El éxito de la señalización digital

La compañía es la ganadora del premio Endevor, la aceleradora más grande de emprendimiento. Uno de los cinco referentes de innovación en Antioquia, que desde hoy publica El Espectador.

Daniel Peláez, Sebastián Obregón y Sebastián Molina, fundadores de enmedio. / Luis Benavides

¿Alguna vez usted ha estado esperando el ascensor en un hotel o torre empresarial y ha visto unas pantallas digitales, como televisores pequeños, que le van suministrando información? ¿O al hacer compras en los supermercados se entera en estas pantallas de las ofertas del día? Hasta hace ocho años eso no era posible, ahora sí, gracias a enmedio.

Una amistad de infancia fue la que le dio vida a este proyecto empresarial. Sebastián Obregón, Daniel Peláez y Sebastián Molina crecieron juntos desde los ocho años. Al ingresar a la universidad, cada uno estudió lo que más le gustaba: administración de empresas, ingeniería administrativa e ingeniería de diseño de producto. Estando allí comenzaron a hacer negocio. Vendieron frutas, flores, celulares y trajeron de China máquinas dispensadoras de cepillos de dientes desechables, las cuales ubicaron en bares y discotecas.

Cuando estaban a punto de graduarse, en 2005, decidieron irse al país asiático que los atraía para saber qué podían aprender y qué otra cosa podían importar. Cuatro meses bastaron para que se dieran cuenta de que había una gran oportunidad de negocio en Colombia, todo un mundo por explorar. “Allá vimos que había pantallas por todas partes y entendimos que todo lo que son avisos estáticos tienden a ser digitales, los cuales pueden ser actualizados en tiempo real”, explica Sebastián Obregón, cofundador & CEO.

Regresaron al país y con 30 pantallas digitales iniciaron un año después su empresa, enmedios. Las ubicaron en bares y restaurantes de Medellín y comercializaron publicidad. Al poco tiempo su negocio comenzó a crecer. Según cuenta Daniel Peláez, gerente administrativo y financiero, “a los seis meses de abrir en la capital de Antioquia montamos una oficina en Bogotá con 100 pantallas y al año siguiente 100 más en Cali. En cuatro años teníamos 300 pantallas y éramos ocho empleados. Hoy tenemos 2.100 pantallas en 40 municipios del país, operadas desde Cali, Barranquilla, Bucaramanga, Bogotá y Medellín, somos 50 empleados y tenemos pantallas en cinco países donde está Argos, que es uno de nuestros clientes”.

Las pantallas tienen un mundo de posibilidades. Son una industria que se conoce como señalización digital, un nuevo medio de comunicación en publicidad. Pueden ser instaladas en sitios públicos o privados y operadas remotamente a través de internet y permiten llevar contenidos a diferentes audiencias, ya sean de tipo informativo, publicitario, noticioso o simplemente de entretenimiento.

Estos tres jóvenes son un ejemplo de emprendimiento exitoso con sus cuatro unidades de negocio: señalización digital aplicada a la publicidad en lugares de alto tráfico (como centros comerciales), carteleras digitales para comunicación interna en las empresas, pantallas interactivas y de producción de contenidos animados.

Por todo esto y el apoyo que han recibido desde la Andi, en octubre fueron seleccionados en Turquía como emprendedores Endevor, el más grande sistema de emprendimiento a nivel global, que apoya a innovadores exitosos en todo el mundo desde su creación hace 17 años. En Colombia se han presentado 1.400 y han sido seleccionados 45 y a nivel mundial se han registrado 40.000 y seleccionado 990.

Con este reconocimiento podrán ahora continuar creciendo, gracias a las asesorías de alto nivel, capacitación en las mejores universidades del mundo, acceso a capital y a mercado en otros países. Así conseguirán su objetivo de ser la empresa de señalización digital más grande de la región andina. En el corto tiempo esperan superar las cinco mil pantallas en Colombia, pues es un mercado nuevo que ellos han sabido abrir y capitalizar. “Hacer empresa es muy complicado, pero hay que tener las ganas y un emprendedor es el que es capaz de llevar una idea a la realidad y superar las frustraciones que esto genera”, concluye Sebastián Molina, gerente comercial.