los pronósticos del clima producidos por la segunda empresa son comunicados a los clientes de la primera. En retorno, los carros del fabricante alemán transmiten información de las condiciones del clima que encuentran sus usuarios (de forma anónima) y así la compañía de pronósticos climáticos puede actualizar y mejorar sus predicciones con información recopilada en el terreno. Todo este procesamiento se hace a través de Watson”, dice Carlos Tunes, director de la rama de internet de las cosas (IoT) de Watson para Latinoamérica.

Watson es uno de los pilares actuales de IBM y su rol excede el de la inteligencia artificial. La empresa entiende a Watson como una plataforma de aprendizaje que, tomando vastas cantidades de datos, puede calcular, inferir, sugerir, recomendar. La compañía se refiere a este modelo como computación cognitiva.

Las palabras computación cognitiva, era cognitiva y Watson son quizá tres de los términos más empleados por IBM en eventos como el realizado en Cartagena, pues en última son su propuesta de negocios de cara a la digitalización de los negocios, un asunto que, aunque pareciera inexorable, no resulta tan claro para todo el mundo.

De acuerdo con cifras presentadas en Cartagena por Bruce Mac Master, presidente de la Andi, casi 80% de los empresarios colombianos considera que es de gran importancia que sus negocios entren en la digital, pero ni siquiera 60% de éstos sabe cómo hacer esto. Y aquí entran las compañías de tecnología. 

Pero en la época de la computación en la nube, más que vender equipos y servidores, todo esto se traduce más en la entrega de servicios y, en la medida de lo posible, de visiones que, desde lo digital, produzcan ganancias para una empresa. 

Según cifras citadas por la propia IBM, se estima que 80% de la información que se produce en el mundo se encuentra de forma no estructurada. Esto quiere decir que no son datos a los que se puede acceder en una hoja de cálculo o en una base de consulta en línea. 

Bajo esta óptica, resulta casi natural que el evangelio de la compañía sea una mezcla de análisis de información (big data) con sistemas de aprendizaje que transformen esos datos en conocimiento útil para un negocio. 

Federico Martínez, gerente de IBM en Colombia asegura que su deseo es cambiar la forma como las organizaciones razonan. Lo que Martínez dice, en el fondo, es que en la economía de la información y los datos, la solución que más tiene sentido es Watson y la computación cognitiva. “Este tipo de proyectos funcionan si se implementan a nivel de ecosistema, cuando son soluciones de muchos actores. Así es que se cambia la mentalidad”.

En justicia, más que hacer fuerza por Watson y la computación cognitiva, el manejo de la información no estructurada es una suerte de mantra de toda la industria de tecnología y de muchos otros negocios. En últimas, representa una forma de adquirir un conocimiento extra sobre el consumidor: datos que no siempre pueden ser explotados de forma análoga, por decirlo de cierta forma.

Esto no resulta nuevo si se mira el modelo de negocio de Facebook o Google, que venden avisos sobre las preferencias y elecciones de sus usuarios. Lo importante acá es cómo aplicar una lógica similar en industrias y empresas que poco o nada tienen que ver con internet.

“Cuando hablamos de estos temas con los negocios, de la era cognitiva, de Watson, su respuesta siempre es positiva. Si conversamos con gente de tecnología la recepción es un poco más fría. Pero el resto de la estructura ve las posibilidades y los usos y se interesan inmediatamente. Se trata de poder hacer mucho más con los mismos recursos”, finaliza Martínez. 

*Asistencia al evento por invitación de IBM